Autor: IMAP. 
   Una táctica     
 
 El Alcázar.    26/01/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

UNA TÁCTICA

LOS últimos acontecimientos, especialmente los ocurridos el pasado día 23, han puesto en evidencia la

táctica empleada por los movimientos comunistas para encubrir su violencia, ésta, inherente a su propia

raíz doctrinal para la implantación de la dictadura del proletariado. El método empleado es fiel copia del

ya conocido por los sucesos de Vitoria y pretendidos repetir durante las fiestas patronales en distintas

ciudades españolas, la localizacion, de la víctima ideal para que ella palie y oculte en toda su amplitud el

exceso violento ejercitado por las organizaciones comunistas y afínes. Las noticias aparecidas en la

prensa son tan confusas e inverosímiles que tan sólo denotan la carencia de cualquier reflejo veraz con la

realidad, ello es lógico, ya que resultaría anormal el que en un enfrentamiento violento se pudiesen

precisar los pelos y señales de los acontecimientos.

La versión oficial está recogida de las manifestaciones de una miembro de una organización de extrema

izquierda, (instigadores y provocadores de la manifestación y por tanto responsables de sus efectos), la

cual no denuncia los hechos, como haría cualquier ciudadano, sino que acude apresuradamente a una

Agencia de noticias para dar un relato detalladísimo de los acontecimientos.

El plan trazado responde al siguiente esquema:

1°) una acción subversiva violenta, (el objetivo incongruentemente es pacifista y reconciliador)

2º.) y correlativamente lanzamientos de objetos contundentes y cocteles molotov que provocan las

carreras y el desorden total.

3°) elección de la víctima, (dato esencial del planteamiento), que en el presente caso reúne las requisitos

máximos, es miembro del partido y a la vez hermano de un agente de la Policía Armada. Con ello, el

partido consigue a la vez que repercutir contra organizaciones que lo condicionan su existencia y causar

la animadversión en los miembros del Cuerpo armado.

Resulta incomprensible que un hombre solo, o dos, por muy fuertes que sean, se enfrenten a una masa

cuya violencia es tal que no les importa el agredir hasta a los propios policías. Pues bien, estos dos

hombres consigue lo que no es capaz un batallón o una compañía de la Policía Armada, poner en fuga a

los manifestantes. Pero, además, previamente dialogan con los manifestantes y especifican su condición

de "guerrilleros de Cristo Rey". Una vez puestos en claro los puntos comienza el tiroteo, señalándose que

tan sólo se han efectuado tres disparos, dos a la victima y otro al aire.

No deseo extenderme para no cansar y ser solo mi objetivo el de elevar estas consideraciones, como se

dice en términos juríricos, a los efectos oportunos.

IMAP

 

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