Autor: López Gay, Pina. 
   Diiciembre 1979, un movimiento para el futuro     
 
 Diario 16.    19/12/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

OPINIÓN

19-diciembre-79/Diario16

El movimiento estudiantil ha renacido con fuerza y es un fenómeno de análisis inevitable en la presente

realidad. Aquí se exponen sus caracteres y se aventura su futuro desde una posición de protagonismo ac-

tivo.

Diciembre 1979, un movimiento para el futuro

Pina López Gay (*)

Toda la sociedad española ha estado pendiente estos días del masivo movimiento estudiantil, que ha

sacudido la calle y los centros de estudio, llegando incluso sus repercusiones al Parlamento.

En mi opinión, la trascendencia de dicho movimiento supera la mera coyuntura, por importante que ésta

sea (sentando bases, por ejemplo, para posibilitar la retirada de las leyes de Estatuto de Centros y

Autonomía Universitaria del Parlamento) y adquiere una dimensión de futuro, de largo alcance, en

relación directa con la actual crisis del sistema y con los movimientos de masas que van a posibilitar un

cambio del mismo.

La crisis general del sistema capitalista ha tenido una repercusión directa en el aparato educativo

(Enseñanza Media, Formación Profesional y Universidad, principalmente), desplazando las funciones

clásicas de éste, como la función ideológica de formación de élites, etcétera y haciendo pasar a primer

plano otras como la llamada «colchón del paro juvenil». Lo que unido a otros factores que asimismo

inciden en la enseñanza (crisis políticas, institucionales, de valores, etcétera) se ha traducido en un

debilitamiento general de los valores tradicionales..., generando de modo paralelo una falta total de

expectativas, una falta de afán de aprender (para qué, si luego el título no vale para nada, se plantea una

gran mayoría), un empeoramiento casi absoluto de la enseñanza, una pérdida del mismo valor de ser

«estudiante» ya que éste ya no es ningún privilegio y socialmente supone cada vez menos, etcétera,

etcétera.

Rebelión total

La actual explosión estudiantil refleja de lleno esta situación, éste es un movimiento de rechazo, de

rebelión total (fuera leyes del Parlamento es el objetivo básico del mismo), que está cuestionando la

misma vida universitaria, alejándose de posibilismos y pragmatismos al uso, de la eterna dinámica del

«quiero y no puedo» y buscando nuevas formas de participación, de organización y de lucha que han

posibilitado la incorporación activa de centenares de estudiantes, generando una dinámica nueva,

dinámica del «quiero, puedo y lo hacemos».

El resultado de todo esto es claro: un amplio movimiento asambleario, independiente de cualquier fuerza

política o social, democrático, participativo, unitario, etcétera. Movimiento que, por primera vez en

muchos años, salvo la excepción de Euskadi, ha roto el esquema del «todo encauzado desde arriba, todo

ordenado por la burocracia», donde el manifestante es un número a recoger en la Prensa, y ha constituido

una dinámica en que los individuos actúan como tales, no son números, debaten, deciden y resuelven por

sí mismos en plena libertad.

Movimiento plenamente responsable que ha roto el cerco de represión, apatía y marginalidad a que le ha

querido someter el Gobierno. Gobierno que con la brutal actuación de las FOP ha puesto la mancha negra

en todo esto con los muertos, heridos, detenidos y la consiguiente violencia.

Violencia social

Esta respuesta clásica del Poder, del sistema a todo lo que sale de los estrechos cauces de su

«democracia» controlada, es la misma que anteriormente utilizó con las mujeres, los jóvenes, los

ecologistas, los trabajadores, etcétera. Respuesta continua, que está acumulando una gran violencia social

ante tamaña violencia institucional. Y que debe cesar de inmediato, ya que de no hacerse el Gobierno

será el único responsable de lo que ocurre.

Frente a esta respuesta cerrada, totalitaria del poder, el movimiento de estos días ha desarrollado la

libertad, la solidaridad, la propia humanidad de los participantes. En efecto, en las aulas, en las calles un

aire nuevo de libertad se ha respirado, obreros y estudiantes han confraternizado, todos hemos actuado y

participado.

Se han roto los moldes

Todo esto y más es lo que nos permite decir que a partir de ahora todo va a ser distinto, que el actual

movimiento va a ser referencia obligada en el futuro, que frente al miedo del poder se va a desarrollar la

democracia directa, la participación activa, que frente a la dinámica totalitaria generada por el Poder, hay

una dinámica de libertad generada por el pueblo.

Todo esto es lo que también de forma inmediata ha motivado que los partidos de la izquierda

parlamentaria se apresuren a anunciar enmiendas a la totalidad del Estatuto de Centro y ley de Autonomía

Universitaria (como ya hicieron anteriormente en el tema del aborto).

Pero la importancia del movimiento, como decía, es muy superior a ello: se han roto los moldes, se han

abierto las compuertas. Todos los que en estos días están participando y muchos más, no vamos a pasar

por los carros y las carretas de los «consensos» dictados, de las democracias recortadas, de las

Universidades inútiles, de las enseñanzas muertas, de los pulmones ahogados, de los matrimonios para

siempre encadenados... Vamos pues a empezar a vivir y dejar de sobrevivir.

A partir de ahora, todos nosotros, el pueblo, contamos. Se ha abierto un gran camino para cambiar la

enseñanza, la sociedad. El Pueblo, nosotros, hemos tomado la palabra.

(*) Secretaria general de la Joven Guardia Roja.

 

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