Autor: Urci, Francisco J. De. 
 El comunismo. La hidra de las cien cabezas XX. 
 Cataluña también cuenta     
 
 El Alcázar.    21/02/1977.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 42. 

EL COMUNISMO

La hidra de las cien cabezas

y XX

Por Francisco J. DE URCI

CATALUÑA TAMBIÉN CUENTA

Concluimos el estudio de la hidra con el comunismo "esencialmente catalán", sector un poco anónimo del

monstruo.

En cuanto a, su cabeza principal, es decir, el P.C.E. (ortodoxo) no ha sido estudiada ya que no fue éste

nuestro propósito. Sus pretensiones y su historial por desgracia para España son de sobra conocidos. Por

otra parte, el exponerlos aunque someramente requeriría un tratamiento aparte, de magnitudes más

ambiciosas. De todas formas, algo de su ejecutoria actual ha quedado "disuelto" entre las diversas cabezas

de la hidra, a las que hemos dedicado nuestra atención en los capítulos anteriores.

El P.C.E. (ortodoxo) o "moscutero" que, ahora quiere y "exige" entrar en el juego democrático, con su

nuevo antifaz del eurocomunismo y su reclamo publicitario de "al socialismo por la libertad", o algo así,

es y será el tronco y cabeza principal de la hidra y todas las demás siglas que han surgido y posiblemente

surjan, son peones de brega de su complicado ajedrez, por engullirse la civilización de Occidente. Lo

demás son quimeras para alimento nocivo de miopes, apocados y memopensantes, de los que, desde hace

escaso tiempo a esta parte, florecen incomprensiblemente en el "campus" político nacional, lo mismo que

la mala yerba en los predios.

Ilustres tratadistas definieron al comunismo como sistema político, económico y social, que acepta el

materialismo científico como filosofía, negando todo tipo de espiritualismo o religión, preconiza la lucha

de clases como método de actuación y condena la propiedad privada.

No obstante, el comunismo más que una teoría y un sistema político, es una conspiración latente,

tendenciosa y permanente, contra todo y contra todos los que no sean comunistas y, a veces, contra...

otros comunistas, cuando quieren sacar los pies del plato.

En opinión de F. Aguado Sánchez, autor de una obra tan exhaustiva como incontrovertible sobre las

actividades del P.C.E. (ortodoxo) para combatir el régimen español nacido el 18 de julio de 1936, "el

comunismo es un incordio", entendiendo por incordio lo que la medicina denomina, es decir, ciertos

bubones o tumores que salen a veces por la región perineal y que, sino son graves, sí son molestos.

En su carnavalada política por escalar el poder, el comunismo posee una larga capacidad para el cambio

de antifaces. Siempre juega con dos a la vez, mostrando a los tontos útiles la faz sugestiva. Por eso, el

general Franco que de estas cuestiones sabía también más que nadie, decía que el comunismo: "enseña la

cara que cautiva y oculta la que repele".

PARTIDO SOCIALISTA UNIFICADO DE CATALUÑA P.S.U.C.

Actualmente se le define como filial del P.C.E. (ortodoxo) con apenas autonomía propia, aunque en

épocas pasadas no fuese así. En verdad es una "gracia especial" concedida por el P.C.E. a Cataluña, para

atizar la tea, más que antorcha, del separatismo. Su línea política es la clásica, con adaptaciones a la

región donde se desenvuelve.

El P.S.U.C. se autodefine a su vez como: "Partido marxista-leninista de la clase obrera y el pueblo catalán

para conseguir la transformación revolucionaria del capitalismo en un socialismo primero y comunismo

después, mediante la unión de la clase obrera, la alianza de las fuerzas del trabajo y de la... cultura".

Defiende un cauce hacia el socialismo sin llegar ni a la guerra civil ni a la insurrección armada, pero sí

mediante la movilización de las masas.

El P.S.U.C. se constituyó en 23 de julio de 1936 mediante la fusión de otras cabezas de hidra entre

comunistas y socialistas, como fueron: U.S.C. (Unión Socialista de Cataluña); P.C.C. (Partido Comunista

de Cataluña); F.S.C. del P.S.O.E. (Federación Socialista de Cataluña del P.S.O.E.) y P.C.P. (Partit Catalá

Proletari). Previamente hubo un comité de enlace con el P.C.E. durante la revolución roja de octubre de

1934. Como norma y aquí se patentiza su identidad con el P.C.E., todo militante de éste, si reside en

Cataluña, es a su vez miembro del P.S.U.C. y al revés.

