Un justo homenaje     
 
 El Alcázar.    12/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

UN JUSTO HOMENAJE

LOS españoles estamos de enhorabuena. Una brillante y paciente acción combinada entre las Fuerzas de

Orden Público —Guardia Civil y Policía Armada— y la brigada especial del Cuerpo General de Policia,

proporcionó ayer a todos los españoles la alegría del rescate indemne del teniente general Villaescusa y

de Antonio María de Oriol.

Justamente en el día en que se cumplían dos meses desde su secuestro, el presidente del Consejo de

Estado era rescatado por un grupo de agentes en una operación que ha puesto a prueba el valor, la audacia

y la eficacia de la Policia Española. Simultáneamente, en otro golpe de audacia, arriesgado y valeroso, era

rescatado también sin daño el teniente general Villaescusa, después de dieciocho días de cautiverio. La

operación desplegada puede considerarse modélica y todas las fuerzas que, de una u otra manera, han

participado en el importante servicio, pueden sentirse legítimamente satisfechas, especialmente el cuadro

de la brigada del Cuerpo General de Policía, a la que ha correspondido el riesgo y el honor del rescate

físico de los secuestrados y la detención de los peligrosos elementos del GRAPO que los custodiaban.

De esta valiosísima acción policial, que devuelve gozosamente la confianza de los ciudadanos españoles

en la protección de la ley, se pueden extraer importantes consecuencias que, de hecho, acaso sirvan al

Gobierno y más directamente al Ministerio de la Gobernación para rectificar el rumbo de algunas

recientes decisiones. Desde las páginas de EL ALCÁZAR hemos sostenido que constituyó un grave error

la disolución de la Brigada Político Social, y el pase de la responsabilidad del Orden Publico en Madrid,

al Gobierno Civil, cualquiera que fuere su titular. Los acontecimientos nos han dado la razón. El feliz

desenlace de la operación policial ha sido posible, precisamente, en la medida en que se ha constituido,

aunque haya sido con un objetivo muy concreto, un nuevo grupo de especialistas, al mando de quien hasta

su disolución fuera jefe de la Brigada Político-Social. En la conferencia de prensa mantenida ayer, el

ministro de la Gobernación subrayaba, de alguna manera, este hecho. V nosotros, que tan rigurosamente

hemos criticado las decisiones del ministro que creemos erróneas, queremos hoy destacar el acierto

ministerial que representa volver sobre sus propias decisiones en materia tan delicada como ésta de la

lucha contra la subversión que tan gravemente puede afectar a la pacifica convivencia ciudadana.

En el contexto informativo facilitado a la prensa, hay un punto significativo que múltiples colegas,

sectariamente, intentaron tergiversar en pasadas semanas. El GRAPO, «brazo armado del P.C.E. (r)»,

queda claro que es un grupo comunista escindido del Partido Comunista de Carrillo. Que su evolución

haya sido complicada, no afecta en nada a su naturaleza marxista-leninista. Caen al suelo así, las

fantasmagorías insidiosas que pretendían presentar al GRAPO como un grupo de «derechas». Cuando las

investigaciones todavía pendientes lleguen a su fin, se hará definitivamente la luz, no sólo en este rosario

de hechos criminales que van desde el secuestro a los asesinatos de miembros de las Fuerzas de Orden

Público, sino también en brutales crímenes, como el de los abogados de la calle de Atocha, por cuyo

rápido esclarecimiento hacemos votos.

 

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