Coloquios en Ya. 
 Los sacrificios económicos deben negociarse     
 
 Ya.    09/06/1977.  Página: 34-35. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

COLOQUIOS EN "YA"

LOS SACRIFICIOS ECONÓMICOS

9-VI-77

ya- Pág. 34

Ofrecemos hoy la segunda parte del coloquio que sobre los temas económicos de

actualidad ha mantenido YA con los representantes de Alianza Popular, don Juan

Velarde; Unión de Centro Democrático, don Mariano Rublo, y Federación Democracia

Cristiana, don Amelio Graiño.

"Primero, pagar pronto los impuestos legislados, y después, luchar contra el

fraude y creación del impuesto sobre el patrimonio" (don Mariano Rubio, UCD)

"Contra el paro, inversiones en viviendas, centros sanitarios, centros de

enseñanza y transportes" (don Amalio Graiño, FDC)

"Es necesario liquidar todas las líneas financieras especiales" (don Juan

Velarde, Alianza Popular)

FEDERACIÓN DEMOCRACIA CRISTIANA

El problema del paro no se circunscribe al número de parados. Sí hay un problema

económico, evidentemente, cual es el de reducir el número de parados,

pero hay otro social como es el de aminorar en la medida de lo posible el

problema humano del parado. La solución a corto plazo parece clara: un plan

urgente de inversiones con una canalización selectiva hacia aquellos sectores

que sean trabajos intensivos, hacia los que no generen importaciones, hacia los

que cubran necesidades sociales deseables y por supuesto en aquellas áreas

geográficas donde el problema del paro es más acuciante, como es el caso de

Andalucía, de Canarias, de Extremadura, etc. Entonces, se pueden señalar

inversiones en viviendas, centros sanitarios, infraestructura de transportes, en

centros de enseñanza, etc.

Otro problema es quién invertiría. Evidentemente, y en primer término, debe

invertir el sector público. El estimulo al sector privado debe hacerse más por

el camino de la subvención directa que por el de las bonificaciones y exenciones

fiscales, ante las cuales el empresario ha ido perdiendo sensibilidad y que

además son de difícil aplicación y de difícil exposición pública.

Otro problema distinto es el problema humano del paro. En este sentido FDC

preconiza un seguro de desempleo que sea suficiente, controlado y eficaz.

Suficiente porque debe abarcar, sin trampas administrativas, a todo

aquel que involuntariamente carece de empleo, porque debe extenderse a lo largo

de todo el período del paro y porque ha de referirse o pagarse en base al

salario medio. Pedimos que sea un seguro de desempleo que sea controlado

mediante una tarjeta de parado con las variaciones que sean precisas, zona de

residencia, ocupación que se desea ejercer.

Para el cobro del subsidio de desempleo sería preciso presentar esa tarjeta de

desempleo semanalmente y que se pongan en relación la oferta y la demanda de

trabajo, lo que ahora no existe de una manera inteligente. Finalmente, que sea

eficaz; preconizamos que para el cobro del subsidio sea condición necesaria e

imprescindible la asistencia regular y con provecho a cursos de formación

profesional planificados, según la oferta de puestos de trabajo de cada zona

geográfica, y por supuesto, preconizamos, por último, que se incrementen las

sanciones por fraude, preferentemente dirigidas más que al que percibe el

subsidio, a aquellos que dan empleo a trabajadores conscientes de que se

encuentran percibiendo remuneraciones de desempleo, es decir, a los

empresarios.

UNION DE CENTRO DEMOCRÁTICO

Mientras la economía española no se sanee será incapaz de dar trabajo a las

gentes que, ya están en la fuerza de trabajo y a la nueva generación que vaya

llegando. Y aquello está ligado al problema de la inflación. Se pueden adoptar

medidas de ayuda a un problema de fondo muy grave como éste, pero sólo serán

paliativos, no se resolverá el problema del paro mientras no se inicie un

proceso de crecimiento económico. Cada vez está más claro que el

problema inflacionista está ligado a un problema de expectativas. La inflación

ocurre, en parte, porque la gente cree que van a subir los precios, la gente

reivindica unos mayores salarios para mantener un salario real o mejorarlo.

