Por el nombramiento de presidente de la Sala IV. 
 Enfrentamiento político entre el Gobierno y el Supremo     
 
 Diario 16.    30/03/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Miércoles 30 marzo 77/DIARI016

Por el nombramiento de presidente de la Sala IV

Enfrentamiento político entre el Gobierno y el Supremo

MADRID, 30 (D16). — Círculos gubernamentales y judiciales han interpretado como "enfrentamiento

político" con el Gobierno la decisión del Tribunal Supremo de rechazar el nombramiento de Juan Becerril

como presidente de la sala IV, la que tiene pendiente el tallo sobre la legalización del Partido Carlista y

del Comunista y otros marxistas-leninistas.

El pleno del Tribunal Supremo rechazó ayer por 23 votos a 18 (había ausentes, pues, un tercio de

magistrados) el traslado de Juan Becerril de la presidencia de la Sala VI, su cargo actual a la de la IV,

para la que había sido nombrado por acuerdo del Consejo de Ministros, que ya apareció el 26 de marzo en

el "Boletín Oficial del Estado".

Es la primera vez en cuarenta años que el pleno del Supremo rechaza el nombramiento de presidente de

una de sus salas.

Aparte del conflicto entre los poderes ejecutivo y judicial que implica esta decisión, el rechazo del

nombramiento se produce en vísperas del señalamiento del fallo sobre la legalización de los partidos

citados, lo que se considera particularmente grave en medios políticos y judiciales, porque los plazos para

la resolución de estos expedientes están ya próximos a agotarse.

Error por las prisas

A la muerte del anterior titular de la Sala IV, José María Cordero, el Gobierno se apresuró a cubrir la

vacante con el nombramiento de Juan Becerril, dada precisamente la índole de los temas que la Sala veía

en estos días.

Pero el decreto de nombramiento no hacía referencia alguna a que el traslado de Becerril se hiciera a

petición de éste y con su consentimiento, como exige la ley Orgánica de la Justicia en cumplimiento del

principio de inamovilidad de los jueces.

Según las informaciones recogidas por D16, el informe del Tribunal Supremo sobre el rechazo del

nombramiento de Juan Becerril hará expresa referencia a que el Gobierno ha atentado contra este

principio como razón para negarle el "placet".

Al parecer, el Gobierno fue advertido del rumor, extendido en medios judiciales, de que el Tribunal

Supremo podía rechazar el nombramiento de Becerril y trató de remediarlo: ayer aparecía en el "Boletín

Oficial del Estado" una "corrección de errores" al decreto de nombramiento de presidente de la Sala IV

publicado el día 26 y se hacia constar en ella que se producía a petición del interesado.

Respuesta del Gobierno

Medios políticos y judiciales consideran por ello que el Tribunal Supremo, en realidad, responde con su

decisión a determinados acuerdos del Gobierno que estima "ofensivos", como la remisión a su

competencia de la legalización de los partidos que el Gobierno no estima "ofensivos", como la remisión a

su competencia de la legalización de los partidos que el Gobierno no acepta —caso de los comunistas o

del Carlista— o el rechazo por el Ministerio de Justicia de los tres nombres que el pleno del Alto Tribunal

propuso como presidentes de la recién creada Audiencia Nacional.

En círculos derechistas se dijo a D16 que la negativa al nombramiento de Juan Becerril traduce además

un sentimiento generalizado en la Magistratura de que el Partido Comunista y "otros compañeros de

viaje" no deberían ser legalizados.

El error cuesta caro

Este decreto del Ministerio de Justicia, por el que se nombra, presidente de la Sala IV del Tribunal

Supremo al que lo era de la VI, Juan Becerril Antón-Miralles, omitía una frase fundamental, fuente del

conflicto entre el Gobierno y el Tribunal Supremo, la de que el nombramiento se producía a petición del

interesado. El "Boletín Oficial del Estado" trató ayer de subsanar este fallo, pero el Tribunal Supremo no

parece haber tomado en cuenta la corrección.

Los mismos medios aseguran que el Gobierno pretendía que Juan Becerril inclinase a la Sala IV del

Supremo en favor de la legalización de estos partidos.

Personas que conocen a Juan Becerril le calificaron de "hombre tolerante", de "brillante magistrado" y de

"ecuánime y competente". Afirman que simpatiza con la figura de don Juan de Borbón y que fue en una

época mentor y preceptor del actual Rey.

Fuentes próximas al Palacio de Justicia dijeron, no obstante, que la legalización del Partido Comunista de

España parecía probable y que era más dudosa la de los demás de tendencia marxista-leninista. Los

mismos medios especulan con la posibilidad de que el nombramiento de Becerril influyese en favor de la

legalización del resto de esos partidos.

MINISTERIO DE JUSTICIA

7843 REAL DECRETO 452/1977, de 25 de marzo, por el que se nombra Presidente de la Sala

Cuarta del Tribunal Supremo de Justicia, a don Juan Becerril Antón-Miralles.

A propuesta del Ministro de Justicia, previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día

veinticuatro de marzo de mil novecientos setenta y siete.

Vengo en nombrar Presidente de la Sala Cuarta del Tribunal Supremo de Justicia, vacante por

fallecimiento de don José María Cordero Torres, a don Juan Becerril Antón-Miralles, Presidente de la

Sala Sexta del mismo Tribunal que cesará en esto último cargo.

Así lo dispongo por el presente Real Decreto, dado en Madrid a veinticinco de marzo de mil novecientos

setenta y siete,

Por acuerdo del Consejo de Regencia,

El Presidente,

TORCUATO FERNANDEZ MIRANDA Y HEVIA

El Ministro de Justicia

Landelino Lavilla Alsina

 

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