El P.S.U.C. propugna, ¡cómo no!, el centralismo democrático y se estructura en células, comités de

barrio, distrito, locales, comarcales y regionales (nacional) un C.C. y un C.E. (Comité Ejecutivo). Todos

los acuerdos que se tomen por un "cuadro" son obligatorios para el cuadro inferior. Su programa político

preconiza el derrocamiento de la dictadura fascista y el establecimiento de las libertades políticas

mediante —ojo al parche— el establecimiento de un régimen republicano constituido por una Federación

de Pueblos Hispánicos, con un presidente moderador, pero no ejecutivo.

Como representante del poder ejecutivo habrá un Gobierno y para el legislativo una Cámara de diputados

elegida por sufragio universal. Al poder judicial le conceden la independencia.

Para el gobierno de "su país", propugnan además la creación del C.E.S.C. (Consejo Económico y Social

de Cataluña) integrado por los sindicatos de obreros, institutos científicos, colegios profesionales, etc.,

con atribuciones "imperativas" en los sectores claves e "indicativas" en los demás.

Para el P.S.U.C. dentro del Estado español, hay tres naciones con personalidad propia: Galicia, Vasconia

y, por supuesto, Cataluña. Aparte dan una posibilidad política estratégica para otras regiones. La

integración —dicen — de Valencia o Baleares en Cataluña, como de Navarra o los departamentos vasco-

franceses en Euzkadi, es cuestión que ellos mismos deben decidir.

Actualmente el P.S.U.C. está integrado en la C.C.F.P.C. (Comisión Coordinadora de Fuerzas Políticas de

Cataluña), cuya meta es crear las condiciones necesarias para que "el pueblo catalán pueda ejercer el

derecho de la autodeterminación". Para ello, se ha de establecer el Gobierno de la Generalidad y el

Parlamento Catalán y... si la "Nación catalana decide integrarse en la Federación de Naciones Orgánicas",

habrá que entenderse con los demás componentes.

Órganos de difusión del P.S.U.C., algunos de larga vida, son "Treball", "Universitat," y "Joven Gaurdia",

hay otros locales y sectoriales de escasa difusión. De todos, "Treball" es el de más entidad. Su publicación

comenzó en 1940 y no se ha interrumpido, lo que demuestra por otra parte el enraizamiento del P S.U.C.

en la región. En el capítulo Ejército y Fuerzas Armadas, mantienen que lo mismo que España, necesitan

una "revolución política que los libre de servir a los yanquis, a la corrupción y a la represión".

Como alternativa para el cambio proponen: Amnistía total; libertades políticas sin discriminación: no a la

apertura y al centrismo y huelga general del proletariado que puede conseguirse "en cualquier coyuntura

política favorable´´.

En una "muestra" como partido de orden, se pronuncian por un cambio total de las estructuras pero sin

choques ni violencias tanto con el Ejército como con la fuerza pública. Muy "feligreses" ellos, dicen no

ser anticlericales y sí respetuosos con Nuestra Santa Madre la Iglesia Católica Apostólica Romana a la

que consideran "muy positiva" en su cambio de postura con respecto al régimen (al franquista, por

supuesto).

PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA (INTERNACIONAL)

P.C.E. (I)

Se definió como un partido político proletario que aspira a derrocar el régimen burgués y de las clases

explotadoras para imponer el comunismo, sirviéndose de la dictadura del proletariado. Como puede verse,

todas las definiciones de las cabezas de la hidra están homologadas. Apenas difieren unas de otras, lo que

demuestra a las clases el origen común de todas ellas.

El P.C.E. (I) defiende la ideología marxista de quienes pretenden atacarla, pero recogiendo ante todo la

"verdadera esencia" del comunismo y del "auténtico" P.C.E. cuando José Díaz Ramos, tránsfuga del

anarquismo sevillano, fue su secretario general.

Debido a la "pasividad" del comunismo ortodoxo, con sus juicios agoreros de justificación como partido

de orden, el P.C.E. (I) dijo unirse teóricamente al bloque marxista-leninista, es decir, a los que hemos

venido llamando "pekineses" (y que perdonen los perritos), para "abolir la explotación del hombre por el

hombre". Cinismo hay para dar y tomar.

El P.C.E. (I) tuvo origen en Barcelona y fue un "parto" del longevo P.S.U.C. que como ya hemos

consignado representa con ligeros retoques al comunismo (ortodoxo) del Principado. El acontecimiento se

produce en 1967. Varios grupúsculos de Madrid, Zaragoza, Sevilla y el país vasco, tan desorientados

como inadvertidos, procedentes a su vez de diversas desarticulaciones del P.C.E. (ortodoxo) en dichas

ciudades y algún que otro militante de las C.C.O.O., se unen durante los años siguientes en torno al nuevo

anagrama, engrosando — aunque no gran cosa— su limitado censo.