¿Cómo se puede cortar este proceso inflacionista y las expectativas de alzas de

precio sin al mismo tiempo crear paro? Aquí vamos al problema de crecimiento

de las rentas salariales y del resto de las rentas y al problema de programa de

saneamiento. La experiencia demuestra que no es posible acabar con un problema

inflacionista sin una acción monetaria que vaya encaminada a ir desenredando de

una forma gradual las tasas de crecimiento de la masa monetaria.

Este proceso de desaceleración monetaria, si no va acompañado por nada más, lo

que produce es paro. Podemos tener una estabilización tipo Pinochet, pero esto

en un sistema democrático es totalmente impensable. Quiero decir, que tenemos

que conseguir por todos los medios que esta desaceleración monetaria vaya

acompañada de una desaceleración progresiva de las tasas de crecimiento de las

rentas, que no supone un estancamiento de las tasas reales, sino que van a

manifestarse en aumento de precios. Esto se, conseguirá mediante la negociación.

En este país tenemos tres alternativas: no hacer nada, lo que, nos llevaría a

una bancarrota; intentar hacer algo tomando medidas desde el Ministerio de

Hacienda, y esto nos llevaría a las estabilizaciones tipo Pinochet o Videla; y

la otra alternativa es negociar con los partidos políticos, representantes de

los trabajadores, y con los sindicatos, un plan de medidas económicas que

permita el que la desaceleración necesaria de las rentas no se consiga a través

del paro. Esto nos lleva al tema de las distintas facetas que tendría que

tener este programa para que pudieran. sentarse a la mesa de negociaciones, y

entonces entramos en el tema de las medidas fiscales que puedan compensar los

inconvenientes que pueda haber en el programa que se ofrezca. Esto no es óbice

para algunas medidas concretas que puedan tomarse en el terreno de las

inversiones públicas y, por supuesto, al tema a que se ha referido FDC del

seguro de desempleo.

ALIANZA POPULAR

"En primer lugar, considero que el problema del paro es de primera magnitud. En

segundo lugar, se debe puntualizar de nuevo el tema de la interrelación. El

paro ha de tomarse dentro de un conjunto general de medidas. Aparte de ello, el

paro en España en estos instantes es un paro de tipo estructural, es decir, que

si se adoptan medidas de incremento del gasto público de acuerdo con viejas

medidas que pudiéramos llamar baratas, acelerarán la máquina de la inflación y

no resolvería ninguno de los grandes problemas que tiene el paro. El paro

afecta en grado diferente a los diversos grupos de edad: es más importante

el del primer empleo que el de los estratos de población que se encuentran ya

adiestrados.

Así, es necesario atender a esta cuestión de manera primordial, y a partir

del 15 de junio AP estará trabajando en torno a poner en marcha un modelo

econométrico que conecte problemas de educación con problemas de la Dirección

General de Empleo; de tal manera, que los programas educativos queden claramente

adoptados para que exista una oferta más adecuada a la demanda dentro de este

terreno concreto. Las grandes inversiones de capital que dan lugar a muy poca

mano de obra deben ser sustituidos por unos mecanismos de mercado mucho más

ágiles y que, probablemente, proyectarán la acción capitalizadora sobre empresas

medianas y pequeñas en buena cantidad, ya que el contenido en estas empresas del

factor trabajo es muy superior al de estas otras empresas.

Todo depende, también, de las regiones. No es lo mismo Asturias, con paro

escaso, que Canarias. Como consecuencia de ello, el énfasis de AP en oponerse a

toda esta serie de afirmaciones relacionadas con las naciones y pueblos del

Estado español. En cambio, hacemos máximo hincapié en una política de

regionalización igual para toda España.

Las regiones deben tener opciones iguales, y no que aquellas a las que se añade

el epíteto de nacionalidades tengan un trato de favor desde el punto de vista

económico, cuando en ellas muchos de esos problemas son infinitamente menos

graves a la de Canarias, Extremadura o Andalucía. Me interesa destacar que AP

admite el conflicto social, que admite la necesidad de que el conflicto social

sea un elemento que tengamos al lado, que el conflicto social debe ser

articulado y negociado en todo lo posible con las diversas organizaciones

profesionales representativas, que las alternativas van mucho más por el lado de

ofrecer a los trabajadores un papel superior en las empresas que por lo que se

refiere a las posibilidades de que los trabajadores vayan a ceder en sus

peticiones en torno a todos estos problemas y estas tensiones que puedan

originarse.

