Dolor y protestas en el entierro de María Luz Nájera     
 
 Informaciones.    26/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Dolor y protestas en el entierro de María Luz Nájera

MADRID, 26 (INFORMACIONES).

POCO después de las cinco de la tarde de ayer recibieron sepultura en el cementerio de Barajas los restos,

mortales de la joven María, Luz Nájera Julián, estudiante de Sociología, que falleció el pasado lunes

como consecuencia de ser alcanzada por una bomba de humo en el transcurso de una manifestación.

Sobre las dos menos diez de la tarde, los padres de María Luz hicieron acto de presencia en el Instituto

Anatómico Forense, lugar donde había sido depositado el cadáver para que se le realizara la autopsia. La

escena fue terrible: los padres de la joven lloraban y gritaban presos de una crisis emotiva insostenible.

El cuerpo sin vida de la joven se encontraba cubierto por una sábana e introducido en el féretro. Al ser

descubierto e: rostro la tensión fue mayor, ya que se pudo comprobar que se encontraba desfigurado. De

nuevo surgieron los gritos y sollozos, no sólo ya de los padres, sino de un grupo de familiares y amigos

que rodeaban el feretro.

La comitiva abandonó el Instituto Anatómico sobre las cuatro y media de la tarde. La iniciaba un «Land-

Rover» de la Policía Armada, al que continuaban dos taxis, un turismo, un furgón con coronas y el coche

fúnebre. Al aparecer la comitiva ante un grupo de jóvenes, éstos levantaron el puño, mientras que algunos

policías que se encontraban por los alrededores saludaron militarmente. Se increpó a la fuerza pública.

Un kilómetro antes de llegar al cementerio —en la desviación de la carretera Aljavir-Vicálvaro— el

féretro fue portado a hombros de varios jóvenes y, al entrar en el cementerio, fue recibido por un grupo de

unas tres mil personas, algunas de las cuales entonaron la «Internacional».

Tras rezarse un padrenuestro fue depositado el féretro en la fosa, produciéndose de nuevo escenas de

dolor por parte de los padres, que tuvieron que ser calmados por los presentes. Finalizado el acto volvió a

cantarse la «Internacional».

El estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, que resultó

herido en el transcurso de la manifestación del lunes en el centro de Madrid, en circunstancias que no han

podido ser precisadas todavía, continúa en estado grave. Se encuentra internado en la Unidad de

Vigilancia Intensiva (U.V.I.) del servicio de Neurocirugía de la Ciudad Sanitaria La Paz, sin haber

recuperado aún el concoimiento, conforme se deduce de las declaraciones efectuadas ayer por su

hermana. Dentro de la gravedad de su estado —traumatismo craneal, del que no ha podido ser Intervenido

quirúrgicamente— parece ser que había experimentado una ligerísima mejoría.

EN LA COMPLUTENSE NO HABRÁ CLASES HASTA EL LUNES

El próximo lunes, día 31, se reanudará la actividad académica en la Universidad Complutense de Madrid,

que permanecerá cerrada hoy y mañana, en señal de «duelo y repulsa» por los últimos sucesos, y muy

especialmente por la muerte de María Luz Nájera, alumna de segundo curso de Sociología. El cierre,

aunque es tan sólo de cuarenta y ocho horas, se prolongará hasta el lunes, por cuanto el próximo viernes

no es día lectivo,

El Gabinete de Prensa de la Universidad Complutense de Madrid hizo pública una nota:

«La Junta de gobierno de esta Universidad Complutense, a la vista de las circunstancias, como

manifestación de duelo y repulsa por los dolorosos sucesos ocurridos, que han costado la vida a la

soñorita María Luz Nájera Julián, estudiante de Sociología, y las graves heridas sufridas por el estudiante

de Ciencias Eolíticas don José Francisco Galera Queredo, ha decretado el cierre de todas las Facultades y

escuelas durante cuarenta y ocho horas, a partir de hoy.

Nuevamente se ve esta Junta de gobierno en la triste obligación de hacerse oír por la opinión pública para

expresar su repulsa por la ola de violencia que parece querer adueñarse del país. Esta Junta de gobierno

pide justicia ejemplar y pronta para con los criminales que de modo intolerable dificultan el deseado

desenvolvimiento político del pueblo español; desea que la fuerza pública respete el ámbito académico y

no actúe en él sin el consentimiento de las autoridades académicas; invita muy cordialmente a profesores

y estudiantes a no perder la serenidad y a ser ejemplo de ciudadanía y no dejarse utilizar, en la

Universidad, para fines extraños.

«Encarecidamente reitera esta Junta su ruego de que se levante a esta Universidad la ingrata condición de

ser campo de actividad de los partidos políticos y centro de gravedad de ambiciones que nada tienen que

ver con la función que nos justifica ante la sociedad a la que queremos servir.

«Invitamos de nuevo, y por fin, a los españoles todos a que extremen su comprensión para conjurar el

clima de violencia moral y política que amenaza gravemente el futuro democrático y pacífico que el país

desea y merece.»

 

< Volver