La muerte de Arturo Ruiz Gracía. 
 Enterrado en la más extricta intimidad  :   
 Tres testigos presenciales del asesinato del joven estudiante, han presentado una denuncia conjunta. 
 Pueblo.    25/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ENTERRADO EN LA MAS ESTRICTA INTIMIDAD

Tres testigos presenciales del asesinato del joven estudiante, han presentado una denuncia conjunta

MADRID. (PUEBLO.) — Arturo Ruiz García, estudiante granadino, de diecinueve años, que fue

asesinado el pasado domingo en la calle de La Estrella de Madrid, en el curso de una manifestación pro

amnistía, fue enterrado ayer en la más estricta intimidad, en el cementerio de Fuencarral.

Tan sólo e! padre, los hermanos y un reducido número de familiares estuvieron presentes en la

inhumación del cadáver. Con la misma discreción, cumpliendo la petición formulada por la familia del

joven infortunado, se efectuó la salida de los restos mortales del instituto Anatómico Forense de Santa

Isabel, llegando al cementerio a las dos y treinta de la tarde.

Fuerzas de la Policía impidieron la formación de grupos en aquellos lugares, por donde tenia previsto

pasar el furgón número 216, que condujo el cadáver.

PRESENTADA UNA DENUNCIA

Tres testigos presenciales presentaron ayer una denuncia ante el Juzgado de Guardia por el asesinato de

Arturo Ruiz García. La denuncia la acompañaron de otra lista de cuatro personas que pueden declarar

sobre el caso y de uno de los casquíllos de bala con que fue asesinado,

Al parecer, los tres denunciantes han coincidido en sus declaraciones con la nota que facilitó el domingo

por la noche el Gobierno Civil de Madrid.

Hasta este momento no se tienen noticias de que vayan a, ser presentadas mas denuncias, aunque no se ha

descartado esta posibilidad

NO HUBO FUNERAL

No se celebró el funeral anunciado para las ocho y media de anoche en memoria del joven estudiante

asesinado en la manifestación del domingo. Unos quinientos jóvenes se reunieron en torno a la iglesia de

Peña Grande, pero los sacerdotes se negaron a iniciar la ceremonia. Ante la insistente presión de los

jóvenes, en su mayoría obreros de la barriada se rezó un responso. Al final, se produjeron carreras y saltos

cuando ios manifestantes intentaron colocar coches en mitad de las calzadas. Una discreta fuerza policia

vigilaba e barrio interviniendo en varias ocasiones.

 

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