Autor: Masini, Aglae. 
 Tres nuevos parlamentarios hablan sobre autonomía regional. Antonio González y González, senador por designación real. 
 A favor, para Canarias     
 
 Pueblo.    18/06/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Antonio González y González, senador por designación real

A FAVOR, PARA CANARIAS

TENERIFE. (PUEBLO, por Aglae MASINI.)

Hombre plenamente consagrado a la labor científica, el doctor Antonio González y González, senador

nombrado directamente por el Rey para representar a la provincia de Tenerife, irradia esa alegría de vivir

que sólo se obtiene con una vida intelectual plena y en esa lucha misteriosa que marca el destino de pocos

hombres y en ese caso de un investigador.

Durante treinta años ininterrumpidos ha sido catedrático de la Universidad de La Laguna, decano de la

Facultad de Ciencias en 195257 y rector de la Universidad 196368.

Sencillo y afable, el doctor Antonio González me recibe en su despacho, inundado de papeles y libros del

Instituto de Investigaciones Científicas, del que es director y creador por haber hecho de este centro,

fundado en 1963, uno de los primeros de Europa y el mejor de habla hispánica, en el que trabajan más de

500 investigadores, muchos de ellos sudamericanos.

Y cuando ya el doctor González, no en vano es un gran docente, me transporta en medio de moléculas

distintas a las de las plantas terrestres y empiezo a lamentar no haber estudiado química, no puedo más y

le digo:

—¿Sabe usted qué le espera si se mete a senador?

—Sí, lo sé, pero lo que me preocupa es Canarias, los graves problemas que tiene planteados y la certeza

de que necesita mucha ayuda, una ayuda que yo, como hombre no político, dudo si estaré capacitado para

conseguirla, y usted sabe que un científico no aborda un problema si no tiene posibilidades de resolverlo.

A mí me gustaría resolverlo todo.

—Es usted partidario de la autonomía, para el archipiélago?

—Creo que debería establecerse una autonomía para que los problemas de Canarias se enfoquen

unitariamente. ¿Cómo? Esto ya sería cuestión de verlo.

—¿No cree usted que hay una psicosis colectiva en ese miedo de que la Península les abandone?

—El Sahara español era, después de todo, una colonia, ¿no? Mire usted, el ejemplo es preocupante, un día

se le prometieron elecciones libres y en veinticuatro horas se le tuvo que abandonar. Ahora,

geográficamente Canarias está a la vanguardia del territorio español frente al África. Ha desaparecido el

telón que antes nos protegía. Por eso, es importante que las dos provincias del archipiélago estén unidas.

De ahí la razón de la autonomía para Canarias y la necesidad de que sus problemas se resuelvan sobre el

terreno. Por esto, lo primero que tengo que hacer es ver qué es un senador, en qué medio se mueve y lo

que puede hacer..

Me despido del doctor González, dejándole preocupado, absorto tal vez, en la búsqueda de una fórmula

nueva capaz de salvar la estéril economía de Canarias.

 

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