Autor: Eynde, J. van den. 
 Comité Central del PTE. 
 El PCE nos ataca ferozmente     
 
 El Imparcial.    17/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Política

HOY comienza su segundo Congreso el Partido del Trabajo de España. El PTE es, junto con la ORT, uno

de los dos partidos más importantes de la izquierda extraparlamentaria o revolucionaria. En las últimas

fechas ha protagonizado junto con los Sindicatos Obreros del Campo, de la CSUT, ocupaciones

simbólicas de tierras en Andalucía. Nazario Aguado, miembro del Comité Central del PTE, encargado de

relaciones políticas, es el presidente de la comisión organizadora del segundo congreso y fue represen-

tante de su partido en todas las alianzas de la oposición en tiempos del viejo régimen.

Comité Central del PTE

«El PCE NOS ATACA FEROZMENTE»

—¿Qué objetivos quiere cubrir el Partido del Trabajo con su segundo congreso?

—Este segundo congreso tiene una gran diferencia con el primero, que celebramos cuando todavía no

éramos el PTE, sino el PCE (1) en la época de la dictadura, en plena clandestinidad. Hoy somos un

partido que tiene una incidencia en la vida española con una política consecuente, que ha participado en

todas las coaliciones antifranquistas y que en las elecciones demostró ser una fuerza importante. En este

congreso pretendemos ofrecer al país unas soluciones concretas a los problemas que están planteados de

forma urgente y profundizar en nuestros planteamientos estratégicos, en las vías para llegar al socialismo,

—En algún momento se habló de la posibilidad de unión con la ORT.

—Estas posibilidades han existido durante mucho tiempo. A lo largo de 1966 hubo incluso acuerdo en

torno a proyectos de unión, pero se malogró; de nuevo, el pasado año, solicitamos conversaciones, que

fueron rechazadas por la ORT, argumentando que éramos una fuerza antagónica. Si ORT piensa que

somos fuerzas antagónicas, son ellos quienes deben cambiar e iniciar ese acercamiento; por nuestra parte,

esa posibilidad ya no existe.

—¿Existe el peligro de que los partidos extraparlamentarios se conviertan en partidos testimoniales?

—En el caso del PTE, pienso que no existe ese peligro. Nunca hemos sido un partido testimonial y

seguimos sin serlo, porque tenemos muchas posibilidades de actuación en el terreno de las alianzas

políticas, en las elecciones sindicales, como ya se ha demostrado, y, desde luego, en las próximas

legislativas, en las que esperamos dejar de ser extraparlamentarios. No tenemos vocación de

extraparlamentarios. Creo que el PTE presenta unas características peculiares respecto a los otros partidos

de los que se denominan de izquierda revolucionaria, que es, precisamente, el no ser testimonial y ofrecer

soluciones concretas.

— ¿Cómo enjuicias la actuación de la izquierda parlamentaria?

—No tengo más remedio que ser severo, incluso duro. Desde luego, la responsabilidad de todo lo que

pasa hay que atribuírsela a la derecha, a la banca, a los monopolios, en definitiva a la UCD, su

representante; pero hay que responsabilizar en buena parte a los partidos de la izquierda parlamentaria,

porque sus actuaciones han supuesto una continua aceptación del juego de Suárez, que ha consistido en

hacer el juego a uno u otro partido, para restar fuerzas a ambos. UCD ha procurado favorecer al PSOE en

el Parlamento, en las próximas municipales, mientras que en las sindicales ha cedido la mayoría al PCE

(CC. OO.), y de esta forma ninguno de los partidos puedan conseguir una fortaleza suficiente como para

ser una alternativa real de Gobierno.

—Entonces, ¿la alternativa del PSOE no es real?.

—Yo no veo esta posibilidad, y no tanto porque no tenga el PSOE algunos de los elementos necesarios

para que se dé, sino porque es su política la que está imposibilitando su alternativa real de poder. De

continuar la dinámica de los acontecimientos así, aceptando el PSOE los chantajes de la UCD, quien

siempre sale victoriosa es la UCD.

—Lo que sí parece haber es un antagonismo del PTE con el PCE.

—Si juzgamos por el comportamiento que tiene el PCE hacia nosotros, yo diría que sí, que somos un

partido antagónico. Pensamos que, durante un largo período, no deberíamos antagonizar de la forma en

que ellos antagonizan respecto al PTE. Los ataques más feroces que sufre nuestro partido provienen del

PCE, que no son verbales se producen en la política cotidiana, tratando de desplazar al PTE en cualquier

parte donde se encuentre, en las organizaciones sindicalesa de clase, en las movilizaciones, en la

expulsión de la Joven Guardia Roja, que está considerada como la fuerza juvenil más importante del país.

-¿Pueden ser eficaces posturas tan simbólicas, románticas, como fa ocupación de tierras?

—Creo que sí tienen validez. Hay muchas formas de movilización de masas que tienen un significado

simbólico y que son útiles y positivas para que el nivel de conciencia política de las masas avance.

Indudablemente, las ocupaciones simbólicas de tierras tienen ese contenido romántico, aparentemente

romántico, pero esto entra en los límites de lo que hoy es posible en la lucha política, aporta conciencia a

los trabajadores y sirve como aviso al Gobierno para que tome medidas sobre la situación andaluza. Ya

avisó Paco Casero, el secretario de los SOC, que esta vez la ocupación era simbólica, pero si no se toman

medidas la próxima vez será real. Hay que denunciar que ciertos sectores se están aprovechando de la

situación de Andalucía para que se produzcan hechos graves, motines, levantamientos, que justifiquen

una represión, incluso a nivel estatal, una desestabilización; y en este sentido se están produciendo

provocaciones instigadas por terratenientes y otros sectores interesados. Este tipo de movilizaciones

pueden conseguir apartar a las masas jornaleras del terreno propicio a la provocación y hacerles tomar

conciencia de la necesidad de su unión.

NAZARIO AGUADO

• No tenemos vocación de extraparlamentarios

• La responsabilidad de lo que ocurre es de la derecha, en definitiva, de la UCD

• La izquierda parlamentaria acepta el juego de Suárez

• El PSOE no es una alternativa de poder

L VAN DEN EYNDE

 

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