Autor: Menchero Dueñas, José Teófilo. 
 Verano político en Palma. 
 Las Baleares, en busca de su nueva identidad  :   
 Tres palabras en liza: Democracia, economía y autonomía. ¿Necesitan las islas una reconversión económica?. 
 Informaciones.    19/08/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

VERANO POLÍTICO EN PALMA

LAS BALEARES, EN BUSCA DE SU NUEVA IDENTIDAD

TRES PALABRAS EN LIZA: DEMOCRACIA, ECONOMÍA Y AUTONOMÍA

¿NECESITAN LAS ISLAS UNA RECONVERSIÓN ECONÓMICA?

Per José 1. MENCHERO Enviado esperar de INFORMACIONES.»

PALMA DE MALLORCA,19

APARTE de la presencia de los Reyes, no es en modo alguno difícil delecten la oída política de «Les Hita» Una vida política —o, en términos más generales, conciencia púbhca. si se prefiere— muy rica y puyante, sin duda, por encima de la «media» nacional, predominantemente día logante y pacíista —son raras las posturas extremas en las Baleares—, y que, según me decía el vicepresidente nacional del Partido Socialista Popular. Manuel Mora reviste en codo isla caracteristicas propios

En esa vida publica balear hay tres palabras claves, obsesivas: democracia, economía y autonomía. Tres palabras, por supuesto, compartidas on e) «ranking» de preocupaciones de otros muchos puntos de, país, pero también con propia? pecularídades Las Baleares, en efecto, parecen vibrar al día con la crisis de transición de todo el Estado, pero al mismo tiempo viven —o se disponen a ello—, ana transición particular. Buscan, por decirlo con una expresión rnuy en boga, su propia identidad —o, mejor, una nueva Identidad.— en distintos conceptos

LA EUFORIA DEL «BOOM»

En el plano económico, por ejemplo, las Baleares, tras conocer uno de los crecimientos más brüloEtes adelantados de los años de! despegue económico español —al que, por otra parte, nao contribuido en grade notable pon su fuerte captación de divisas—, parecen naber alcanzado un techo y no saben muy bien qué se esconde detrás. »Ver INFORMACIONES ECONÓMICAS del pasado martes). «A partir de 1960 —dice el último inforine del Consejo Económico-Social de la provincia— se asiste a una transformación del Bistema productivo balear, que pasa de una economía tradicional y atrasada a una estructura fundamentada de forma exclusiva en el turismo y construcción, lo que origina serios desequilibrios económicos, sociales y de asentamiento urbano.» En el año 1957, el sector industrial ocupaba un 35,7 por 100 de la población activa Ja agricultura, un 40,6 por 100, y los servicios, un 23,7 por 100. En 1973, esos indices son, respectivamente, de) 29,1, 17,8 y 53,1 por 100. Todo un brusco cambio, al que cabe atribuir otros en ¡as cpordena das sociales, psicológicas, de consumo y costumbres etc.

"La estructura productiva basada en estos dos sectores (turismo y construcción) —sigue diciendo el informe— fue consolidándose hasta 1967-68, en Que alteraciones de tactores externos a estos dos sectores provocaron un incremento masivo de ias plazas hoteleras y extrahoteleras, k cual implicó una gran actividad del sector de construccion i i o u i:ia su mayoría por los "tour operators" Este enorme incremento del número de plazas (42.000 por año) se concretó en la construcción y puesta en servicio de hoteles de grandes dimensiones y elevado número de plazas." Son loe años de euforia del "boom" turístico. "El aumento de la demanda, provocado en principio por causas exógenas a los propios ´tour operators´, obligó a éstos a la ampliación de su mercado a través de un descenso del nivel de precios tendencia que se vio favorecida por la nueva estructura dimensional de la oferta balear y por la propia Administración Pública, preocupada únicamente por un mayor acopio de divisas... E) problema se plantea de modo grave —prosigue e! citado informe— en e¡ año 1974, cuándo la demanda no se Incrementa en la proporción esperada, sino que disminuye en 4.000.000 de estancias..."

