Si el Colegio de Abogados no actuó ni se pronunció, fue a petición de la familia Oriol     
 
 Ya.    13/02/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Si el Colegio de Abogados no actuó ni se pronunció, fue a petición de la familia Oriol

Esta supuesta inhibición estaba motivada por si se podía intervenir en funciones de mediador

institucionalizado para conseguir la liberación del secuestrado

(´Comunicado del Colegio de Abogados de Madrid y declaraciones de su presidente, señor Pedro Ríus)

El decano del Colegio de Abogados dé Madrid, don Antonio Pedro Rius, ha entregado, a primera hora de

la tarde de ayer, un escrito en el transcurso de una reunión con un grupo de periodistas.

El señor Pedro, en nombre propio y en el de la Corporación que preside, se congratuló del feliz desenlace

de] secuestro de los señores Oriol y Urquijo y Villaescusa Quilis. Precisamente, la nota se refería a la

postura adoptada por el Colegio de Abogados de Madrid con motivo de los secuestros y habida cuenta de

que don Antonio María de Oriol y Urquijo es miembro del mismo desde hace casi cuarenta años.

A preguntas de los periodistas, el señor Pedro se refirió también al tenia de los abogados laboralistas

asesinados en 1a calle de Atocha y a la necesidad imperiosa de que sean hallados los autores de dicho

crimen.

Asimismo, hizo hincapié en la neutralidad política del Colegio de Abogados de Madrid, entre cuyos

componentes no cabe duda de que existe amplia diversidad de tendencias políticas, pero que no deberán

reflejarse en ningún momento en la marcha de la vida corporativa y de las decisiones del Colegio, que

actúa únicamente desde un plano profesional y en defensa de la verdad y a favor de la Justicia y del mejor

cumplimiento de la ley.

El texto del comunicado entregado por el señor Pedro Rius es el signiente:

"El Colegio de Abogados de Madrid durante el secuestro se ha el momento de la intervención del

abstenido de formular pública- Colegio, y a la una de la tarde mente cualquier declaración, y ello de ayer

dos hijos de nuestro coma pesar de que don Antonio Mapañero secuestrado se personaron ría de Oriol y

Urquijo es miemen e] Decanato, donde preparamos bro de esta Corporación desde ha- un Plan de

actuación pública que ce casi cuarenta años. Este silencio se habría iniciado el próximo lupuede haber

resultado chocante nes para algunos, especialmente por su Al celebrar el desenlace incruencontraste con

la actitud uniformemente seguida por nosotros en defelfca de nuestros compañeros. Tenemos verdadero

interés en aclarar, cuando ya podemos hacerlo, las razones de este silencio.

Inmediatamente que se produjo el secuestro del señor Oriol, la Junta de Gobierno estableció contacto con

los compañeros que estimamos podían quizá tener algunas posibilidades de relación profesional con los

medios donde presuntamente se situaba a los secuestradores. Encontramos por parte de nuestros

compañeros, sin distinción ideológica alguna, el mejor espíritu de ayuda para una actuación humanitaria.

La familia del señor Oriol nos informó de la existencia de otras tentativas de contacto con los autores del

secuestro y se mostró partidaria, por el momento, de que nos abstuviésemos de actuar.

Mantener el silencio

La Junta de Gobierno ante esta situación, prefirió, aun con el riesgo de aparecer entre la opinión pública

como inhibida del problema, mantener a la Corporación en silencio por si en el curso del secuestro

podíamos intervenir en funciones de mediador institucionalizado para una liberación del secuestrado.

Creemos que ésa puede ser una de las más nobles funciones de la abogacía, y tenemos el precedente de la

intervención de la misma en otros secuestros producidos en el extranjero, donde nuestros compañeros han

podido salvar la vida y la libertad de personas secuestradas.

También mantuvimos con el general Gutiérrez Mellado conversaciones en el mismo sentido, en relación

con el presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, teniente general señor Villaescusa, quien nos

ha dado ejemplos muy concretos de su amistad hacia la abogacía.

Últimamente la familia Oriol pensó que quizá habia llegado ya

to de estos secuestros, nosotros esperamos también que sean pronto una realidad las palabras del señor

ministro de la Gobernación de que él espera llamarnos para darnos cuenta de las investigaciones sobre el

asesinato de nuestros compañeros en el despacho de la calle de Atocha, en cuyo sumario está ya

personado el Colegio de Abogados.

Por último, y en el tema de las defensas, la Junta de Gobierno considera oportuno aclarar ante la opinión

pública que el abogado individual disfruta de la más plena libertad para la elección de sus clientes y para

la admisión de las defensas. Precisamente ese derecho a la libertad de defensa tf el que entendemos ha

sido bárbaramente atacado en el reciente asesinato de nuestros compañeros. Sin perjuicio de que la

abogacía como estamento viene obligada ante la sociedad a que cualquier acusado y cualquiera que sea el

crimen que se le imputa se le garantice una defensa eficaz, honesta y llevada con todo entusiasmo

profesional."

 

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