María Luz Fernández acusa. 
 Conesa me maltrató en los interrogatorios     
 
 Diario 16.    13/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

María Luz Fernández acusa

Conesa me maltrató en los interrogatorios

MADRID, 13 (D16).—

María Luz Fernández, puesta en libertad el lunes por la noche después de pasar veintiocho meses en la

cárcel como

presunta implicada en los atentados contra Carrero Blanco y de la calle Correo, reveló ayer haber sido

maltratada por el comisario Roberto Conesa.

María Luz Fernández, maestra asturiana, que permaneció incomunicada ciento seis días seguidos después

de su detención el 26 tíe septiembre de 1974, dijo ayer en una rueda de prensa celebrada en Madrid que

Conesa la arrastró por el suelo cogida por los pelos y le tiró de la silla propinándole golpes y puñetazos en

el curso de largos interrogatorios realizados en la Dirección General de Seguridad.

Mari Luz Fernández relató cómo íue interrogada durante cuatro y cinco horas seguidas por varios policías,

con descansos de media hora, utilizando la mezcla de malos tratos físicos y "psíquicos", que consistían en

contarles a sus familiares también detenidos (padre, madre y un hermano) "las barbaridades" que pre-

suntamente hacían conmigo y a ella misma el trato que daban a sus familiares.

Mari Luz presentó en su día una querella por malos tratos contra "el policía" que identificó posteriormente

en una fotografía publicada en "Cambióle" como el comisario Roberto Conesa. En la querella citaba la

página y el número de la revista y posteriormente —según contó ayer— •upo que el comisario del que

recibió los malos tratos era el hombre que luego desarticularía al GRAPO.

No habrá juicio

En la rueda de prensa. Mari Luz, a la que acompañaba Antonio Duran, también puesto

en libertad hace unos días después de pasar tres años y medio en la cárcel como presunto implicado en el

atentado de la cafetería Rolando, coincidieron en afirmar que los procesos de Carrero y la calle Correo no

se verán jamás en un juicio a menos que se produzca un golpe derechista "a lo Pinochet", en cuyo caso

podría ocurrir "cualquier cosa".

Eduardo Carvajal, abogado defensor de Mari Luz y Antonio Duran, afirmó por su parte que los restos del

franquismo no pueden arriesgarme a sacar estos procesos, porque no tienen ni pruebas ni autores

materíales.

"Yo firmaría la apertura mañana mismo de los inicios orales —añadió Carvajal— para que pasado mañana

se vieran ante un Consejo de Guerra o ante la Audiencia Nacional."

Mari Luz Fernández, compañera de Genoveva Forest en !a cárcel de Yeserías, explicó a los periodistas que

Eva puede abandonar la carcel en cualquier momento por aplicación del último decreto-ley de amnistía-

indulto. Ya no hay razón alguna que justifique la permanencia en Yeserías de Genoveva.

Más de dos años y medio después del atentado de la calle Correo, Antonio Duran dijo, en su nombre y en

el de Mari Luz Fernández, que "no nos sentimos culpables de nada. Nada tenemos que ver en este

asunto".

Duran afirmó que aunque es marxista no tiene ni ha tenido que ver con el PCE o ETA, de lo que en su día le

acusó

la Policía.

"Yo hice los refugios"

Antonio Duran, "el albañil". contó en la rúeda de prensa que él había construido

los refugios "tupamaros" o "cárceles del pueblo" que en su día aireó la Policía como gran descubrimiento

en relación con el atentado de la calle Correo.

Después de definirse como "antifascista combatiente y luchador por la libertad", Duran explicó que habla

hecho tos refugios, en primer lugar para si mismo, para "guardarme y esconder mis libros y mi propaganda

de luchador y trabajador".

"Vi que el escondite —explicó— daba resultado y se lo enseñé a Genoveva Forest y a Alfonso Sastre.

E11os, que también estaban amenazados como yo, me pidieron que les construyera uno. cosa que hice.

Otros amigos también me pidieron refugios."

"Pero ni yo ru ninguno de los implicados en el sumario hemos tenido que ver en el atentado contra Carrero

o en el de la calle del Correo ", afirmó categórico ante los periodistas Antonio Duran.

También se los mostró a tres militantes de ETA, entre ellos a José María Arruabarrena, alias "Tanke",

quien fue detenido poco después por la Policía, tras ser herido gravemente en la. cabeza. Ante el Juzgado

de Instrucción de San Sebastián se peresentó una denuncia contra la Policía, a la que se acusaba de haber

Interrogado al "Tanke" bajo los efectos de drogas. Al parecer, las revelaciones de Arruabarrena sirvieron

para dar con los refugios "tupamaros" y detener a Duran.

"Ni ETA ni el PCE me pagaron los pisos donde construí los escondites —declaró Duran—. El piso de

Alcorcen lo compré con las 400.000 pesetas que recibí como indemnización por un accidente de tráfico que

sufrió mi familia.

El otro piso de Ja avenida de Lisboa, donde la Policía halló posteriormente un refugio, lo adquirí con el

dinero de otra indemnización por mi despido de Pegaso, por una huelga en 1968. Este se lo alquilé a Ge-

noveva Forest por 4.000 pesetas a¡ mes. Los dos pisos ¡os tiene la autoridad judicial y todavía no me los

han devuelto."

La tortura del sueño

Duran, al igual que Mari Luz Fernández, también denunció malos tratos sufrídos durante su detención.

"Durante doce días, en dos periodos, no me dejaron dormir", explicó.

"Un guardián se situaba continuamente a la puerta de mi celda para impedir que durmiera, hablaba, raspaba

con las llaves en los barrotes o daba cerrojazos. Si dormía un instante, entraba en la celda en compañía de

otros guardianes gritando: "! que no duerma!"

María Luz Fernandez estuvo en principio, y durante veintidós meses, procesada en el sumario de la calle

Correo, por supuesta ayuda a los autores del mismo (el procesamiento no concretaba ni los nombres de

éstos ni el tipo de ayuda prestada». Cuando solicitó que se le aplicara la amnistía del pasado mes de Julio

por este sumario, ésta le fue negada y posteriormente se le procesó en el sumario Carrero como

encubridora del atenido.

Tanto Mari "Luz como Antonio Duran subrayaron que la amnistía no es un hecho real mientras quede un

solo irpso político en la cárcel o un exiliado fuera de España. Ambos se consideran indultados, no

amnistiados, y aunque señalan que se han dado pasos positivos, afuman que es o no es aún la libertad.

 

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