A partir de entonces, si no desde la crisis del año 1973 o incluso desde 1970, muchos medios baleares auscultan con inquietud cada año. cada mes. las estadísticas de niveles de ocupación hotelera. Se miran con lupa cada día los partes de entradas y salidas del aéroouerto de Son Sant Joan y se cotizan los augurios sobre al año próximo. Hay, por ejemplo, importantes hoteleros que consideran muy mala la temporada actuaL pero prevén, que la de 1977 será necesariamente mejor por diversos factores, como el relanzamiento económico de altos países, la falta de "boicots" turísticos a España oor motivaciones políticas o llegadas masivas de turistas norteamericanos y japoneses

La opinión mas extendías, sin embargo, es pesimista —también en diversos grados—, como quedó recogida sn el informe publicado aquí el pasado martes, aunque no canto quizá sobre fas perspectivas de esta o la otra temporada, sino sobre la situación de fondo. Salta a La vista el alto nivel de vida de las telas —sobre todo sí lo medimos en términos de renta «per capita» en relación con el resto del país—, que su «cartel» turístico en el mundo es aún más alto todavía, y que en ellas hay profesionales de la Hostelería y promotores que conocen perfectamente su trabajo. Asimismo, existe un sentido cívico muy crítico en todo lo que se refiere a la conservación de las condiciones naturales ecológicas, y son frecuentes las polémicas públicas sobre la contaminación o no de cualquier playa.

Pensar, por tanto, que pueda desaparecer de la noche a la mañana, como algunas míticas ciudades, el emporio urálico balear --como el español en general— parece un poco aventurado, aunque quizá no tanto como algunos o bastantes hoteles que ae levantaron —éstos sí, de la noche a la mañana— al calor del «boom». En Ibiza, por ejemplo, ha habido este año un fuerte descenso de turistas extranjeros, pero" en parte se ha subsanado con una mayor corriente de veraneantes españoles. Y algo parecido ha ocurrido también en Mallorca

¿RECONVERSION?

No obstante, seguramente a lo que apuntan esas opiniones «pesimistas», y con visión más global del problema que la puramente turística, es a la necesidad de una remodelación no sólo del sector turístico, sino de toda la base económica balear Que existe inquietud parece quedar bien claro con la «marcha» o «coincidencia» sobre Madrid que los hoteleros de Baleares han anunciado para el próximo septiembre.

«Sin embargo —volvamos al informe del Consejo Económico-Social de Baleares—, el problema no radica.en el aumento del número de visitantes. Quizá esto liubiera supuesto una solución temporal en el año 14, por cuanto hubiese permitido la continuidad del proceso, pero en este momento lo único que puede suponer es retardar al próximo año el desmoronamiento de la industria. Y ello, porque este aumento del numero de turistas se ha conseguido, o sé conseguirá, por una agudización de la tendencia a la baja de los precios y un empeoramiento de la calidad de los visitantes, con los efectos secundarios que esto representa para el resto de los subsectores turísticos, ..»

Entretanto, mientras 1 a s Baleares, como otras zonas del país, se han sometido a la profunda transformación —no sólo económica— de la corriente turística y se plantean la necesidad o conveniencia de una reconversión, algunos parecen volver la vista atrás, hacia lo abandonado o semiperdido, como en una u otra medida parece suceder con la agricultura y, dentro de ella, por ejemplo, con un árbol tan enraizado en la cultura mallorquína como el olivo, al que se han restado en tres años 3.000 hectáreas de cultivo

LOS POLITICOS

Sea como sea en el campo económico, lo cierto es que las Baleares se plantean cor no menor sensibilidad y rigor la crisis de transición política, aunque siempre sea difícil aquí, como en todas partes, discernir entre el sentimiento popular y las ideas de la minoría más activa y politizada, mientras no se disponga de los datos de la consulta electoral. De todas formas, actos como el homenaje a la memoria del líder socialista balear Llorenc. Bisbal, el festival de la «Nit de canço per al poblé» o la mesa redonda sobre «Mallorca avui», por referirnos a los celebrados con asistencias más o menos masivas en la primera quincena de agosto, parecen y a suficientemente expresivos de la vitalidad política de las Islas o por lo menos, de Mallorca

En todos ellos, prácticamente, la misma «puesta en escena», con numerosas banderas y menciones al tema de la autonomía, sin duda el más debatido hoy en las Islas, y con unas u otras variantes, prácticamente también la «plana mayor» de políticos mallorquines. Algunos de ellos, entre los más representativos, nos expondrán sus opiniones en los próximos días.

 

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