Autor: Sánchez-Arjona, Manuel G.. 
 Vida madrileña. El Plan de 1963 quedó desfasado y se superó en 1970. 
 La congestión de Madrid y su provincia se debe a una falta de política regional     
 
 Informaciones.    08/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

VIDA MADRILEÑA

EL PLAN DE 1963 QUEDO DESFASADO Y SE SUPERO EN 1970

La congestión de Madrid y su provincia se debe a una falta de política regional

Por Manuel G. SANCHEZ-ARJONA

MADRID, S.

LA implantación de una política regional aunada a una política nacional de asentamientos urbanos podría modificar significativamente los futuros niveles de población total de la provincia de Madrid, alterando asimismo los niveles de inversión pública y privada, según se desprende del Documento de Trabajo número 1 del Área Metropolitana, que servirá de base para la elaboración del nuevo Plan Gereral de Ordenación Urbana de la provincia de Madrid.

E\ documento asegura que para conseguir el nivel de propósitos que se marca, tendentes a crear un Madrid con una calidad de vida acepta ble y un nivel poblacional proporcionado a sus justas necesidades y realidades, hay que crear una auténtica politice regional y explícita, que si bien ahora son unos datos supuestos, son suficientes para elaborar un plan de conjunto.

Es necesario calcular el conjunto de demandas y necesidades para actuar con unas decisiones que no sean superadas ni desbordadas por el tiempo o la imprevisión Asi, en este orden de cosas, se puede ahora analizar el Plan Castro, de 1850, que a pesar de sus amplias previsiones, comenzaron a ser sobre

pasadas a principios de este siglo. Todos los planes redactados a partir de entonces han visto cómo sus proyecciones eran rápidamente desbordadas por el ritmo de crecimiento demográfico de Madrid.

Este fenómeno na debido generarse en parte a causa del carácter eminentemente rural de la sociedad española en el primer tercio del sielo y la ausencia de estudios comparativos con lo ocurrido en otros oaíses.

NO SE CUMPLIERON LAS PREVISIONES DE POLÍTICA REGIONAL

El documento continúa asegurando que, especialmente el Plan de 1963 también fue en cierta medida ineficaz, porque no se cumplieron las previsiones de política regional sobre la que se articulaba la reducción voluntaria del ritmo de crecimiento madrileño y la descentralización espacial del asentamiento resultante.

Las dimensiones del problema son claras, si se utilizan cifras inferiores a las que puedan darse de hecho en el futuro: las previsiones del Plan, al quedarse cortas, generarían dificultades en su gestión y enrarecerian la oferta del suelo, provocando la infradotación de reservas, de equipamientos y, en definitiva, de infraestructura.

Desde 1940 se elaboraron diversas proyecciones para tratar de predecir el futuro demográfico de la población madrileña. Todas ellas trataron de reflejar, con base en distintos métodos, los niveles demográficos, atendiendo a factores tales como: tasas de crecimiento, índices de crecimiento vegetativo, tasas de participación provincial en el total de la población nacional y estructura de los flujos migratorios interiores. Un ejemplo claro lo tenemos en este cuadro, cuyos números poblacionales están estimados en miles:

Este cuadro demuestra que las proyecciones, cuanto más recientes mayores tienden a ser las cifras resultantes, v las estimaciones realizadas en el Plan de 1963 fueron superadas en 1970, al Igual que lo han sido las proyecciones reali? a d a s para 1985 en el Plan también de 1963.

Por estas consideraciones, v tras el examen de las diversas proyecciones alternativas presentadas en el capitulo anterior, se opta —según el documento por mantener como cifra de control la proyección global de 8.100.000 personas oara el conjunto provincial en el año 2000 y la dé 5.100.000 para 1080. La decisión se justifica finalmente en que la actual situación de déficit en equipamientos, espacios abiertos, infraestructura, etc., y en consecuencia una falta de acción regional, consecuente con el grave problema que se plantea.

 

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