Elecciones. 
 Otras elecciones en la historia de España  :   
 En las generales de 1936, la propaganda radiada se limitó a cinco minutos. Cacheos en los colegios electorales y sanciones a los abstencionistas. 
 Hoja del Lunes.    18/06/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

13 de junio de 1977 — PAGINA 11

OTRAS ELECCIONES EN LA HISTORIA DE ESPAÑA

En las generales de 1936, la propaganda radiada se limitó a cinco minutos Cacheos en los colegios

electorales y sanciones a los abstencionistas

A cuarenta y ocho horas de las elecciones en España resulta ahora curioso recordar antecedentes da otros

comicios en nuestro país, particularmente los llevados a cabo entre los años 1931 al 36. Los primeros

fueron, en realidad, los últimos celebrados bajo la Monarquía de Alfonso XIII; los últimos, ya con la

República, el 16 de febrero de 1936, es decir, hace cuarenta y un años. Las elecciones que pasado mañana

van a celebrarse en toda España son, pues, las primeras después del régimen de Franco. Entre unas y otras

se deduce que la mecánica electoral viene a ser la misma, con ligeras variaciones en cuanto a los sistemas

de policía y control, tanto en lo referente al cuerpo electoral como a las incidencias de la calle. Nos

limitamos aquí, tras una revisión documental de aquellas fechas, a relatar las características e incidentes a

que dieron lugar los períodos preelectorales y la jornada clave. La propaganda electoral entonces era

copiosa. No tan voluminosa, sin embargo, como la que en estos días se lleva a cabo. Sus características,

análogas, salvo en lo referente a esa copiosidad a que nos referimos. Plena efervescencia en toda España,

especialmente en Madrid y en Barcelona, y centenares de mítines de uno y otro signo por todo el ámbito

nacional. Sucintamente sigue a continuación cuanto en el recuerdo puede identificarse en cierto modo con

la actualidad para cuya culminación quedan solamente horas.

NO HUBO APLAZAMIENTO

Cundió el rumor, especialmente en las redacciones de los periódicos, de un posible aplazamiento da las

elecciones, lo que el Gobierno desmintió, al fin, categóricamente. Esto se producía a muy pocos días vista

del sufragio. El calendario de elecciones quedó así inmutable, estimándose que la especie hubiera cundido

a cuanta de quienes querían boicotear la operación, y no precisamente por parte de cualquiera de los

partidos o grupos que en aquéllas habían de tomar parte.

CONFUSIÓN DE COLEGIOS

Se vino a culpar al Ayuntamiento, con acusada insistencia por parte de los agrupamientos de la oposición,

del cambio de nombres de muchas de las calles en las que figuraban distintos colegios electorales, lo que

en verdad suponía un serio motivo de confusión en el cuerpo electoral. Faltaban tan sólo nueve días para

el 16 de febrero y continuaban produciéndose las mudanzas de muchos de dichos centros electorales. "¿A

qué obedece la maniobra del Ayuntamiento al ordenar esa contradanza de locales?", decían los

periódicos, haciéndose eco de los confusos candidatos. "La Junta Central del Censo deberá intervenir

enérgicamente para que se remedie el caos que el Municipio ha formado con fines que se nos ocultan", se

decía en "ABC" el 8 de febrero.

En los distintos medios de comunicación de los partidos contrarrevolucionarios se invitaba a los electores

a comprobar tales pormenores orientándoles debidamente para la resolución de sus dudas respecto a su

inscripción en el censo y a los emplazamientos de los distintos colegios a los que debían acudir. Se

consignaban al efecto las direcciones de las distintas oficinas en las que "pueden resolver sus dudas".

"Defiende tu derecho—explicaban—. No abandones tu derecho. Es muy fácil asegurarse en dónde se

puede ejercer."

PROPAGANDA AEREA, PROPAGANDA ELECTORAL

Para la campaña electoral fue absolutamente prohibida la propaganda aérea. Consistía ésta en el

lanzamiento de octavillas autorizadas en vuelos bajos sobre Madrid de aviones fletados al efecto.

También la utilizada a través de carteles o pancartas colocadas en balcones y ventanas. Con relación a la

propaganda por avión, Acción Popular, concretamente, juzgaba la decisión oficial como un atropello

cometido por el Gobierno de la República, que denegaba el derecho aéreo sin dar explicación alguna. Con

ello, decían, "se nos prohibe el ejercicio de nuestro legítimo derecho, derecho que ampara no sólo la ley

Electoral, sino la misma Constitución del Estado".

CINCO MINUTOS DE PROPAGANDA RADIADA

En 1936 no existía la televisión en España. Sí, en cambio, la radiodifusión. La República había decretado

en su momento la limitación a cinco minutos "por cada hora de programa de radiación de publicidad"

para la propaganda de las distintas candidaturas.

SANCIONES A LA ABSTENCION

En estas elecciones se llevó a rajatabla, a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, el

control de los ciudadanos con derecho a voto del ejercicio de su obligación de votar, estableciéndose

oficialmente sanciones a quienes se abstuvieran, incidiendo en especial en inhabilitaciones como

funcionarios y sanciones dinerarias en sus empleos.

