Masacre de Atocha. Frecuentaban la cafetería Denver, en Madrid. 
 Los pistoleros no levantaban sospechas     
 
 Diario 16.    15/03/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MASÁCRELE ATOCHA

Frecuentaban la cafetería Den ver, en Madrid

Los pistoleros no levantaban sospechas

MADRID, 15 (D16)—Los pistoleros presentados por la Policía como presuntos asesinos de los abogados

de Atocha tenían un punto de cita común: la cafetería Denver, situada en la esquina de las calles San

Bernardino y Juan de Dios, muy cerca del local del Sindicato Provincial del Transporte ´Cristino Martes.

4). a la espalda de la plaza de España.

Los siete detenidos .solían frecuentar la citada cafetería sin que su-dueño, Natalio Alonso Fernández,

tuviera la más mínima sospecha de su personalidad política.

"Seis de los siete detenidos eran clientes asiduos de mi casa. Al otro. Fernando Lerdo de Tejada, le

conocía poco pues no era cliente habitual", declaraba anoche a este periódico el propietario de la

cafetería. "Nunca levantaron sospechas aquí", puntualizó.

Natalio Alonso´ Fernandez resumió de esta forma la imagen que tenía de sus clientes, convertidos ahora

en presuntos asesinos de cinco militantes del Partido Comunista de España (PCE).

• Francisco Albadalejo Corredera: "Siempre correcto Cliente de mi cafetería desde hace veinte años.

Nunca protagonizo escándalo alguno. Era un dandy y un sibarita Llegaba y se bebía seis o siete copas de

coñac Magno Siempre bebía Magno, y en paz."

José Fernández Cerra: "Solía aparecer con Gloria Hergueda Hernando. Yo pensaba que eran marido y

mujer

Un viejo matrimonio al que nunca vi en celo. Su actitud moral fue en todas las ocasiones correcta. Yo, al

menos, nunca le vi que la. magrease, o le metiese pulso. Ella parecía un poco Ingenua. Algo tímida. El

solía beber cubalibres de ron. Comenzó a aparecer por mi casa hace dos meses. Un mes después de la que

yo creía que era su esposa. Hoy vinieron unos empleados de Sindicatos y me dijeron que era un exaltado,

pero la verdad es que siempre le vi sereno."

Carlos García Julia: "Era un niño. Tan es asi que siempre pensé que pertenecía a la familia de Simón

Fernandez Palacio, el cual le pagaba las comidas y todas las consumiciones. Carlos García Julia, que

siempre aparecía solo, solía reunirse con la mujer y las hijas de Leocadio Jiménez, por lo que en todo

momento pensé que ´se trataba de uno de sus hijos. Cuando no encontraba a nadie consumía, y después yo

le pasaba la factura a Simón Fernández Palacio, diciéndole: "Su hilo comió y bebió tal cosa; la cuenta es

tanto." Simón jamás me dijo que no era su hijo y siempre me pagó sus facturas. Ahora me dicen que se

trataba de un pobre hombre, de un ingenuo, pero aquí nunca se hizo notar por su mala conducta."

Leocadio Jiménez Caravaca: "Le vi en pocas ocasiones.

Aunque, como resultaba un hombre poco comunicativo, " quazá me fijé menos en él. Todos formaban un

grupo en la barra y solían "cerrar filas", como suele decirse. Quiero decir que saludaban a los que

llegaban, pero ellos siempre estaban solos, en grupo."

 

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