Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Provocación al ejército     
 
 Informaciones.    25/01/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Provocación al Ejército

Por Abel HERNÁNDEZ

LA espiral de la violencia desatada en España en las últimas horas (lo de menos ahora es si los terroristas

son de derechas o de Izquierdas) parece planeada minuciosamente para provocar al Ejército y romper su

neutralidad ante el proceso político. Esto favorecería la estrategia tanto de la extrema derecha como de la

extrema izquierda.

Los gravísimos sucesos han producido un patente malestar en el seno de las fuerzas armadas. Ayer hubo

algunas reuniones militares para comentar lo sucedido. Pero en todo momento ha prevalecido la

serenidad, aunque se ha encajado, lógicamente, el golpe.

En altas fuentes militares se nos asegura que el Ejército no va a caer en la trampa de la provocación

«entrando en el trapo rojo que le han puesto delante»: ni va a salir a la calle, ni tiene propósito de dar un

golpe de Estado, ni piensa interferirse en el desarrollo politico hacia la democracia. El Ejército considera

en estos momentos su deber no abandonar los cuarteles.

Sin embargo, ante esta grave provocación, las fuerzas armadas no pueden mantenerse impasibles. En

consecuencia, exigen acuciantemente la erradicación del terrorismo con las técnicas adecuadas de lucha

antisubversiva, puestas en práctica con éxito en otros países donde la situación era mucho más caótica. Y

este es, a su juicio, un objetivo primordial.

Que todo el peso de la Ley caiga sobre los promotores del crimen y sobre los pistoleros a sueldo. Que se

acabe de una vez con la estrategia de la violencia, caiga quien caiga. En los últimos años se han ido

instalando en España, procedentes de diversos países, «expertos» de la agitación. Urge desmontar todo

este aparato de la subversión. ¥ junto a medidas eficaces, aunque parezca difícil, lo mejor es

desdramatizar, hasta donde se pueda, la situación, sin perder la capacidad de reacción y mantener la

lealtad, con renovada disciplina, al Rey, jefe supremo de los Ejércitos.

 

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