Elecciones. Debate de todas las grandes opciones en el Club de Convergencia. 
 Todos, menos Alianza, de acuerdo: Cortes Constituyentes     
 
 Informaciones.    08/06/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

DEBATE DE TODAS LAS GRANDES OPCIONES EN EL CLUB DE CONVERGENCIA

Todos, menos Alianza, de acuerdo: Cortes constituyentes

MADRID, 8 (INFORMACIONES).

EL Gobierno ha preferido hacer estas elecciones próximas, con algunas limitaciones, aceptar este reto,

antes que arriesgarse a un golpe militar que hubiera supuesto no ir a las elecciones de ninguna manera»,

afirmó ayer don José Pedro Pérez Llorca, representante de la Unión de Centro Democrático, en el debate

organizado ayer por el Club de Convergencia, y en el que participaron representantes de las principales

fuerzas políticas, desde Alianza Popular al Partido Comunista de España.

Más de mil personas asistieron al acto, que fue calificado por el presidente del club como el más

importante de los celebrados en la campaña electoral, y que, con la intervención como moderador del

profesor don Carlos Ollero, transcurrió sin especiales incidencias. Tan solo la intervención del público,

abucheando o aplaudiendo las distintas intervenciones —la del representante del P.S.O.E. seria la más

aplaudida—, proporcionó cierto carácter polémico al debate. Cabe destacar la extremada cortesía con que

se produjeron, igualmente, las interpelaciones entre los representantes de las ideologías más dispares.

Todos los líderes participantes en el debate, con la sola excepción del de Alianza Popular, se mostraron

partidarios de que las próximas Cortes tengan un carácter constituyente.

DEL CENTRO AL MILAGRO POLÍTICO

En representación de la Unión del Centro Democrático, don José Pedro Pérez Llorca, secretario general

del Partido Popular, afirmó que el conjunto de leyes que rigieron durante el régimen de Franco son ya

inservibles, porque nunca, en realidad, se conformaron con las características de una verdadera

Constitución. Definió al Centro Democrático como una alternativa política que se corresponde con el

«centro sociológico» existente en el país y que pretende evitar la caída en el abismo de los dos extremos,

el continuismo de los que pretenden perpetuar la situación anterior y la tesis revolucionaria. En el turno

de interpelaciones, el representante de la Unión del Centro Democrático, en respuesta a una pregunta del

representante de Alianza Popular, manifestó que la U.C.D. es partidaria de que el pueblo español decida,

mediante un plebiscito, sobre la naturaleza de su Constitución. Afirmó también, en respuesta a una

pregunta del representante del P.S.O.E., que «la Unión del Centro no vende solamente la cabeza del

presidente Suárez, al igual que el P.S.O.E. no vende sólo a Felipe González.« El señor Pérez Llorca hizo

también un encendido elogio del presidente del Gobierno, a quien definió como «autor del milagro

político de la transición de la dictadura a la democracia, sin ruptura y sin traumas».

En representación de la Federación de la Democracia Cristiana, intervino seguidamente con José María

Gil-Robles y Gil-De1gado, quien resaltó la importancia de la presión y de la lucha del pueblo español en

la consecución de la democracia, «porque —afirmó— sin el pueblo se puede hacer despotismo ilustrado,

pero no democracia«. Se pronunció por la necesidad de una Constitución democrática, corta y precisa,

similar a la de la República Federal Alemana que regule los problemas reales del país, y entre ellos el de

las nacionalidades y regiones. El señor Gil-Robles manifestó que estaba seguro de que las elecciones no

las va a ganar un solo partido, y recibió una gran ovación, interrumpida por algunos abucheos, al

manifestarse contra el dilema entre dos abismos y «contra la aparición de un salvador, pues bastantes

salvadores ha tenido ya este país.»

«El señor Sánchez Montero recogería esta alusión, en el turno de interpelaciones, afirmando que, «por lo

que respecta al P.C.E., los españoles pueden dormir tranquilos, pues siempre será contrario a cualquier

tipo de dictadura, incluso de la suya propia«.

A.P. ASUME EL PASADO

Don Ramón Hermosilla, en representación de Alianza Popular, se pronunció contra el resto de los

participantes en el debate, por una «reforma constituyente» (término que, a petición del señor Gil-Robles,

que declaró desconocer de su significado, entre manifestaciones de ironía del público, definió como

contrario al sometimiento a debate o plebiscito la forma de Estado). «La reforma constituyente —precisó

el señor Hermosilla— hace posible una nueva Constitución.»

A instancias de don Raúl Morodo —que preguntó al representante de A.P. si estaba dispuesto a rectificar

su pasado totalitario—, el señor Hermosilla (que entre grandes abucheos y alusiones del público a

Pinochet, afirmó que A.P. estaba en contra de cualquier forma de totalitarismo), afirmó que los hombres

de A.P fueron los primeros en abrir el proceso de cambio y que asumen el pasado, porque han sido

cuarenta años de trabajo de todos los españoles, sin adscripción, o no, a ideologías políticas.

EL SOCIALISMO, UNIDO...

Don Raúl Morodo, en representación del Partido Socialista Popular, propugnó una Constitución «que no

tenga nada que ver con los últimos cuarenta años, e hizo hincapié en su política de independencia

nacional sin la adscripción de España a ninguno de los dos bloques de defensa: «Es un insulto a las

fuerzas armadas suponer que su modernización requiere su adscripción de España a la N.A.T.O., pues

nuestras fuerzas armadas sabrán modernizarse sin claudicar ante ninguna potencia internacional. El

P.S.P. es contrario al mantenimiento de las bases americanas y cree que es un peligro para la seguridad de

los españoles, que debe ser sometida a un debate nacional»

El representante del P.S.O.E., en el turno de interpelaciones, preguntó al señor Morodo si el P.S.P.

estaría dispuesto a retirar su candidatura al Senado y votar la de los Senadores para la Democracia, a lo

que Morodo respondió que había sido el P.S.O.E. quien había excluido al P.S.P. de esta candidatura. Don

Javier Solana, que habló en representación del Partido Socialista Obrero Español, hizo una brillante

exposición del programa de su partido, que provocó la más calurosa ovación del debate. Solana afirmó

que «en estas elecciones España se juega su futuro entre dictadura o democracia, y el P.S.O.E. se presenta

a ganar las elecciones para el pueblo». En el turno de interpelaciones respondió al representantes del P. C.

E. que «siempre habrá diferencias con los comunistas, pues ellos se definen marxistas leninistas, y en el

socialismo nunca entrarán los leninistas».

EL P.C.E., POR LA LIBERTAD

Don Simón Sánchez Montero fue el representante del P. C. E. Expresó «la gran satisfacción del partido al

encontrarnos aquí, junto a otras fuerzas de diverso signo, como expresión del logro del objetivo que el

P.C.E. ha perseguido durante cuarenta años; un régimen de libertades democráticas». Sánchez Montero

afirmó que «en la historia de los pueblos, nunca se parte de cero», e hizo un resumen del programa de su

partido. Negó la existencia de divergencias entre los dirigentes del P.C.E. y afirmo que «el P.C.E. está por

la propiedad privada, hasta que el pueblo decida, mayoritariamente, construir la sociedad socialista». El

señor Sánchez Montero afirmó que existen grandes afinidades con los socialistas y que no se había hecho

una coalición izquierda, «muy a pesar nuestro».

8 de junio de 1977

INFORMACIONES

 

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