Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 En la reincorporación a su cátedra de ética. 
 Aranguren: El trabajo intelectual debe tener carácter político     
 
 Informaciones.    19/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EU LA REINCORPORACIÓN A SU CÁTEDRA DE ETICA

Aranguren: «El trabajo intelectual debe tener carácter político»

MADRID, 19 (INFORMACIONES, por J. P. Q.

TRAS once años de ausencia, don José Luís López Aranguren se incorporó ayer a su cateara de Etica y

Sociología en la Universidad Complutense, sin ser presentado por ei decano, saludado por varios

centenares de discípulos y amigos independientes y una pancarta que rezaba: «Sien venido, profesor

Aranguren. Amnistia total. P. C. E.»

Don José Antonio Maravall, catedrático en la Complutense, miembro de la Academia de la Historia, nos

comentaba: Sin duda, asistimos a una jornada histórica.» Entre los asistentes, Juan Lint, Francisco Giral,

Ricardo Gullón, Ignacio Sotelo, Jesús Aguirre, Elias Díaz, José Luís Abellán. femando Savater,

Aranguren habría de comentar; «La Universidad, el trabajo intelectual, siempre tiene, y debe tener, un

carácter político.» Agregando: «E! político Hace política M partido. El intelectual hace política con su

trabajo intetectual, con sus obras, en sus aulas.»

Tras referirse irónicamente a la situación catastrófica de algunos departamentos universitarios, comentó

Aranguren: «Tenemos la suerte de estar, como ustedes saben, en e1 edificio A, que se construyo durante

la República. El edificio B, construido durante e1 franquismo, se esta agrietando físicamente bajo «1 pete

de los libros. Y la Autónoma se cae sencillamente.»

LA VIDA DEL RÉGIMEN

filosófica de nuestra cultura Refiriéndose a las corrientes escolastas, comentó: «La escolástlca ya estaba

muerta hace once años. Pero continúa hoy su vida artificialmente en una UVI, semejante a la vida del

régimen que la sus tenta. Quizá la escolástica es te en verdad muerta, como un buey muerto.»

Se refirió mas adelante u la filosofía marxista, comentando: «Hace once años no dejaba de ser una

subculture estudiantil proclive a la escolástica y el dogmatismo. Hoy comienza a alejarse del

burocratismo.» Refiriéndose a las secuelas de las filosofías analíticas y lingüísticas, afirmó: «Tienden a la

trivtelización, al servicio más adulador del establecimiento.» Con respecto a lag tendencias

existencialistas de hace once años, subrayó sus caracteres d« moda, luego heredada por las secue las

estructuralistas.

Aranguren se detuvo más detenidamente en las actuales tendencias neonietzscheanas (Fernando Savater,

Eugenio Trías, oto.), subrayando en ellas su voluntad de estilo literario, recordando a Valéry («el ejercicio

filosófico considerado como ficción literaria»), a Borges («la metafísica no deja de ser una rama de la

literatura fantástica»), & Ortega: «Ortega fue el primer filósofo, contemporaneo que entendió la filosofía

desde este punto de vista deportivo. EU funda nuestra filosofía contemporànea.» Agregando: «Alguno de

ustedes me preguntará: ¿No será arriesgado adentrarse por uc luego que confina con el escepticismo?... y

yo debería responder con palabras de don Antonio Machado: "También debemos ser escépticos del

escepticismo".»

ACTIVIDAD UTÓPICA

Aranguren afirmó que, a si juicio la actividad intelectual de su cátedra de Etica y Sociología («durante la

República eran disciplinas separadas; el franquismo las unió por razones presupuestarias») tenía dos

campos de trabajo: una actividad crítica, a cargo de la sociología, que es una ver dadera impugnación del

establecimiento y las Ideas dominantes en el campo ideológico, y una actividad utópica, cuyo fin

primordial seria proponer alternativas de comportamiento ciudadano, «delante de la praxis política y en el

campo-filosófico, cultural, social y espiritual».

Aranguren comentó que, a su juicio, sólo un filósofo, en la historia de la filosofía contemporánea, había

conseguido aunar ambos proyectos de trabajo: Karl Marx. Comentó, para finalizar, diciendo a sus

alumnos: «Los demás hemos trabajado indistintamente en uno u otro campo. Pero no hemos conseguido

unificarlos. 81 con la ayuda de ustedes este curso podemos trabajar, hacer algo concreto, estaré muy

contento de que podamos realizar juntos ese trabajo, que espero sea de su agrado.»

A juicio de Aranguren, el trabajo universitario, e1 trabAjO de un intelectual universitario, debe participar

d« lo que llamó «democracia participatoria», comentando: «Hoy dia los discursos, las lecciones

magistrales, están en decadencia. Sólo es posible un estilo democrático, una democracia participatoria,

con la participación activa de la base, el alumnado, en e1 trabajo Intelectual que todos desarrollamos,

debemos desarrollar, «n un centro universitario.»

Aranguren hizo un análisis d» las diversas corrientes filosóficas que hoy, y hace once anos, dominan U

ideología

 

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