Los nuevos precios agrarios     
 
 Arriba.    23/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LOS NUEVOS PRECIOS AGRARIOS

EL Consejo de Ministros aprobó ayer los nuevos precios agrarios concertados entre los Ministerio de

Agricultura, Economía, Comercio y Hacienda con los representantes de los campesinos. Ha sido el buen

punto final de un proceso tenso, pero fructífero, de negociaciones. Y un ejemplo a considerar de cómo los

problemas, por enconados que se hallen, pueden ser debatidos hasta el acuerdo.

Las propuestas iniciales eran muy distantes a ambos lados de la mesa de negociación. En tanto los

representantes de los campesinos pedían aumentos entre el 19 y el 29 por 100, el Ministerio de Economía

planteaba un 10 por 100.

A lo largo de las agotadoras sesiones de trabajo, se discutieron, uno por uno, todos los precios, se

analizaron sus elementos, se estudiaron sus incidencias en el conjunto de la economía del país. Pues bien,

pese a las distancias iniciales, se consiguió unanimidad en dieciocho de los diecinueve productos

sometidos a regulación de campaña. Ha sido el fruto de un acierto en la elección de interlocutores,

porque, como ayer editorializaba un colega, «por primera vez en muchos años los sindicatos campesinos

han pasado noventa horas discutiendo con un Ministro de Agricultura y otros altos funcionarios». Buen

comienzo para el nuevo titular de la cartera, Lamo de Espinosa.

Para la coordinadora de agricultores, los precios acordados —que representan un aumento aproximado

del 16 por 100, o del 19 por 100, si se consideran subvenciones— son una mejora importante en la renta y

calidad de vida de la explotación familiar. La incidencia en el índice de precios de consumo se estima en

el 3,59 por 100, lo que parece razonable.

Con independencia de que no se cubran en esta etapa los objetivos de equiparación de nivel de vida entre

el sector agrario y los sectores industrial y de servicios, se ha dado un paso importante para evitar

mayores distanciamientos. Y se ha hecho con riguroso respeto al conjunto del plan económico nacional y

por la vía más razonable: la negociación entre los poderes públicos y los interesados. Este es el buen

camino.

Jueves 23 marzo 1978

 

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