Autor: Moral López, Javier. 
 Elecciones 1977. Todos los partidos políticos pretenden socializar y gestionar democráticamente la enseñanza. 
 El caballo de batalla es la educación básica     
 
 Pueblo.    03/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

TODOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS PRETENDEN SOCIALIZAR Y GESTIONAR

DEMOCRÁTICAMENTE LA ENSEÑANZA EL CABALLO DE BATALLA ES LA EDUCACIÓN

BÁSICA

Diferencias más acusadas: enseñanza privada y sus subvenciones, docencia de la religión y sistema de

integración de cuerpos de enseñantes

Difícilmente puede organizarse, y mucho menos mantenerse, un sistema democrático sin que el país tenga

un nivel medio cultural aceptable. Y difícilmente se puede obtener en un país ese grado de cultura

aceptable si no dispone de una estructura educativa coherente, racional y realista, que emane y se dirija a

la sociedad en que se desarrolla. Se puede decir que el valor real de una democracia nítida debe estar en

función directa del grado de cultura, de educación media, que ese país goce en libertad.

Por eso, ahora más que nunca, cuando aquí estamos en la antesala de unas elecciones y en el quicio de la

democracia, los partidos políticos deben ofrecer al electorado su opción de política educativa lo más

claramente posible. Contando, por supuesto, con que no se quiera confundir a la población con fines

puramente electorales de captación de votos. Y esto queda dicho porque algunos partidos políticos tenían

presupuestos educativos que luego han retocado y decorado de cara a la propaganda electoral.

CON LO QUE SE ENFRENTAN

No vamos a plantear aquí los aciertos, incoherencias o desequilibrios de nuestra estructura educativa.

Queremos reflejar en cifras la materia, la «carne», en que se fundamenta el cuerpo educativo. Así

concretamente queda patente la enorme importancia de este sector social, diciendo que en nuestro país el

26 por 100 de la población está implicada directamente en el complejo mundo de la enseñanza. Decir que

hay unos nueve millones de alumnos en todos los niveles de la educación, desde preescolar hasta la

Universidad. De ellos, siete corresponden a E. G. B., uno a B. U P., medio a formación profesional y otro

medio aproximado al nivel universitario. Y todo este colectivo escolar está atendido por unos 300.000

profesores en todos los niveles, incluyendo el sector privado. A todo este amplio espectro de colectivo y

movilización social directa caben todavía añadir otros subsectores, que atienden, más o menos

periféricamente las necesidades de ese núcleo: editoriales, papelerías, etc. ¿Hay algún otro sector que

abarque en cifras tanto como el mundo de la educación? ¿No es ésta la más grande empresa del país?

Añadan a ese esqueleto el valor de una cultura y la difusión de ideas. La educación y la configuración de

sus estructuras son una muy importante espada de Damocles que pende sobre las intenciones

democráticas de los partidos políticos.

PLANTEAMIENTOS GENERALES

Tras constatar los principios programáticos de cerca de veinte partidos políticos, desde la extrema

izquierda a la derecha, se puede comprobar que los parámetros más definidos de cómo esos partidos

entienden la educación se circunscriben, con más o menos aproximación, a los fundamentos que vierten

en sus programas Alianza Popular y Partido Socialista Obrero Español. El resto de los partidos políticos

en liza tienen matices de mayor o menor importancia, que también luego expondremos.

La introducción a la exposición de principios viene a coincidir en muchos de ellos.

• ALIANZA POPULAR. «La educación tendrá como meta la formación humana integral y la promoción

cultural y profesional en igualdad de oportunidades. El Estado velará por la calidad de la educación,

impartida bajo los principios de eficacia y concurrencia. Se coordinarán las actuaciones del sistema

educativo con las exigencias sociales: se establecerán altos niveles de exigencia en la Universidad y se

impulsará la formación profesional. El objetivo prioritario de la educación es la formación del hombre

para una convivencia democrática y libre.»

• FEDERACIÓN DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA.— «Propugnamos la concepción de la enseñanza

como un servicio público en la que si bien compete al Estado la función o tarea de promover y financiarla

con una escolarización total y gratuita es necesario eludir el control ideológico y político, que nos

conduciría a un totalitarismo recusable. Hay que ir hacia una enseñanza auténticamente democrática y

pluralista, planificada no solamente "para la" sociedad, sino "por" la sociedad.»