Desde el punto de vista fiscal, AP tiene como bandera fundamental el

incremento de la permisividad tributaria, pero cree que inmediatamente,

a partir del 15 de junio, esto va a empezar a notarse todavía con escasa

cantidad de ingresos y como consecuencia de la alteración del sistema

tributario español. Por lo tanto, hay que tener en la mesa de negociaciones

algún otro tipo de oferta, aparte de la reforma tributaria y los problemas de

cogestión, en orden a poder negociar con los trabajadores para que las

situaciones de los mismos no acaben desequilibrando muy fuertemente el mercado

de paro. Porque en estos momentos se han formado dos tipos de trabajadores

totalmente distintos: los parados que tienen una serie de problemas y los

trabajadores que están ocupados y que están exigiendo una serie de cosas que

alteran el mercado del trabajo y que producen paro a sus propios compañeros.

Todo esto son hechos ciertos y que hay que abordarlos simultáneamente."

UNION DE CENTRO DEMOCRÁTICO

"En un sistema democrático es absolutamente fundamental que los ciudadanos

tengan una información completa y absolutamente veraz sobre los distintos

fenómenos económicos. Actualmente tenemos un aparato estadístico que es

muy imperfecto. Parece mentira que un país que es la novena potencia

mundial industrial siga sin tener unas buenas estadísticas. No sabemos qué

pasa con la producción industrial, no existe un índice rápido y veraz sobre

este tema ni sobre otros muchos, como el salario, etc.

Hay un problema político que es el de la transmisión de esa información a la

opinión pública; no será posible llevar una política autonómica responsable si

la opinión pública no conoce cuál es la realidad económica. Dado la triste

experiencia ocurrida con el Instituto Nacional de Estadística, habría que tomar

una medida radical, que consistiría en que el Instituto no puede depender del

Gobierno, el Instituto debe tener una total autonomía frente a cualquier

ministerio y cualquier interés a corto plazo del Gobierno. Debe ponerse al

frente del Instituto un consejo rector formado por especialistas que con unos

presupuestos que es de esperar sean suficientes, elabore los planes de

estadística que crea necesario y que lo haga con unos criterios técnicos, no de

acuerdo con las ideas de como se hace un índice de estadística que pueda tener

un ministro ni ninguna persona que no sea un estadístico y que, además, haya

sido nombrado por las instituciones superiores del Estado para ocuparse de las

estadísticas del país.

Otro problema sería cuál es el índice que debe ser utilizado para revisar los

salarios, ya que los trabajadores quieren tener en cuenta uno y las empresas

otro. El problema planteable en estos momentos es que cuando se hace un índice

de precios con distintos criterios y se modernizan y se introducen mejoras

resulta que este índice da unos resultados peores que los llega la tentación

política evidente de decir que no refleja la realidad."

FEDERACIÓN DEMOCRACIA CRISTIANA

"Hay que diferenciar dos problemas distintos: cuál es el índice veraz de lo que

está ocurriendo en la economía con respecto a los precios y cuál es el

índice para realizar una política salarial. Con respecto al problema estadístico

de cuál es el índice veraz del precio de consumo coincido en que la penuria

estadística en España es increíble y que solamente hay un índice, a mi parecer,

bueno, y es el 1976. Creo que el índice ha sido hecho en base a una encuesta

fiable que representa lo que los estratos de la economía española consumían en

el año 1976, y en ese sentido creo que este índice debe ser el que prevalezca.

Lo que pido es que la información estadística sea independiente, veraz y ha de

ser pronta, y en eso coincido con la UCD en que debe estar al margen de

cualquier manipulación política en cuanto a su oportunidad. Los precios suben lo

que suben y el Gobierno no debe tener ninguna influencia en ello y, más aún, los

indicadores económicos se deben conocer con rapidez y no como ocurre ahora.

