Llamamiento de la Oposición. 
 Paz ciudadana y desmovilización popular     
 
 Pueblo.    26/01/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LLAMAMIENTO DE LA OPOSICIÓN

PAZ CIUDADANA Y DESMOVILIZACIÓN POPULAR

MADRID. (PUEBLO y agendas.)—Tras la gestión ante el vicepresidente del Gobierno, señor Osorio, de

los señores Tierno Galvan y Ruiz-Giménez, con el fin de conseguir la instalación de la capilla ardiente de

los abogados laboralistas asesinados en el Colegio de Abogados y la salida del cortejo fúnebre de la

corporación, los líderes de la oposición democrática se reunieron ayer en el despacho de Joaquín Ruiz-

Giménez, para estudiar los graves acontecimientos de los últimos días.

Al término de la reunión, que duró cuatro horas y en la que estuvieron presentes Marcelino Camacho (por

Comisiones Obreras), Tierno Galván (por el Partido Socialista Popular). Santiago Carrillo (por el Partido

Comunista de España), Ruiz-Giménez (por Izquierda Democrática), Felipe González (por el. Partido

Socialista Obrero Español), Satrústegui (por Alianza Liberal), Antón Cañellas (Unión Democrática de

Cataluña), Jordi Pujol (Convergencia Democrática de Cataluña) y un representante de Nicolás Redondo

(por Unión General de Trabajadores), y a la que se sumaron por teléfono José María de Areilza (por el

Partido Popular) y José María Gil-Robles (por Federación Popular Democrática), se hizo un llamamiento

a la paz ciudadana y a la desmovilización popular, contenido en un comunicado que firman todos los

citados y que ha sido interpretado en los ambientes políticos como un deseo de apoyar, por parte de la

oposición, al Gobierno Suárez.

El texto completo del comunicado, facilitado por Cifra, es el siguiente:

«Ante los actos de violencia ocurridos en los últimos días en la capital de España que todo demócrata

rechaza y que parecen consecuencia de un plan deliberadamente proyectado para interrumpir el proceso

hacia la normalidad democrática, los dirigentes de partidos políticos y de organizaciones sindicales que

firman el presente documento se dirigen a la opinión pública y denuncian la ola de terror desencadenada

por quienes pretenden una involución política que frustre los deseos de libertad manifestados por el país

en tantas ocasiones.

En este sentido, resalta el asesinato de Arturo Ruiz García y la monstruosa matanza de abogados

laboralistas y de un trabajador, muertos en el ejercicio de sus deberes profesionales.

Condenan la violencia que se está empleando para lograr objetivos políticos contrarios a la voluntad de

convivencia pacífica del pueblo español. Hechos criminales como el secuestro del señor Oriol y del

teniente general Villaescusa constituyen una provocación intolerable.

Reclaman del Gobierno la urgente adopción de las medidas necesarias para desarticular los grupos

terroristas que han venido actuando impunemente hasta culminar en los vandálicos actos que se

denuncian. Para lograr esto es imprescindible la inmediata expulsión del territorio nacional de súbditos de

otros países, profesionales del terrorismo político; la investigación del origen de los fondos necesarios

para que se mantengan y proliferen esos grupos terroristas, y el procesamiento de cuantos están incitando

al desorden y al crimen en nuestro país.

Conscientes de la suma gravedad del momento y de su deber, apelan al sentido cívico de .las fuerzas

políticas y sociales de todos los pueblos de España, a fin de que se eviten cualquier clase de acciones en la

calle que puedan servir de pretexto a los grupos terroristas que quieren impedir el cambio democrático.

Asimismo consideran necesario que los responsables del orden público terminen con los excesos

represivos que contribuyen a la escalada de la violencia o producen víctimas, como en el caso de María

Luz Nájera.

Por último, los firmantes estiman indispensable que se aceleren y concluyan positivamente las

negociaciones entre el Gobierno y las fuerzas democráticas, a fin de que se restablezca el clima de

serenidad necesario para el ejercicio de las libertades y la consecución de la democracia. Madrid. 25 de

enero de 1977.»

 

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