Autor: Goñi, Javier. 
   Hoy se estrena Canciones para después de una guerra     
 
 Informaciones.    01/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Hoy se estrena

((Canciones para después de una guerra»

Por Javier GOÑI

MADRID, 1.

AUNQUE Basilio Martín Patino hubiera preferido que su película te proyectara en una pista de baile, que

el publico, con ella, cantase y bailase, esta tarde, en una sala comercial, te estrena en Madrid «Canciones

para después de una guerra*. Atrás quedan cinco años de prohibiciones. Martín Patino ya no quiere hablar

de lo que es pasado. Lo que de verdad le interesa es saber la reacción del público.

«Canciones» ya se ha estrenado en varias ciudades. En Valencia asistió Patino a un pase, casi de

incógnito. ¿Cómo reacciona el público? ¿A quién interesa mas: a los jóvenes o a quienes conocieron esa

época? Martin Patino responde a INFORMACIONES: «La reacción, y ahora en Madrid lo veremos, es

una incógnita. La gran sorpresa, contra lo que los expertos creían, es que la película interesa más a los

jóvenes que a los mayores. A muchos de éstos, sin embargo, les he visto emocionarse, llorar. La película

es una frase que me repiten, es su vida. Para los jóvenes, por el contrario, lo que ven les queda algo mas

distante, sorprendente, como si no se creyeran que esa España fue verdad.»

Ante una posible aceptación «progre» de la película, de verla porque si, Patino se muestra seguro: «No es

la película-carnaza para la progresía. Muchos se sentirán defraudados. La película, sin miedo a la palabra,

es un homenaje al pueblo español, único intérprete. Yo quiero, y lo voy a conseguir, que la gente se

divierta con ella, que participe. Y esto se cumple. La gente corea las canciones más conocidas. Se realiza

asi el espectáculo lúdico, que esto pretende ser ´´Canciones". Alguien ha dicho, y vuelvo a tu pregunta,

que es una película de derechas, pues las canciones lo son. ¡Qué van a serlo! Bran las que cantaba el

pueblo y nada más. Hay que conocer quién fue Miguel de Molinos, que ese si era un tío cantando, y

dejarse de esquemas mentales tontorrones.»

LOS QUE ESTABAN EN LA CÁRCEL

En la estima por parte de un público mayor que conoció esa época, ¿puede haber algo de masoquismo

colectivo?: «Más bien hablaría yo de un fenómeno catárquico. La gente, al objetivarla en la pantalla, echa

fuera sus pesadillas, se libera. Esto si es importante, creo. En el mismo recuerdo, además, en esa

nostalgia, yo encuentro una serie de aspectos gratificadores en el sentido no ya masoquista, sino que, con

esas vivencias, lo que predomina es una sensación de victoria, de haber superado esas dificultades. El

pueblo español, y esto se ve en mi película, ha sobrevivido siempre cantando y haciendo frente a sus

represores. "Canciones", me gustaría resaltarlo, es la película de los vencidos. Los vencidos de todas las

guerras son las mujeres, los niños y los ancianos, aunque estuviesen en el lado de los vencedores.»

Y a estas personas, Patino quiere homenajear, pero también «a los hombres del exilio, que están

volviendo ahora. Ellos no conocieron esa España que muestra la película. Ellos no pasaron hambre y

dificultades (las pasaron en otros países) en España. A esos y a todos aquellos que estaban en la cárcel,

quiero recordar y dedicarles mi película. Si tienen ocasión de ver "Canciones", me gustarla saber su

opinión. ¿Qué piensan de esa España que no conocieron?».

POLÍTICA IRRITANTE

La historia de «Canciones», en todos estos años es bastante conocida; quizá no lo sea tanto la idea

embrionaria, el cuándo surgió: «Una película nace de un chispazo, de una Imagen. En el caso concreto de

"Canciones", tengo la sensación de que surgió cuando, hace mucho tiempo, yendo en un coche con unos

amigos, Carmen Martín Gaite empezó a cantar canciones de aquella época. Al oírla, recordé hechos

infantiles que las melodías me sugerían. Tuve conciencia, por vez primera, de que esas canciones eran

estupendas. Los Quintero, Quiroga, Morcillo, eran magníficos compositores, músicos como la copa de un

pino. Funcionaban perfectamente cuando llegaban al pueblo, y éste las hacía suyas. Yo quisiera, desde mi

formación intelectual, rendir homenaje (esto se está llenando de homenajes, pero se podían reducir a uno

solo) a esas canciones, pequeñas obras maestras.»

Y Basilio Martín Patino sigue hablando de su entusiasmo por el cine español de los años cuarenta («hoy,

por supuesto, no resiste una revisión crítica, pero un Florián Rey, un Orduña, qué sentido de la cámara

tenían, cómo contaban histerias, a las que, claro está, debemos recordar antes sus contenidos políticos, a

todas luces irritantes»), y de «Canciones», y más que de ésta («ya lo he dicho todo»), de la aceptación por

parte del público. Esto sí que le interesa.

 

< Volver