Otra cosa es qué índices se deben fijar a los salarios o las rentas en el caso

del pacto social. En este caso concreto, la FDC apunta que quizá, y digo quizá

porque el contenido del pacto ha de ser negociado, y no impuesto,

tripartitamente entre Gobierno, empresarios y trabajadores. Pero

preconizamos que la indexación de la renta y los salarios no se haga con índices

de crecimiento ya pasados de precios si no en base a expectativas de crecimiento

futuro de precios, con lo cual se puede cortar o intentar cortar de alguna

manera esa cadena sin fin, esa espiral inflacionista ocasionada por las

expectativas. En el pacto social se debe fijar un crecimiento para las rentas

que haga relación a lo que se espera para el futuro y no a lo que ocurrió en el

pasado."

ALIANZA POPULAR

"De los tres índices que han aparecido hay dos que pueden tener alguna utilidad

y hay uno que ya debe abandonarse definitivamente. Continuar con el índice de

1964 no tiene ningún sentido. Hay un buen índice de precios de consumo. Pueden

existir algunas pequeñas discusiones de tipo técnico, como ocurrió en el caso de

la adquisición de las viviendas, pero se trata de inimatizaciones. Honradamente

se trata de un excelente índice de precios de consumo. Como consecuencia, AP

considera que debe ser utilizado para conocimiento de los españoles.

Al hilo de todo esto se plantean dos problemas ciertamente muy importantes: el

primero, es lo que ocurre con las estadísticas españolas. Creo que para una

política a corto plazo y para una política democrática es absolutamente

fundamental la información veraz sobre la situación económica. Hay que reforzar

a corto plazo el Instituto Nacional de Estadística. En este orden de cosas, el

punto de vista de AP con respecto a la independencia que estos organismos deben

tener con respecto a la Administración es que una solución posible sería la

dependencia de la Corona de algunas de estas instituciones y la de una reforma

constitucional que permitiese la creación de un consejo económico social, como

en todas las constituciones europeas, excepto en Luxemburgo, que sirviese para

controlar que los trabajos del INE fuesen los adecuados en materia económica.

Hay un tema absolutamente diferente: el de la inflación derivada de que la

subida en los precios origina una subida en los costes salariales, que a su vez

acaba repercutiendo en una subida de los precios. Ello obliga a que los índices

a utilizar no sean ni muchísimo menos los de los precios de artículos al por

menor que registra el INE. La discusión de qué índices, de qué cuestiones se

deben utilizar, pasa por otro derrotero, donde un consejo del INE podía ser muy

útil, o bien utilizar otros procedimientos."

UNION DE CENTRO DEMOCRÁTICO

"El día 15 de junio empieza en este país un sistema democrático y este sistema

democrático no puede empezar con un fracaso económico, y por tanto es urgente

que tenga éxito la política de saneamiento financiero; cuando la inflación llega

a los niveles que ha llegado en este país, la tarea es difícil. Para mí lo

que va a condicionar el éxito o el fracaso económico de la democracia española

en su fase de despegue van a ser tres características: que se actúe rápido, en

el plazo muy corto de tiempo, semanas, el Gobierno que salga de las elecciones

sea un gobierno capaz de ofrecer un esquema de saneamiento económico

financiero.

En un sistema democrático, una operación de la envergadura de la que hay que

entender en España a partir de la formación del próximo gobierno, es totalmente

imposible que se haga simplemente a través del "Boletín Oficial" dictando una

serie de normas. De una forma o de otra, hay que conseguir si no un pacto

social, que es un término rechazado por los representantes sindicales y por los

partidos socialistas y .comunistas, por algunas razones comprensibles, hay que

ir a una negociación con un amplio espectro de fuerzas políticas, y eso sobre

todo porque no hay que olvidar que salimos de cuarenta años de dictadura.

No hay que olvidar que alguno de los líderes sindicales salen de Carabanchel, y

por tanto lo que no puede pretenderse es que para resolver la herencia que nos

ha dejado el régimen franquista el Gobierno pueda imponer unas medidas que vayan

a ser acatadas y respetadas por los líderes políticos y por los líderes

sindicales si previamente no se discuten con ellos. Los objetivos de este

programa deben ser la reducción de la tasa de inflación a la mitad en el

transcurso de un año y conseguir en el plazo de dos años que la tasa de

inflación española sea similar a la de los países de la Comunidad Económica

Europea.

