8.500 Cámaras esperan cubrirse democráticamente. 
 El absentismo en las elecciones a Cámaras Agrarias se espera que sea elevado     
 
 El País.    21/05/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

8.500 Cámaras esperan cubrirse democráticamente

El absentismo en las elecciones a Cámaras Agrarias se espera que sea elevado

Aunque el interés por las elecciones a Cámaras Agrarias que se celebrarán hoy en toda España ha crecido

en las últimas semanas, es previsible que el índice de abstención que se produzca alcance cotas elevadas,

aunque inferiores a las previstas hace un mes, según la opinión recogida por EL PAÍS entre sindicatos y

organizaciones agrarias y Administración.

Las elecciones de hoy afectarán a las 8.436 Cámaras existentes en España, y el número de votantes

inscritos en el censo supera los dos millones de agricultores. Las urnas estarán abiertas desde las nueve de

la mañana a la una de la tarde. En total se han formalizado 7.963 candidaturas con un número de

candidatos de 90.226. El número de puestos a cubrir supera ligeramente los 30.000.

Del escaso interés que ha despertado esta convocatoria electoral da buena fe los espacios dedicados por la

prensa de carácter nacional. Sólo se ha creado clima electoral en las últimas semanas motivado

especialmente por la postura de boicot sostenida por el sindicato catalán, Unió de Pagesos, y por las

denuncias realizadas contra la elaboración del censo, denuncias en numerosas ocasiones de escasa

relevancia, si bien la propia Administración y la Junta Electoral Central no se han ocupado de aclararlas.

De acuerdo con los datos facilitados por el Instituto de Relaciones Agrarias, las reclamaciones han

llegado a representar el 0,65% del censo, cifrado en 2,07 millones de agricultores, de los

cuales el 67% viven en municipios con menos de 250 titulares de explotación. Las provincias con mayor

número de reclamaciones han sido Albacete, con el 15,54% del censo, Badajoz (2,65%), Cáceres

(1,61%), Baleares (1,67%), Lérida (1,87%), Madrid (1,56%), Toledo (1,10%), Jaén (1,20%), Granada

(1,06%) y Vizcaya (1,08%). La provincia con menos número de reclamaciones ha sido Pontevedra, con el

0,09% del total del censo.

En cualquier caso, y esto ha sido reconocido por las propias asociaciones agrarias, tras el mes de prórroga

que se dio a la celebración de las elecciones con objeto de subsanar anomalías en el censo, ha permitido

según comentaba un representante sindical a EL PAÍS apañar, sin darle a esta palabra carácter peyorativo,

bastante democráticamente estas elecciones.

El propio director del IRA, en manifestaciones a Efe, ha señalado con respecto a los censos que éstos ni

los generales electorales serán nunca una obra perfecta, aunque sí una pieza acabada, reconocida incluso

por las organizaciones profesionales. El propio director, Luis Moro, ha confirmado que en las elecciones

participarán todas las organizaciones agrarias, a pesar de que pueda quedar alguna reticente sobre el

contenido democrático de estos comicios. «Todas han presentado candidaturas, interventores y todas

forman parte de las juntas electorales provinciales, desde las que ejercen el control de la legalidad e

intervendrán en el control del ejercicio de voto libre, directo y secreto de los agricultores.»

El valor político de unas elecciones a Cámaras

Las elecciones a Cámaras Agrarias que hoy se celebran en todo el Estado español encierran además de un

interés profesional que nadie pone en duda, un fundamental valor político de cara a las próximas

elecciones municipales y, en su caso, generales.

En cierta ocasión, recién muerto Franco, un muy elevado cargo de las Cámaras Agrarias, llegó a afirmar

en público, que su poder e influencia era incluso superior al del ministro de Gobernación —hoy del

Interior, basando esta afirmación en la posibilidad que tenía de movilizar todas las Cámaras Agrarias y

Hermandades.

Este ejemplo es vigente en la actualidad y partidos políticos y sindicatos agrarios son conscientes de lo

que se juegan en estas elecciones. Buena prueba de ello es que la Federación de Trabajadores del Campo,

sindicato agrario de la UGT que había sido marginado de las negociaciones de precios agrícolas por la

Administración en base a su escasa representatividad, se ha convertido en pocas semanas y detrás de la

Coordinadora Estatal de Agricultores y Ganaderos, en la segunda fuerza agraria en razón al número de

candidaturas presentadas.

Aunque los sindicatos y organizaciones profesionales han insistido en repetidas ocasiones su marcado

cariz agrarista, la verdad es que la interrelación entre la sociedad rural y las fuerzas políticas es inevitable.

Otro punto viene a reafirmar el valor político de estas elecciones. La posibilidad de estructurar en un

futuro un órgano supremo de Cámaras Agrarias. La aparición de esta cúpula suprema en el horizonte

agrario español sería lógicamente la confirmación de la fuerza que las Cámaras pueden llegar a

representar en un momento determinado, fuerza que sería preferible, para algunos, que estuviese

canalizada a través de un órgano único.

 

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