El Gobierno Civil apela a la sensatez de los madrileños  :   
 "No se tolerarán manifestaciones a la vista de los graves riesgos que representa su celebración". 
 Pueblo.    25/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL GOBIERNO CIVIL APELA A LA SENSATEZ DE LOS MADRILEÑOS

«No se tolerarán manifestaciones a la vista de los graves riesgos que representa su celebración»

El Gobierno Civil de Madrid facilitó anoche una nota oficial sobre los incidentes producidos en la

mañana de ayer, y durante los cuales resultó muerta la estudiante de veinte años María Luz Nájera. La

nota dice lo siguiente:

•Desde la mañana de anteayer se ha desatado sobre Madrid una violenta ola de desórdenes, que

comenzaron con una manifestación, que había sido denegada por el Gobierno Civil en virtud de las graves

alteraciones de orden que se preveían. Tras la denegación del permiso, el Gobierno Civil de Madrid

advirtió a la opinión pública de los riesgos que supondría la asistencia a la plaza de España a la hora

prevista por los organizadores

Como consecuencia de la celebración ilegal de la convocatoria, e) centro de la ciudad conoció escenas de

durísima y extrema violencia, que culminaron con el frío asesinato de un joven a manos de bandas rivales.

La muerte de Arturo Ruiz García desató una espiral de violencia, que trajo nuevos y graves disturbios. En

la mañana de ayer, otra vez la ciudad ha sufrido los intentos de desórdenes, que han turbado varias calles.

La enorme violencia de los actos de esta mañana ha dejado profunda huella de su paso: escaparates rotos,

coches volcados, un niño herido de un pedrada, manifestantes y agentes del orden heridos, y ha costado

una nueva victima: en la avenida de José Antonio, poco antes de la una de la tarde. María Luz Nájera

Julián de veinte años, fue alcanzada en la trayectoria de un bote de humo de los usados en los disturbios

para dispesar manifestantes, que le alcanzó en la cabeza y le produjo heridas que le causaron la muerte a

las 4.20 de la tarde. María Luz es la segunda victima de una violencia desatada, que es necesario detener.

En el dolor de esta nueva victima, el Gobierno Civil de Madrid quiere hacer un llamamiento a la sensatez

de los madrileños para la meditación y el diálogo, al mismo tiempo que reitera la firme voluntad de

mantener la paz ciudadana que la gran mayoría desea y que grupos minoritarios no pueden, bajo ningún

pretexto romper. Así como advierte que no se tolerarán manifestaciones a la vista de los graves riesgos

que representa su celebración.»

 

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