· Gobierno de la Generalidad y Parlamento catalán previos al comunismo

· El P.C.E. (I) por el centralismo democrático y el eurocomunismo

En el mes de mayo de 1972 se hace una "depuración" de adherentes, con el fin de poner las bases para

crear un verdadero partido político, bajo marcadas influencias maoístas. En marzo del año siguiente,

celebran su Primer Congreso, definen su línea política, aprueban los estatutos y nombran el Comité

Central.

El P.C.E. (I) ha sido protagonista de numerosas desarticulaciones en Madrid, Barcelona, Zaragoza,

Valladolid y otras ciudades españolas. Sus miembros han sido objeto de varios Consejos de Guerra y

vistas en el recientemente disuelto T.O.P.

En su esquema orgánico, el P.C.E. (I) no difiere gran cosa de sus "primos hermanos" de la hidra. Así, se

deciden por el centralismo democrático y el escalonamiento jerárquico de los Comités locales,

provinciales, regionales y central; secretario general y C.E. (Comité Ejecutivo) son los órganos

permanentes, y la célula o troica, el básico.

El P.C.E. (I) dispone asimismo de su organización juvenil, muy enraizada en el sector estudiantil,

denominada J.G.R. (Joven Guardia Roja), con doble, cara titulada A.D.J. (Asamblea Democrática de la

Juventud).

Su programa político es también similar al de cuantas cabezas de la hidra hemos estudiado. A saber:

derrocamiento del fascismo, imprescindible como fase previa para desarrollar el programa cuya meta

final es la dictadura del proletariado.

Atención especial dedican a las C.C.O.O., para crear el Frente Unido, con articulación de fuerzas que se

organicen desde la base, tanto en ciudades, como pueblos, aldeas, barrios y campesinado. Muy optimistas,

se inclinan por un "levantamiento general del pueblo armado contra el fascismo", hasta imponer un

Gobierno provisional, con la misión de organizar sus elecciones generales. A esta fase la denominan

"intermedia", lo mismo que el P.C.E. (ortodoxo), con lo cual, de originalidades, no andan muy bien que

digamos.

Otras pretensiones del P.C.E. (I) son la autonomía de las "nacionalidades" españolas; la disolución de las

fuerzas de orden público para sustituirlas por unas milicias; la depuración del Ejército; la amnistía

general; la ruptura total con los Estados Unidos; la liquidación del colonialismo con la devolución a

Marruecos de Ceuta y Melilla, etc.

Después se organizaría el F.P.D. (Frente Popular Democrático) y el Gobierno Popular Revolucionario con

el respaldo del "pueblo en armas".

Como medios de difusión cuentan con "Mundo Obrero Rojo", su órgano oficial, y "Hacia el Socialismo",

cuaderno teórico de unas cien páginas en cuarto, cuyo primer número salió en abril de 1973. Colaborador

destacado de estos cuadernos subversivos es Ramón Lobato. El P.C.E. (I) admite cualquier tipo de

alianzas, siempre que éstas vayan dirigidas a la eliminación del fascismo y la monarquía como sistemas

de gobierno. En verdad el P.C.E. (I) sigue muy de cerca al P.S.U.C., que a su vez imita al P.C.E.

(ortodoxo), pero en su fase anterior al reciente invento camelístico del eurocomunismo.

El P.C.E. (I) en su expansión a "otras nacionalidades hispánicas" es detectado a principios de 1974 en

Galicia, con núcleos de cierta entidad en El Ferrol del Caudillo y Puentes de García Rodríguez, con

preferencia en el sector laboral y algunas ramificaciones en Vigo. En cuanto a Santiago de Compostela y

para el sector estudiantil, han reorganizado el S.D.E. (Sindicato Democrático de Estudiantes) oponente

del P.C.G. (Partido Comunista Gallego) del grupo ortodoxo, M.C.G. (Movimiento Comunista Gallego) y

E.R.G.A. (Estudiantes Revolucionarios Gallegos) afecto a la U.P.G. (Unión de Pobo Galego) del bloque

"pekinés".

· Gobierno de la Generalidad y Parlamento catalán previos al comunismo

· El P.C.E. (I) por el centralismo democrático y el eurocomunismo

PARTIDO DEL TRABAJO DE ESPAÑA. P.T.E.

La I. de Internacional dio al P.C.E. (I) cierto talante trotskista con el que los conspicuos del C.C. no

estaban muy conformes. Por ello en febrero de 1974, cambian de careta y pasan a titularse P.T.E.; con la

eliminación "oficial" de posibles sospechas de trotskismo, al mes siguiente ingresan en la Plataforma De-

mocrática.

