El teniente general Villaescusa llegó a arañar a uno de sus secuestradores en la cara     
 
 Ya.    13/02/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

EL TENIENTE GENERAL VILLAESCUSA LLEGO A ARAÑAR A UNO DE SUS

SECUESTRADORES EN LA CARA

"Pero cuando perdí las fuerzas, pedí que me mataran, pero ellos no quisieron" • Al tercer día de su

cautiverio le llevaron al señor Oriol, con el que convivió varías jornadas

(DECLARACIONES DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO SUPREMO

NACIONAL DE ESPAÑA)

DE JUSTICIA MILITAR A RADIO

"Llegué a luchar y arañé en la cara a uno de mis secuestradores —ha manifestado el teniente general don

Emilio Villaescusa Quilis, en unas declaraciones a Radio Nacional de España, difundidas en el diario

hablado de las diez de la noche de a.yer sábado; el teniente general añadió—´ Cuando me faltaron

las fuerzas pedí que me mataran, pero ellos no quisieron. Desde luego tuve consciencia de que se

trataba, mi «secuestro, de un acto político, aunque ellos, en un principio, dijeran que sólo tendría

que llevar Un mensaje del señor Oriol." En sus manifestaciones, el presidente del Consejo

Supremo de Justicia Militar dijo también que durante el tiempo que duró el secuestro pensaba

constantemente en ´su familia y tenia consciencia del peligro en que se hallaba y de lo que podía

suceder si moría. Respecto a la medicación que tenia que seguir, afirmó que los secuestradores le

suministraron todos los medicamentos que él pidió.

—No vi en ningún momento un Infausto final — declaró en otro pasaje de la entrevista—. Estaba

plenamente convencido de que el GRAPO quería hacer un canje de presos políticos con los prisioneros,

no con los que se dijo en la famosa lista hecha pública con el secuestro del señor Oriol, sino de los que

pudieran caer en esos días.

A una pregunta sobre cuándo Se vieron por vez primera él y el señor Oriol, el teniente general Villaescusa

declaró que al tercer día de cautiverio, y tras habérselo anunciado los secuestradores, le llevaron al

presidente del Consejo de Estado. Uno de los miembios del GRAPO se lo presentó así: "Aquí le presento

a un amigo." El teniente general Villaescusa y el señor Oriol se dieron un abrazo muy cariñoso.

—A Oriol lo encontré en un estado anímico muy bajo, más bajo del normal: Pero siempre tenía presente

la. idea religiosa, la fe.

— ¿Podían ustedes hablar de lo que quisieran?

—Teníamos poca libertad para hablar—respondió el teniente general—. Únicamente por la noche, ya que

dormíamos muy juntos, podíamos hablar algo más. Teníamos conversaciones sobre tenias familiares y en

la forma y manera de cómo se podría resolver la situación en la que estábamos comprometidos.

Respecto a su rescate, el teniente general manifestó que su reacción primera fue de duda. Después,

convencido de que había sido liberado y satisfecha de comprobar cómo la Policía gubernativa había

hecho una perfecta labor-de rescate. También declaró que a través de RNE había escuchado las palabras

de su hijo, lo que le emocionó sobremanera. Finalmente, el teniente general Villaescusa, a través de los

micrófonos de Radio Nacional do España, agradeció a la prensa el tratamiento que había dado en sus

informaciones a todas las incidencias del secuestro. También hizo público su agradecimiento por el gesto

de la Reina, que el viernes por la noche fue a verle al Hospital Militar Gómez Ulla.

EI teniente general Villaescusa, en su domicilio

El chequeo médico ha revelado que se encuentra en perfecto estado de salud

Ya se encuentra el teniente general don Emilio Villaescusa Quilis en su hogar madrileño, al que llegó

ayer, a primera hora de la tarde, procedente del Hospital Militar Gómez Ulla. En la capilla de este centro

sanitario se ofició, al mediodía, una misa de acción de gracias por la liberación del secuestrado; asistieron,

junto al presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, su esposa, hijos y otros familiares y amigos.

El teniente general almorzó en su domicilio y posteriormente se retiró a descansar.

Según nos ha informado su hijo don Emilio, los médicos que le han atendido han dicho que se encontraba

en buen estado de salud, similar al que tenía días antes del secuestro. La primera noche después del

rescate la pasó tranquila. aunque durmió poco. Según declaró su esposa, el teniente general había tomado

un sedante y, no obstante, durmió poco. Añadió que el chequeo ha consistido en hacerle un análisis de

sangre y otro de orina, asi como reconocimiento de la tensión arterial, y también se le hizo un

electrocardiograma y fue visto por rayos X. Lo que no sabe es si este reconocimiento es suficiente o

tendrán que hacerle alguna prueba más. Es muy probable, por otra parte, que el presidente del Consejo

Supremo de Justicia Militar se reincorpore el lunes a su puesto de trabajo habitual.

También han informado en el domicilio del teniente general Villaescusa que se siguen recibiendo

llamadas telefónicas, telegramas y cartas interesándose por su salud y para testimoniar su alegría por el

rescate, realizado por especialistas del Cuerpo General de Policía. Finalmente, han hecho constar su

agradecimiento a la prensa por su interés y forma de tratar el tema de los secuestros.

Los vecinos del número 8 de la calle Sierra de Alcubierre, en Alcorcón

"Hasta el viernes por la mañana

 

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