En la búsqueda de los terroristas. 
 Se estrecha el cerco     
 
 El Alcázar.    01/02/1977.  Página: 6,7. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

En la búsqueda de los terroristas

SE ESTRECHA EL CERCO

MADRID, (De nuestra redacción).—Numerosas personas han sido detenidas desde el pasado viernes por

la policía por considerarlas relacionadas con movimientos extremistas. Algunas de ellas son de

nacionalidad extranjera (sudamericanos y europeos), que se encontraban en España desde hace varios

años en calidad de refugiados o asilados políticos por estar clasificados en sus países de origen como

pertenecientes a organizaciones de extrema derecha. Según hemos podido saber estos extranjeros serán

expulsados del territorio español y en este sentido parece que se están realizando los trámites oportunos

para ponerles en la frontera. Este es el caso, por ejemplo, de los italianos Mario Pozzan, Helio

Masagranda, Heliodoro Pomar y Francisco Zaffoni, quienes se encuentran en las dependencias de la

D.G.S. a la espera de que las autoridades finalicen los trámites de su expulsión.

De acuerdo con las informaciones que hemos podido recoger en diversas fuentes dignas de toda

solvencia, la expulsión del territorio nacional de estos súbditos extranjeros no obedece a actividades

delictivas, políticas o extremistas que hayan podido realizar en nuestra nación —estas mismas fuentes nos

han señalado que no pesan sobre ellos acusaciones de este tipo y que en este supuesto caso lo normal sería

que se probaran por las autoridades judiciales correspondientes sino que responden exclusivamente a las

acusaciones hechas por las autoridades de sus países de origen. Acusaciones, nos han asegurado, que en la

mayoría de los casos tampoco han sido probadas por la autoridad judicial en las naciones respectivas.

En este sentido, añaden nuestras fuentes, las autoridades de estos países no han entregado ni piensan

entregar a la policía española aquellos individuos que se han refugiado en sus naciones huyendo de

actividades terroristas perpetradas en España. Esto es, no existe reciprocidad en la correspondencia de

entrega de personas buscadas por delitos terroristas o políticos, a pesar de que en el caso de los españoles,

muchos de ellos se jactan en esos países de las acciones criminales cometidas en España, y cuya

participación ha sido probada, en muchas ocasiones, por la autoridad judicial española. Estos son los

casos, por ejemplo, de determinados militantes de ETA, FRAP, GRAPO y otras organizaciones similares,

por supuesto, todas ellas izquierdistas.

Por lo que respecta a detenciones de españoles, en Madrid no se conocen cifras exactas, si bien se sabe

que son varias decenas de personas "relacionadas con organizaciones extremistas de uno y otro signo",

según Cifra, las que han pasado por la Dirección General de Seguridad, en las últimas horas. Esta misma

agencia añade que "fuentes competentes han manifestado en relación con las detenciones de algunos

militantes de diversas organizaciones políticas y algunas centrales sindicales, que una vez comprobadas

sus respectivas filiaciones son puestos en libertad y que en ningún caso se trata de interferir las

actividades sindicales. Solo se retiene a las personas supuestamente implicadas en movimientos políticos

extremistas".

Por otra parte nos han informado de que en los últimos días han sido llamadas a la D.G.S. cumpliendo

órdenes superiores, numerosas personas conceptuadas políticamente como de derechas. Estas personas

fueron puestas en libertad después de pasar cerca de setenta y dos horas en los calabozos, pese a que

desde un principio se comprobó que nada tenían que ver con la comisión de los últimos actos terroristas.

Es más, parece que a lo largo del fin de semana han continuado las detenciones de personas de derechas,

justificando esta acción dentro del marco de las acciones policiales para localizar a los autores de los

últimos atentados. Sin embargo, hemos podido saber de fuentes habitualmente seguras, que algunos de los

terroristas que asesinaron el pasado viernes a dos Policías Armadas y a un Guardia Civil e hirieron

gravísimamente a otros tres agentes de la Benemérita, han sido identificados como pertenecientes al

Partido Comunista reconstituido y militantes del GRAPO. Pese a ello, nos han asegurado que las órdenes

de detención contra personas de derechas han sido dictadas por el responsable del Orden Público en

Madrid, el gobernador civil.

Siguiendo estas órdenes del gobernador civil, y con motivo de la muerte a tiros del estudiante Arturo

Ruiz García en el transcurso de la manifestación ilegal desarrollada el domingo anterior, funcionarios de

Policía detuvieron a personas de Fuerza Nueva y otras conceptuadas como de derechas, que ni siquiera

habían estado en la capital de España ese día, como pudo comprobarse desde los primeros momentos (tal

es el caso del señor Villamea) y a otras que en el transcurso de los hechos habían permanecido en otro

lugar concretamente en el Congreso de las Generaciones formadas en el Frente de Juventudes, al lado del

subjefe provincial de Madrid, cargo designado por el gobernador civil." Estas órdenes de detención se

extendieron asimismo a otras personas, una de las cuales había fallecido dos días antes y otra, por

ejemplo, se encuentra en América desde hace tres años, según comprobó la policía cuando se personó en

sus domicilios para cumplir la orden de arresto. Los detenidos, pese a que justificaron desde el primer

momento su desvinculación total con los hechos, permanecieron en los calabozos cerca de 72 horas, por

orden del gobernador civil, según nos han asegurado.