En el terreno fiscal, es necesario emprender medidas que obedezcan a intentar un

saneamiento del sector público y de atención a las necesidades futuras de

servicios públicos en su espectro más amplio, pero también porque hay que crear

la conciencia en el país de que el nuevo plan no va a ser de estabilización

que de alguna forma haga recaer la carga sobre una parte del país, sino que

realmente sea un programa que de alguna manera se corresponda con una situación

democrática, y esto supone un programa en el cual se haga pagar por lo pronto

los impuestos que actualmente están legislados y, por supuesto, se introduzcan

todas aquellas medidas fiscales que se consideren oportunas; en ese sentido, el

programa de, la UCD propugna una lucha decidida contra el fraude y la

introducción de impuestos sobre el patrimonio.

FEDERACIÓN DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA

Las medidas económicas que pueda adoptar el nuevo Gobierno no significarán nada

si no llevan detrás el respaldo, el apoyo y la identificación en los objetivos

finales de los trabajadores y de los empresarios.

Esta comunión de empresarios y trabajadores con la política del Gobierno debe

negociarse a través de sindicatos o asociaciones libremente elegidas. Las

medidas económicas a tomar deben negociarse. Lo que va a ser la política

económica en los próximos años, cuáles son los objetivos que se van señalar y

cuáles son los sacrificios que se van a repartir.

En el marco de estas negociaciones debe entrar absolutamente todo. Los

trabajadores malamente van a aceptar una moderación en sus expectativas

salariales sí no llevan una contrapartida clara que entendemos que deben de ser,

en primer lugar, una reforma fiscal que acabe con el fraude, que acabe con esta

tributación represiva y que haga del sistema fiscal español un sistema efectivo.

En este sentido, los objetivos deben ser un impuesto indirecto y unos impuestos

directos, como sería un impuesto general sobre la renta social, un impuesto de

sucesiones y un impuesto general sobre la renta de personas físicas

complementado con un impuesto sobre el patrimonio neto, todos ellos dotados de

la progresividad necesaria para que el reparto sea justo. Otra contrapartida

sería una nueva estructura del consumo en España; el español tiene que adquirir

parte de sus satisfacciones materiales a través de equiparamiento colectivo, a

través de mejores escuelas, de mejor sanidad, de mejor urbanismo, de menos

contaminación, de más calidad de vida, etc. Por último, la tercera contrapartida

que los sindicatos deberían exigir como contraprestación de una moderación de la

renta sería una mayor participación en la gestión, en el control y en el

beneficio de las empresas.

ALIANZA POPULAR

El comenzar a tomar medidas de tipo monetario, financiero, en torno a la

inflación es una de las prioridades que yo calificaría de máximas. El

Ministerio de Hacienda pasa a ser el gran centro de las adopciones que tiene que

tomarse el 16 de junio donde la política de todo tipo pero fundamentalmente la

tributaria y la financiera y monetaria tenga que ser una política que empiece a

cortar la inflación Alianza Popular mantiene que hay que abandonar la inflación

de los dígitos y es conscientes que el bajar de una inflación del 80 por 100 a

una inflación de un solo dígito es imposible a corto plazo. Hay que tomar

medidas que supongan sacrificio.

La reforma tributaria pasa ser algo importantísimo. El ataque tiene que

empezar con la ejemplaridad; deberían ser ir mediatamente publicadas las

declaraciones sobre la renta pasa das y que se hiciesen pública las

declaraciones sobre la renta un impuesto sobre la venta y la medidas que

se tomen de mejor y de reestructuración a través de un impuesto de valor añadido

mejorando la imposición indirecta. Es necesario completarlo con un impuesto

especial sobre el patrimonio y, por otra parte, que se tomen las medidas

adecuada para que este impuesto sea algo fundamental y adecuado para la vida

presupuestaria del país. Finalmente, es necesario liquidar todas líneas

financieras especiales que de alguna manera amparen a grupos especiales, y sobre

todo a los oligopolios. El consenso con las fuerzas sindicales va a ser

escaso, porque en este momento las fuerzas sindicales van a tener que formar

unas centrales sindicales potentes y esto les impedirá llegar a ciertos límites

de negociación, y es que, naturalmente, va a repercutir en un hecho, y es que un

Gobierno necesita tener un sólido apoyo parlamentario para tomar las medidas.

 

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