¡Atención, Policía!     
 
 Diario 16.    21/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

¡Atención, Policía!

Policía, Policía, atención a los provocadores. Después de la reciente manifestación de policías por las

calles de Madrid, que terminó indignamente & Bofetadas, parece que hay quien quiere repetir la

operación. Sería peligroso que honestos funcionarios del orden fueran objeto de manipulaciones

peligrosas. Lo que empezó, aparentemente, como una manifestación profesional preocupada por la

democratización de la sociedad española, acabó malamente, dando los gritos de siempre y apuntando una

Tez más contra el corazón de la libertad en España.

Las Fuerzas de Orden Público deben actuar con exquisita prudencia si no quieres ser utilizados por la

minoría de activistas de ultraderecha que lo único que pretenden es aumentar el desorden a todos los

niveles para justificar así la implantación aquí a bofetadas del viejo orden de siempre que aún no

acabamos de enterrar.

Es posible y es seguro que los funcionarios de orden público españoles tengan justas reclamaciones que

presentar para mejorar su situación profesional. Pero, desde luego, éste no es momento. Y desde luego no

es el momento de salir a la calle en plan de manifestación estudiantil, para convertirse así en muñecos de

trapo de todas aquéllas fuerzas que quieren aquí organizarnos desórdenes saturnales para volver al

maldito punto de partida.

Señores policías, honesta mayoría de funcionarios que quieren adaptar su cuerpo profesional al nueve

régimen democrático, tengan mucho cuidada: en estos momentos de crisis política los Únicos interesados

en lanzarlos a la calle para protestar, son los responsables de su situación actual y los decididos a dar

marcha atrás hacia la dictadura.

No es posible que en el difícil camino que ahora atraviesa la sociedad española, salgamos todos a la calle

para resolver, todos a la vez y todos de inmediatos nuestros problemas. Pero mucho menos posible es que

los pilares del Estado, los ciudadanos que colaboran más estrechamente en el funcionamiento de la vida

nacional, se dejen arrastrar a estúpidas manifestaciones que acaban manipuladas por los empecinados de

siempre.

Toca ahora tener paciencia y toca tener coraje.

Aquí hay que encontrar a Oriol, aquí hay que desmontar todas las operaciones de provocación que

quieren dinamitar la recién nacida libertad española, aquí hay que garantizar la defensa exquisita de los

derechos humanos, pero aquí la Policía no puede dejarse arrastrar a dudosas operaciones de protesta que

acaban convertidas en pedradas a la libertad. Paciencia, coraje y ganaremos.

 

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