Pero existe confusión en el ambiente por la detención de personas ajenas a los crímenes

Los extranjeros detenidos no lo son por actividades delictivas realizadas en España.

La única explicación es que son de "derecha"

La confusión creada por estas acciones así como por las afirmaciones categóricas y sin pruebas aparecidas

rápidamente en la prensa madrileña culpando —de acuerdo con las consignas comunistas— a la extrema

derecha de la muerte del estudiante Arturo Ruiz y del atentado cometido en el despacho de los abogados

comunistas de la calle de Atocha, ha dejado honda huella no sólo en los ambientes policiales sino también

entre los millones de españoles que han quedado desconcertados. Esta confusión y desconcierto se refleja

por ejemplo en revistas nada dudosas como "Interviú", en la que escriben habitualmente Manuel Martín

Ferrand, Antonio Álvarez Solís, Martínmorales, Francisco Umbral, entre otros. En el último número de

esta revista, que incluye, asimismo, una entrevista con Tamames, leemos:

"El ciudadano argentino Jorge Cesarski fue detenido el lunes pasado, por la tarde, como presunto autor

del asesinato del joven estudiante Arturo Ruiz García.

"Pese a que su descripción —alrededor de 45 años, muy rubio, 1,70 metros y fuerte acento argentino— no

coincide con la proporcionada por los testigos presenciales del homicidio, Cesarski está, en la hora y día

en que esta crónica se escribe, en las dependencias de la Dirección General de Seguridad de Madrid.

"Todos los medios informativos madrileños se han hecho eco de esta información". Pero Cesarski no dio,

hace poco más de una semana en el transcurso de un almuerzo que mantuvo con dos redactores de esta

revista, la imagen externa de un asesino.

"En un reportaje sobre los 18 años de María Estela Martínez de Perón en España, que verá la luz muy

pronto, el ciudadano argentino se explayó sobre sus pareceres sobre la actual situación argentina y, con el

compromiso de no escribirles, también de la española. "Lo que pasa, y se lo he dicho a Blas Pifiar en más

de una oportunidad —dijo Cesarski—, es que la gente de Fuerza Nueva son "boludos". Hay que hacer lo

que, día a día, hacen los bolches: pintar paredes, salir a protestar a la calle, pedir reivindicaciones

sociales. En definitiva, ganarles de mano. Pero no salir a la calle con un revólver, porque así no se

soluciona nada".

A este desconcierto y confusión se suman además ciertas informaciones aparecidas en la Prensa y algunas

notas oficiales, incluso, facilitadas a raíz de los últimos atentados, cuya consecuencia inmediata real —

suponemos que inintencionada— es el entorpecimiento de la labor puramente de investigación que llevan

a cabo los grupos policiales. A título de ejemplo, el pasado jueves día 28 en la tarde, el Gobierno Civil

facilitó a los medios informativos una nota referente a los atentados de los agentes del Orden Público, en

la que al relatar los asesinatos cometidos en Aluche, afirma: "Tras el atentado, los asesinos recogieron las

armas de los agentes y se dieron a la fuga en un "Citroen Dyanne", matrícula PO-5579-E". Sin embargo,

según nuestras noticias, los asesinos huyeron en un Renault 12 de color azul oscuro. Es más, nos han

asegurado que ese vehículo PO-5579-E no apareció en el escenario de los atentados y que era buscado por

la policía desde muchos días antes por tener la certeza de que este automóvil era usado por peligrosos

terroristas. El hecho de que apareciera en la nota oficial del Gobierno Civil como el usado por los autores

del atentado, puede tener la consecuencia inmediata y lógica, se nos afirma en algunos ambientes, de

poner sobreaviso a los terroristas, dándoles la oportunidad de que huyan a la acción policial, al saberse

perseguidos.

Por otro lado, se nos insiste que el desconcierto y confusión acentuado más estos días entre la Policía

gubernativa, Policía Armada y Guardia Civil, puede ser la consecuencia lógica de la dependencia directa

del Orden Público del gobernador civil de Madrid. Ante esta grave situación creemos firmemente que la

Policía ha demostrado en numerosísimas ocasiones un pleno conocimiento de la labor a ella encomendada

y una eficaz gestión al lograr capturar a múltiples autores de atentados terroristas y prevenir otros. Por

ello, la vuelta de la dependencia del Orden Público de Madrid a la Jefatura Superior de Policía, supondría

la erradicación total de la actual confusión, la coordinación que necesitan los distintos brigadas y grupos

y, como consecuencia, la posibilidad más eficaz de desarticulación de las bandas terroristas al permitir a

los funcionarios de Policía trabajar con plena responsabilidad sobre la base de sus amplios conocimientos

y reconocida solvencia.

 

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