Autor: Ballarín Marcial, Alberto. 
   Piden la Autonomía Aragonesa     
 
 Ya.    21/07/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

PIDEN LA AUTONOMÍA ARAGONESA

EL anhelo de regirse a si mismas sobrepasa hoy el viejo triptico: Cataluña, Vascania, Galía. Quita afortunadamente, porque la aparición da movimientos de tal Índole en otras tierras españolas resta mucho del amargo sabor que la limitación tradicional a las tres zonas citadas creaba al testo di España. Y quizá facuita la solución del gran problema." Así se expresa ese gran conocedor de nuestro ser histórico y nacional que es don Claudio Sanchez Albornoz.

Y, en efecto, trat las asambleas de parlamentarios catalanes, vascos y gallegos, los aragonetet hemos constituido la nuestra tn Teruel, reclamando, en absoluto pie de igualdad, la autonomía aragonesa.

No la hemos hecho asi desde la envidia, el resentimiento o el temor. Hemos dejado claro qut deífamoa las autonomías de aquellos pueblos. Cuanto antis la obtengan, aunque tea primero que nosotros, mejor. Mejor para ellos, mejor para España, mejor para Aragón. No nos escuece la delantera que nos llevan.

Reconocemos su mayor grado de personalidad, tu mayor activismo, los títulos historicos recientes que pueden exhibir. Nos alegraremos, pues, de su rapida emancipación.

Nosotros, con este ánimo abierto y generóso, hemos hecho lo que debiamos a nuestros electores; pedir la autonomía de Aragón, planteando la necesidad previa de que queden constitucionalizados tanto el principio de autogobierno como el de igualdad y el de solidaridad, sirviendo ello de base para el futuro estatuto de autonomía regional.

Creemos haber prestado asi el primer servido a su estro region a ese "españolismo Aragón" (Sánchez A1bornoz), que quiere y necesita también su mayoría de edad política.

LA autonomía nos resulta necesaria para galvanizar los fuerzas sociales, económicas y cultúrales del Antiguo Reyno. Tras la abolición de los Decretos de Hueva Planta, habiendo sido decapitadas previamente en la cubera del Justicia Lanuza las libertades aragonesas, entramos en un periodo de decadencia espirite al que no pudo remediar el llamado, "partído aragonés" del conde de Aranda ni tampoco la promulgación del Apéndice Foral hoy Compilación.

Se originó asi nuestro drama, gua no es ciertamente un drama de tubdesarroílo económico. Estemos en Ja primera mitad de la lista de rentas per cápita. La agrícultura aragogonesa es potente y, en muchos casos, de vanguardia; con lamas con una gran ciudad índustríal corrió Zaragoza; su Universidad irradia como un gran foco de cultura, ahora revítaíitadc en Teruel y Huesca... Pero nos ha tallado y nos falla todavía "personalidad".

En la lista de senadoras regios no aparece ningún aragonés; en el Gobierno que acaba de nombrarse, tampoco, ni entre los secretaríos de Estado. Cuando un ministro de las Regiones hace una enumeración, se olvida la Aragón. Se aquí nuestroo drama, Aragón es de color gris. No brilla en el mapa multicolor de España. Aragón no pesa. Aragón no cuenta.

Fue precisa la invasión napoleónica o que nos quisieran expoliar el Ebro para, que el pueblo detfcrtara. Mas lo dificil y valioso seria mantenerse despierto en situaciones de normalidad afirmar nuestro ser todos los dias, en una lucha tenas e incansable por la autonomia.

YO pienso que este momento ha Hígado. Que la la Asamblea de Parlan entonos Aragoneses, institucionalizada ya, como salió de la capital turolense, va a aer el instrumento adecuado yara pedir y lograr que se reconozca la personalidad política de Aragón. Que al menos tn ello no vamos a remolque, pues estamos entre los primeros—tal vez en cuarta posición, detrás de los galaicos—, que, hemos sido capaces no constituirnos en Asamblea, logrando un "condensas" de los partidos políticos diversos para ocuparnos de nuestra region con altura de miras.

Otros pueblos tienen la lenguas propias como expresión lo mas genuino de su ser histórico y cultural. Nosotros hablamos cajíeífano, pero llevamos en la sangre y en el alma otro factor de diferenciación no menos importante: el derecho. El pueblo aragonés tuvo y sigue teniendo un especial sentido jurídico que se corresponde con la riqueza da sus instituciones jurídicos, tonto en el derecho publico como en el privado.

Aragón, pues, debe estructurarse en torno a la idea de justicia y del Justicia Mayor, sobre Id bese de un derecno propio que hallará en el Estatuto de Autonomía la ocasión de manifestarse, aunque el motor di nuestro sentido autonómico no puede ser hoy día el recuerdo romántico del Justicia del Privilegio de ia Unión, las Cortes Generales o del conjunto de conquistas jurídicas que recordaba Joaquín Costa en su formidable discurso a los furiconsultos aragoneses. Hoy el motor debe ser la misma realidad de nuattro atraso relativo con respecto a lat dos regiones limítrofes, ambas muy concíenciadas en su reivindicación de autonomía: Cataluña y el Pais Vasco-Navarro. Debemos pensar que ellas deben en buena parte tu prosperidad económica y se desarrollo cultural a la existencia en sus pueblos de aquel sentimiento.

Imitémosles, Tengamos también nosotros ese ánimo particularista, el orgullo de ser aragonesa, el afán por engrandecer nuestra tíerra.

EL drea llamado por Gónzalo Sáez de Buruaga Nortiberia, formado por las tierras al norte dsl Ebro, más o menos la tarraconense de los romanos ha de ser el nexo de unión entre España, y Europa. Esta región precisa notnogenoidad, y hoy por hoy Ara yon es un valle de depresión económica relativa.

Aragón reclama su autonomía basandose en justos titulos, decidido a superar su postración secular, la misma autonomia que queremos para todas las regiones españolas, si cada una la pide voluntariamente, aceptando de antemano los sacrificios económícos que nos puedan venir del principio da solidaridad .

Queremos una autonomía igual, libre y fraterna.

Alberto BALLARIN MARCIAL

 

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