Autor: Sánchez Martínez, Alfonso. 
   Las largas vacaciones del 36 ( El españoleto)     
 
 Informaciones.    02/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Por Alfonso SANCHEZ

«LAS LARGAS VACACIONES DEL 36»

(EL ESPAÑOLETO)

Nacionalidad: Española. Director: Jaime Camino. Guión: Manuel Gutierrez Aragón y Jaime Camino.

Fotografía, en eastmancolor: Fernando Arribas. Música: Xavier Montsalvatge. Interprète»: Conchita

Velasco, José Sacristán, Angela Molina, Ismael Merlo, José Vivó, Analta Gadé. Charo Soriano Francisco

Rabal, Vicente Parra, Karin Pascual, Alejo Oner, etc.

MADRID, 2.

M titulo es un hallazgo prometedor. Sucede que Jaime Camino desvirtúa en parte su enunciado por no

centrar bien tan sugestivo tema. Es julio d» 1936. Muchas familias de ta burguesía catalana se ñauan en

aus residencias veraniegos al comenzar la guerra. La noticia les llega, como si la mayoría de los

españoles, por sorpresa. Preparados para un verano normal, deben enfrentaría a las lárgas vacaciones

impuesta» por la guerra, tina guerra en la que no participan directamente. Sólo les alcanzan sus

consecuencias: el clima angustiado, ios bombar déos de la cercana Barcelona, las noticias de todo índole,

a veces el hambre. Los mayores pertenecen a uno u otro bando. Los republicanos pueden confesarlo Los

otros guardan sus esperanzas en secreto. Muchos sólo aspiran a que pase la tragedia sin afectarles. Y

mientras, los niños crecen ajustan do sus juegos al clima bélico que les envuelve. Gran tema. Jaime

Camino ha tenido el valor de plantearlo, entrando así en una temática largo tiempo oculta, pero de

aparición insoslayable. Ignoro hasta qué punto Jaime Camino vivió los hechas qua narra. Es probable que

en el guión haya vivencias o recuerdos personales. Pero Jaime Camino trópicas con unas dificultades q«e

también encontraron los italianos de cu generación al abordar hechos recientes de su historia: la falta de

conocimiento directo para dar una crónica con valor de testimonio y, por otra parte, carece de perspectiva

para interpretar un pasado ï referirlo al presente. Jaime Camino alinea a unos personajes representativos y

los sitúa en un contexto preciso: la retaguardia durante la guerra. Pero a partir de ahí se mueve como en

tierra de nadie. No se lanza en profundidad por ninguna de las variantes que insinúa el tema. Una muy

atractiva es la guerra vista desde el lado de los niños, de la que el cine ha dado ejemplos magníficos como

prueba de su categoría dramática. Jaime Camino no la explota. Tampoco toma partido por ninguna otra.

Su relato es impreciso, con un clima poco definido. Nada es convincente. Camino dispone de bazas de

triunfo, pero no acierta, o no quiere, jugarlas como es debido. Alguna anotación, algún personaje como el

de la criada, insinúan la película que Jaime camino pudo realizar y que el título sugiere.

El gran tema queda casi inédito, aunque su fuerza evocadora es suficiente para dar interés a la película.

Tiene la película un soberbio reparto, lo que marca la elogiable ambición del propósito. La incierta

definición de los personajes hace que tan buenos intérpretes no den su medida. Angela Molina, que se

beneficia del personaje mejor trazado, se destaca así de sus compañeros.

 

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