• UNION DE CENTRO DEMOCRÁTICO. —Al Estado corresponde asegurar el ejercicio del derecho a

la educación de todos los ciudadanos y a la libre elección de la misma. Su efectividad requiere por parte

del Estado una planificación adecuada, no inspirada en dirigismos de ninguna especie, sino orientada a la

consecución práctica de una realidad material, que haga posible la actuación de aquellos derechos.

El objetivo de la conexión entre el principio de libertad y el de satisfacción de las necesidades educativas

básicas es asegurar al mismo tiempo la igualdad de todos los ciudadanos, la eliminación de los factores de

desigualdad y la creación de una sociedad pluralista.»

• PARTIDO SOCIALISTA POPULAR. — «Propugnamos, como vía para llegar a la sociedad socialista,

la realización de una auténtica revolución cultural. De ahí el papel protagonista que concedemos a la

educación. La educación estatal está al servicio del pueblo y no al de la oligarquía capitalista.

Proponemos que la educación se plantee como una actividad democrática, permanente y prioritaria. Una

auténtica reforma socialista de la educación permitirá no sólo la convivencia democrática, sino el

desarrollo de nuestra sociedad por unos cauces más igualitarios que los que supone la exigencia de una

pirámide profesional y social con una enorme base poco preparada.»

• PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL.—«El objetivo fundamental en materia de educación es

la consolidación de una enseñanza democrática, asentada sobre el control democrático de trabajadores de

la enseñanza, alumnos y padres. Proponemos una enseñanza pública —que no signifique enseñanza

estatalizada— que garantice igualdad de oportunidades para todos los alumnos. Defendemos una

enseñanza gratuita, tanto en lo referente a las matriculas de los centros como al material didáctico,

transporte, etcétera. La enseñanza debe ser laica, que asegure la libertad de la creencia religiosa de los

alumnos. Una enseñanza objetiva, libre, abierta, próxima a la realidad y disfrutada por todas las capas

sociales, es una garantía de progreso y justicia, es decir, es garantía de democracia.»

• PARTIDO COMUNISTA ESPAÑOL. — «Defendemos la aplicación preferente de fondos públicos

para la enseñanza, desde preescolar a la superior. La reforma fiscal proporcionará los medios para

conseguir una E. G. B., B. U. P. y F. P. realmente gratuitas y un plan urgente de construcciones escolares.

Es preciso el control democrático por padres, alumnos y profesores de las subvenciones a la enseñanza

privada. La enseñanza debe entenderse como un campo de lucha entre las ideologías dominantes y las

clases trabajadoras.»

Pues bien, dentro de estos seis planteamientos básicos de la política educativa circundan los fundamentos

del resto de los partidos.

En general, se transluce un balance hacia una mayor socialización del ámbito educativo y una

aproximación clara a líneas democráticas de organización y participación.

• GRATUIDAD Y ENSEÑANZA PRIVADA

La gratuidad de la enseñanza y la aceptación o no de la enseñanza privada son los dos grandes caballos de

batalla de los programas educativos de los partidos políticos. Prácticamente, todos los partidos defienden

la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza desde los seis a los dieciséis años. Si bien luego, en el nivel

preescolar de cuatro a seis años, algunos partidos, como Alianza Popular y Unión de Centro Democrático,

vienen a matizar, más o menos explícitamente, que este nivel, aunque sea gratuito, no deba ser

obligatorio. La Democracia Cristiana, el Partido Socialista Popular, el Partido Socialista Obrero Español

y el Partido Comunista entienden que este nivel de preescolar debe ser total y gratuito. Estos partidos y

otros de ideología próxima, abogan por la prolongación de la gratuidad hasta los dieciocho años. El P. S.

O. E. lo manifiesta explícitamente y el P. C. E. dice: «Siempre que las condiciones económicas lo

permitan.»