Sus conspicuos pregonan contar con grandes masas en Madrid, Barcelona y Valencia, seguidas de cerca

por Asturias y Canarias. Y por supuesto hacen bastante poco por justificar su denominación de partido del

trabajo. A lo que están más propensos es a ocasionar paros, huelgas y conflictos laborales. Estas

frivolidades no deberían tolerarse. Un partido del trabajo que... no trabaja.

El P.T.E. puso en circulación un nuevo ciclostilo al precio de diez pesetas, titulado "El Correo del

Pueblo", en sustitución del "Mundo Obrero Rojo" del P.C.E. (I). Con tan elementales blanqueos de

fachada, asombran a embaucados. Al comienzo se distinguieron en sus campañas publicitarias pidiendo la

libertad de Garmendia y Otaegui, expresando —ahí es nada— su firme repulsa por la política terrorista

del régimen, amenazando con una huelga de hambre, haciendo reiterados llamamientos a la "oprimida

clase trabajadora", con el fin de que no se cometan "más asesinatos por orden del gobierno fascista".

En 31 de octubre de 1975, el B.P. del P.T.E. formuló su declaración general de principios: "Nos dirigimos

—decían— a la opinión pública en un momento trascendental en que la muerte de Franco se considera un

hecho inevitable y el príncipe Juan Carlos se ha hecho cargo interinamente de la Jefatura del Estado, lo

que prácticamente supone la materialización de la sucesión prevista por Franco y su Régimen fascista.

¿Puede haber algo que hay?. —aseveran más adelante —. España es hoy un inmenso campo de

concentración. Estamos en el fondo del precipicio".

El P.T.E. se reparte con la O.R.T. en Andalucía la influencia de las Comisiones de Jornaleros, impulsoras

del sindicato unitario, independiente, autónomo y democrático. En cuanto a su frente de acción juvenil,

denominado unas veces Joven Guardia Roja y otras Asamblea Democrática de la Juventud, está en una

fase de auge. De momento sólo han llegado al "infantilismo" subversivo que comprende pintadas,

carteles, pancartas y algunas siembras de propaganda. Pero de todas formas, la Joven Guardia Roja, en el

sector estudiantil, está consiguiendo bastante ascendiente.

En resumen, el P.C.E. (I), después P.T.E., nacido del P.S.U.C., con ciertos atisbos de trotskismo

abandonados tras su Primer Congreso, para inclinarse cada vez más "sensatamente" al eurocomunismo,

mantiene, debido a su "corta edad", una postura juvenil y algo intransigente con respecto a sus hermanos

mayores.

El P.T.E. ha recurrido al viejo truco de las alianzas obrero-campesinas, invento comunista desempolvado

de la historia de los años treinta, cuando la II República. Su último camelo para embaucados consiste en

propugnar que: "sólo con la instauración de un Estado de dictadura del proletariado y la edificación

socialista se podrá decir que nuestra actual revolución haya concluido con éxito".

Para el P.T.E., la dictadura del proletariado requiere, pues, una previa alianza entre el proletariado (como

futura clase dirigente) y las clases medias, para eliminar la burguesía y —posiblemente sobre sus ruinas

(esto causa sensación, impresiona)— edificar el paraíso socialista.

Aunque nada tiene que ver con el P.T.E. —salvo las consiguientes consanguineidades con la hidra—,

dejaremos constancia para remate y por su vinculación en Cataluña del P.C.O.E. o P.C.O.E. (VIII

Congreso), escindido del bloque ortodoxo. Su conspicuo mayor Enrique Lister Forjan héroe del "Ejército

Republicano", protagonismos aparte, fundó este anémico partido debido a su enemistad personal con

Carrillo, autoridad que siempre le vino muy cuesta arriba aceptar. Sus motivos,y bien fundados, tiene.

El P.C.O.E. (Partido Comunista Obrero Español) surgió en 1969 debido a ciertas posiciones encontradas

con el Kremlin, después de los acontecimientos de Praga y más tarde por el pacto de Varsovia.

Ciertamente el partido de Líster es de muy escasa entidad. Cuenta con adeptos en Barcelona

principalmente y algo más entre exiliados y emigrantes en Francia. De todas formas, su censo de

militantes, más que reducido es minúsculo, por no decir ridículo.

Líster quiso dar a su partido un talante estaliniano. Tuvo, en cambio, sus devaneos con el F.R.A.P. y

últimamente ha mendigado su ingreso en la Plataforma de Convergencia.

 

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