Autor: Corcuera Robles, Venancio. 
   Son andaluzas y españolas  :   
 (Ceuta y Melilla). 
 Pueblo.    10/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SON ANDALUZAS Y ESPAÑOLAS (Ceuta y Melilla)

Señor director:

Hace unos días el diputado del PSOE por Sevilla, Rafael Escudero, en unas declaraciones al diario «A B C», ha dicho, entre otras cosas, que «los parlamentarios de las dos mencionadas ciudades deberían abstenerse de intervenir y votar en las Cortes». Y ha recalcado que «Andalucía está integrada por ocho provincias y que no hay documento histórico alguno que acredite que Ceuta y Melilla pertenezcan a esta región».

En fin, señor director, por una cosa o por otra, tanto la izquierda como la derecha, nos critican y rechazan. ¿Y sabe lo que le digo? De esto nadie tiene la culpa más que nosotros, los ceutíes y melillenses. Porque si hubiésemos sido más listos y pasionales otro gallo nos cantaría, "

Durante cuarenta años esta ciudad —Melilla— ha permanecido abandonada. En ella no floreció industria importante alguna. Todos nuestros conciudadanos se encuentran desparramados por la Península y el extranjero. Los españoles que atacan a nuestras dos ciudades son los primeros en venir a atiborrarse de objetos japoneses en nuestros comercios, gozan en ellas de una hospitalidad exquisita y después se van haciendo pestes de nosotros.

Le estamos infinitamente agradecidos a España, pero mejor hubiera sido que por acá se hubiese establecido un régimen especial, como un sistema de gobierno similar al de la isla de Man, pues Melilla o Ceuta serían actualmente un segundo Montecarlo. El juego, en los casinos, es algo que nunca tenía que haber sido abolido. Gozamos de algunos privilegios, pero ínfimos. Los únicos favorecidos han sido los peninsulares, desde todos los puntos de vista que se les mire. Han llegado aquí y se han ido al poco tiempo con dinero, coche y piso.

Nosotros, los melillenses norteafricanos, los «méritos» o «higos chumbos», tenemos nuestra identidad propia, y en la ciudad convivimos, en perfecta armonía, hombres, mujeres y niños de cuatro razas diferentes: españoles, árabes, indios y judios.

Perdone, señor director, si me he extendido demasiado, pero es que uno ya está harto de tanta injusticia, desprecio e ingratitud.

Le saluda con afecto

Venancio CORCUERA ROBLES

Prim, 97, sexto A

Melilla

 

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