En cuanto al tema de la existencia de una enseñanza privada, A. P., U. C. D. y F. D. C. admiten la

coexistencia de la enseñanza estatal y la privada siempre que esta última no persiga intrínsecamente fines

lucrativos.

El P. S. P., P. S. O. E. y P C. E. tienden a apoyar más concretamente la idea de una escuela pública. Y en

cuanto a la privada, vienen a matizar este aspecto. Así el P. S. P dice que puede haber enseñanza privada,

pero sin ningún tino de subvención estatal. El P. C. E. respeta la enseñanza privada, reconvirtiendo

paulatinamente los centros privados en estatales. Admite el mantenimiento de las actuales subvenciones a

los colegios privados, pero tendiendo a retrotraerlas. El P. S. O. E. no apoya la existencia de una escuela

privada, aunque apoya la iniciativa de instituciones o corporaciones «siempre que acepten los principios

democráticos». El P. S. O. E. defiende la enseñanza pública aconfesional, pero los padres puedan ejercer

el derecho a solicitar para sus hijos, fuera del horario escolar, la enseñanza religiosa.

Al margen de planteamientos más o menos generales el P. S. P. Viene a puntualizar en uno de sus

principios que «la es cuela debe favorecer la vida afectiva de los niños, reduciendo el horario laboral de

los padres»

EL PROFESORADO

Todos los partidos políticos abogan por la libre sindicación de los profesores. El P. C. E. en este aspecto

puntualiza que seria más conveniente un sindicato único. En cuanto al tema de las oposiciones como

sistema de acceso a los distintos cuerpos de enseñantes se viene también a estar de acuerdo, desde A. P. al

P. C. E., incluso partidos a la izquierda del P. C. E., en que éstas deben desaparecer. Entienden que debe

establecerse algún modo distinto de acceso. En este sentido, más concretamente, P. S. P., P. S. O. E., P. C.

E. y extrema izquierda estiman que este acceso ha de controlarse a través de comisiones tripartistas y

paritarias de profesores, alumnos y padres de familia cuando procediera.

En el apartado del profesorado hay un aspecto nuevo y es la idea de crear un cuerpo único de enseñantes

como fórmula superadora de la actual división de cuerpos de profesores. En este sentido se aboga por que

todos los niveles de enseñanza estén formados por profesores con la misma titulación, desde preescolar a

la Universidad. El cuerpo único de enseñantes lo propugnan la F. D. C., el P. S. P., el P. S. O. E., el P. C.

E. y la extrema izquierda. A. P. y U. C. D. hablan de la confección de un estatuto del profesorado.

Por nuestra parte, nos cabe señalar que los partidos políticos que defienden la creación de un cuerpo único

de enseñantes no han explicado claramente cuales son los contenidos, o líneas específicas que se

contemplan en esta nueva opción de integración de cuerpos.

En general, los partidos de izquierda entienden que los cuerpos, o cuerpo de enseñantes, han de formarse

a través de contratación laboral y no como funcionarios del Estado.

• UNIVERSIDAD

En el nivel superior de la enseñanza, en el grado universitario, es dónde quizá los partidos políticos, de

todas las tendencias, presenten menos opciones, menos alternativas. En general, se aboga por ofrecer

plena autonomía a las universidades según las regiones o nacionalidades donde éstas estén ubicadas El

tema de la selectividad como medio de acceso a la Universidad no queda claramente definido en algunos

partidos, mientras por ejemplo, F. D. C., P. S. P., P. S. O. E. y P. C. E. así como los de extrema izquierda,

entienden que ésta debe ser suprimida.

La exposición de estos programas no es, por supuesto, exhaustiva. Se ha intentado recoger con la máxima

objetividad, dentro de lo que cada partido ha proclamado los puntos esenciales de sus programas. Aquí no

se mencionan todos los partidos políticos de una manera nominal. Pero, que se entienda que no ha habido

ningún animo de exclusión. Nuestra muy resumida exposición de criterios ha tenido que centrarse, por

obvios imperativos de espacio, en los programas que bajo nuestro personal pero objetivo punto de vista,

hemos entendido como más definitorios. Siempre estaremos abiertos a cualquier puntualización.

Javier MORAL

3 de junio de 1977

PUEBLO

 

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