Autor: Eynde, J. van den. 
 Eugenio del Río (Secretario general del Movimiento Comunista). 
 La izquierda parlamentaria hace constantes concesiones al gobierno     
 
 El Imparcial.    30/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Eugenio del Río

(secretario general del Movimiento Comunista)

EL Movimiento Comunista, que acaba de celebrar su segundo congreso, surgió de la primera escisión de

ETA y la unión con otros partidos regionales, a finales de los años sesenta. Eugenio del Río, antiguo

militante de ETA, siete años de exilio, es su secretario general. Fue recientemente detenido y procesado

junto con otros tres dirigentes de partidos extraparlamentarios, por unos artículos publicados, en la revista

«Saida», sobre el tema Monarquía-República. A consecuencia de ello fueron encarcelados durante doce

días en Carabanchel.

La izquierda parlamentaría hace

CONSTANTES CONCESIONES AL GOBIERNO

—Da la sensación de que los partidos a la izquierda del PCE adquieren su identidad por ese estar a la

izquierda del PCE.

—Nosotros tratamos de demostrar que nuestra existencia es independiente de la de otros partidos, se

llamen PCE o de otro modo. Hace diez años pensamos que hacía falta un partido revolucionario, y

entendíamos que no existía; desde entonces hemos tratado de construirlo con una total independencia y

sin presentarnos como el resultado negativo de la existencia de otro partido. Vamos consiguiendo crear un

partido con una línea política propia, independiente, nuevo, aunque todavía nos falta mucho para llegar

totalmente a esos objetivos.

—También parece que su función está en ser partidos meramente testimoniales.

—La reforma democrática persigue, entre otras cosas, aislar al movimiento auténticamente

revolucionario, concediendo una serie de ventajas y primas a partidos que anteriormente no existían o

apenas existían. Todo esto crea dificultades a los partidos revolucionarios. No obstante, la función que

nosotros creemos que debemos desempeñar es la misma que hemos venido desempeñando estos diez

años; es decir, agrupar, organizar, dirigir en la lucha a los diferentes sectores que tienen una posición más

activa, más avanzada en la vida política, encauzando su actividad hacia la revolución socialista.

—Es decir, erigirse en la vanguardia del proletariado.

—Naturalmente, un partido pequeño, como el nuestro, no puede presentarse como la vanguardia de una

clase de varios millones de personas, pero esta es su finalidad.

—Hay un gran número de partidos a la izquierda del PCE, ¿son tan insalvables sus diferencias?

—Estos partidos no son tan numerosos ahora; en los últimos tiempos del franquismo había una mayor

dispersión. Actualmente se puede hablar de cuatro o cinco que tengan una cierta importancia. En cuanto a

las diferencias entre estos grupos, son bastante importantes, aunque el desconocimiento lleve a pensar que

son bastante parecidos. Hay diferencias en todos los órdenes, que cada día se manifiestan con mayor

claridad, sobre todo respecto a los partidos que intentan parecerse a la izquierda parlamentaria.

• «El Gobierno está practicando una náutica de cieno al proceso democratizador»

• «Las elecciones están hechas para que las ganen los partidos con dinero»

—¿Cómo enjuicias a esta izquierda parlamentaria?

— Lo que define a esta izquierda no es tanto el hecho de su representación parlamentaria, como la

utilización que hacen de esta representación, Creemos que ha habido un abandono de la movilización

popular en favor de una actividad que se desarrolla completamente al margen de la lucha popular y

haciendo constantes concesiones al Gobierno y la clase capitalista. Tenemos una opinión muy negativa de

su actuación.

• «El actual es un Gobierno de franquistas conversos»

• «Nuestra función es dirigir la lucha hacia la revolución socialista»

—¿Y el Gobierno?

—Es un Gobierno de franquistas conversos a última hora, en cuyos miembros no se ha operado una

auténtica transformación democrática. Durante unos meses han podido tomar unas decisiones

relativamente democráticas, pero después han pasado a una posicidn hostil a cualquier cambio

democrático. El Gobierno está practicando una política de cierre al proceso democratizador, revelando así

su naturaleza profundamente derechista y su vinculación al desaparecido régimen franquista.

—¿Qué futuro tiene el MC?

—Las elecciones están hechas para que las ganen los partidos con dinero, partidos que tienen unos apoyos

con los que nosotros no contamos. Tenemos la certeza de que durante un buen número de años el

movimiento revolucionario no va a tener representación parlamentaria correspondiente a su fuerza real.

Nuestro futuro está centrado más en las organizaciones sociales, vecinales... que en la pretensión de

alcanzar una representación parlamentaria.

—¿Cómo interpretas vuestro procesamiento por el asunto de «Saida»?

—Entendemos que, antes que nada, hay proceso porque no hay libertad de expresión garantizada por las

leyes, sino que, por el contrario, hay unas leyes que ponen en peligro la libertad de expresión. En nuestro

caso, se nos ha procesado por un supuesto delito de injurias al Jefe del Estado. Nuestra posición era la de

criticar a la Monarquía por la ausencia de un referéndum democrático mediante el cual se puedan

pronunciar los pueblos del Estado español sobre el tipo de régimen que desean.

—¿Cómo se vive en las cárceles de la democracia?

—Las cárceles de hoy, por lo que yo he visto, son, si cabe, peores que las de la época de Franco. Mi corta

experiencia en Carabanchel me ha hecho conocer una realidad de abandono, miseria y de violencia

sistemática sobre los presos sociales, que cuestiona el mito de las cárceles como centros de reeducación.

J. VAN DEN EYNDE

 

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