La deuda con el exilio     
 
 El País.    17/06/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La deuda con el exilio

UNAS DECLARACIONES de Francisco Giral a EL PAÍS en su número de ayer vuelven a poner de

actualidad el doloroso tema del exilio. El regreso a España, tras casi cuarenta años de ausencia, de

Claudio Sánchez Albornoz y Salvador de Madariaga, seguramente ha llenado de perplejidad a quienes

sólo tenían vaga noticia de su existencia. Ambos han realizado una amplia obra, gozan de prestigio

internacional y expresan opiniones políticas moderadas y conciliadoras. ¿Por qué han pasado casi la mitad

de su larga vida en el exilio? ¿Qué había impedido hasta ahora su retorno?

No es ésta la única interrogante que la vuelta de los dos octogenarios liberales plantea. Quizás más

importante aún sea hacer un examen colectivo de conciencia para saber si los españoles tienen alguna

deuda contraída con quienes permanecieron fuera de su patria durante tan largo tiempo. En el caso de que

tal deuda exista, ¿es una retribución suficiente autorizarles la entrada en el país sin detenerles ni

procesarles?

Nada puede asegurar con certeza cuáles serán los escritores ingresados en la Real Academia Española

desde 1939, hasta nuestros días, que pasarán a la gran historia de la literatura española. Es seguro, sin,

embargo, que ocupan ya un lugar indiscutible en ella Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Luis Cernuda y

León Felipe, fallecidos en el exilio, y los todavía vivos y transterrados Jorge Guillén y Rafael Alberti.

Ninguno de estos nombres figura, para vergüenza de todos, en la lista de los llamados inmortales. ¿Quién

pagará esa deuda? Para los muertos, la reparación es inútil; para los vivos, es ya demasiado tarde.

Pero que nadie respire con alivio al comprobar que }a responsabilidad se halla confusamente diluida y

que el transcurso del tiempo ha resuelto el problema. Tampoco la España peregrinaje compone sólo de

grandes poetas. Buen número de valiosos intelectuales y científicos del primer exilio y de la emigración

posterior (motivada por las discriminaciones políticas o por el interesado cerrilismo de nuestros grandes

caciques, universitarios) aguardan la hora del regreso, no como turistas, sino como ciudadanos activos.

Esa deuda debe pagarse, además de por razones morales, por puro egoísmo. Se trata, simplemente, de

incorporarlos a la vida académica y universitaria española, no solo para agradecerles la labor que han

realizado en tas duras condiciones del destierro, sino para vigorizar y renovar nuestra cultura y nuestra

ciencia.

Nadie se había acordado de Severo Ochoa antes de la concesión del Premio Nobel. ¿Acaso ya no hay

españoles ilustres en esa situación?

José Ferrater Mora, Juan Oró, Juan David García Bacca, Manuel García Pelayo, Vicente Llorens, Juan

Línz, Diego Catalán, Francisco Giral, Niceto Alcalá-Zamora y Castillo, José, Luis Sert, Adolfo Sánchez

Vázquez, Ricardo Gullón, Juan Comas, Germán Bleiberg y Nicolás Sánchez Albornoz son algunos de los

nombres que vienen a la memoria al hacer una lista de urgencia que tendría que ser completa. ¿Alguien

les ha propuesto volver a España con el rango intelectual y académico que la comunidad científica

internacional les reconoce? ¿Tendrán que esperar a cumplir los ochenta años, como Claudio Sánchez

Albornoz o Salvador de Madariaga, para que se les rinda el cómodo homenaje de la jubilación honorífica?

¿O regresarán por la puerta de servicio, como en el caso de Arturo Duperier?

El control de las mafias, sectas y camarillas sobre los tribunales de oposición a cátedras Universitarias, si

bien no logró impedir el ingreso en la docencia a excelentes profesores o investigadores, llevó a los

escalafones, a lo largo de cuatro décadas, a ilustres mediocridades y condecorados incompetentes. Pero

esto no puede servir de excusa para impedir el retorno, con pleno derecho y en el lugar que les

corresponde y que se merecen, de los grandes valores de nuestra cultura, entre los que —dicho sea de

paso— necesariamente figuran los cinco exiliados de la Universidad española de más reciente fecha:

Aranguren, García Calvo, Tierno, Valverde y Tovar.

 

< Volver