CACHEOS EN LOS COLEGIOS

Es curioso consignar que la vigilancia en los distintos colegios electorales en los comicios de 1936 fue

especialmente rígida. La República quería garantizar a toda costa el orden público y la más absoluta

tranquilidad de la calle, extremo plausible en todo caso. Así fueron frecuentes los cacheos a muchos de

los electores que acudían a los distintos colegios a depositar el voto. En este sentido, cabe recordar que no

se registraron incidentes de mayor dimensión, ya que cada ciudadano se sometía de grado a esta

"revisión", que, a fin de cuentas, redundaba en beneficio de todos.

INHABILITACIÓN DE LOS CONDENADOS

El delincuente que cumplía condena quedaba en aquellos momentos automáticamente inhabilitado en

consecuencia de su condición de tal y de su situación de recluso para ejercer su virtual derecho y su

obligación a votar. Su condena conllevaba aparejada la inhabilitación para el ejercicio de todos los

derechos ciudadanos.

EXALTACIÓN DE LAS FUERZAS DEL ORDEN

En un importante sector de la, prensa, y de cara a las jornadas electorales, se publicaba al siguiente

llamamiento a los ciudadanos, llamamiento que en sí representaba la sincera exaltación y el elogio más

vivo de las fuerzas del orden. Decía así: "El Ejército, la Guardia Civil, las fuerzas del orden público, de

Asalto y Policía sufren el frío, la nieve, dura tarea, penalidades sin cuento, para cumplir con su heroico

deber. A la hora del peligro, dan su vida por la Patria generosamente. A vosotros no se os pide más que la

pequeña molestia de ir a un colegio electoral a depositar el voto. Votad por el Ejército, por la Guardia

Civil y demás agentes de la ley que la revolución combate y quiere destrozar. No seáis traidores con

quienes son leales."

"Por un solo voto se puede perder", decían otros periódicos, en invitación al ejercicio del derecho y el

deber del voto.

NO HUBO CLASES DURANTE DIEZ DÍAS

El entonces denominado Ministerio de Instrucción Pública dispuso, con motivo de las elecciones, que

desde el sábado día 8 al martes 18 del mes de febrero no hubiese, clase en los centros docentes

dependientes del Departamento, a excepción de las escuelas primarias.

BENEFICIOS PARA EL OBRERO

En la campaña electoral llevada a cabo por los sectores monárquicos figuraba un importante recuadro en

el que se consignaban las consecuencias de los gobiernos anteriores a 1931 en pro de la clase obrera. Es

interesante recordarlas ahora Son leyes beneficiosas reguladoras de ayudas por accidentes laborales,

jornada mercantil, jornada, de ocho horas, ídem para el trabajo de mujeres y niños, descanso dominical,

prohibición de trabajo nocturno en las fábricas de pan, reducción a siete horas de la jornada en las minas

de carbón, ley de huelgas, retiro obrero, seguro de maternidad, subsidio a familias numerosas,

reglamentación de trabajos marítimos, tribunales industriales, contratos de trabajo, de aprendizaje y de

embarque, comités paritarios, delegaciones locales y provinciales del Trabajo, aplicación de la jornada de

ocho horas a los ferrocarriles, inspección del trabajo y de seguros sociales, Instituto de Reformas

Sociales, Instituto Nacional de Previsión, accidentes del mar y del trabajo al personal embarcado y

revisión de alquileres.

LA PROCLAMACIÓN DE CANDIDATOS

El domingo 9 de febrero fueron proclamados por las Juntas Provinciales del Censo Electoral de toda

España los candidatos a diputados a Cortes. No se registraron incidentes de mayor dimensión. Madrid

capital eligió diecisiete candidatos, con una mayoría de trece. Los socialistas se proclamaron en número

de siete; de cinco, la Confederación Nacional de Derechas Autónomas (CEDA); de cuatro, Renovación

Española; de cuatro, Falange Española; de otros cuatro, Izquierda Republicana: dos, los independientes;

dos, los radicales, y de uno, los comunistas. En toda España la proclamación representó las siguientes

cifras: la CEDA, ciento ochenta, y de los grupos monárquicos, Renovación Española, cuarenta;

tradicionalistas, treinta y dos, e independienles, trece, Centristas veintinueve; radicales, ochenta y ocho;

liberales demócratas, ocho; agrarios, veintisiete; republicanos conservadores, diecinueve; republicanos

independientes, veinticuatro: regionalistas catalanes, veintiuno; regionalistas independientes, treinta y

siete; FE, catorce. Resaltando un total de las derechas de quinientos treinta y tres candidatos. El total de

izquierdas fue de trescientos cincuenta y uno, distribuidos en cincuenta y dos de la Unión Republicana,

ciento veinte de Izquierda Republicana, ciento veinticinco socialistas, veintitrés comunistas; Esquerra

Catalana, treinta, y sindicalistas, uno.

La referencia que anteceda, mínimo reportaje retrospectivo, viene a constituir el eslabón entra el

penúltimo capitulo de la historia electoral de España, hace cuatro décadas, y el nuevo ciclo que ahora se

inicia.

 

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