Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   El País     
 
 Arriba.    15/04/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

el pais

15 DE ABRIL A 15 de abril, este pais –el suyo, el mío y el de todos—

mira con respeto el toro que todos —usted, yo, nosotros— estamos lidiando. Un toro de mil caras

y de mil enormes dificultades. En lo político, en lo económico, en lo laboral - sindica), en el orden

público... Ayer, día 14, hubo alteraciones del orden en Madrid, aprovechando la conmemoración

del hecho histórico de la II República. Pienso que la Historia no puede arrancarse de los libros —

del gran libro que se ¡lama España— y que a partir de esa historia —de toda la historia, sin

exclusiones— hay que construir este país. No se trata de borrar nada, sino de buscar algo mejor,

una idea que haga posible la convivencia de todos los españoles, sin exclusiones. Por eso, preci-

samente por eso, quienes hoy tratan de utilizar la bandera republicana —que no es la bandera

española—, la idea republicana, están causando un grave daño al país, y a la Institución

monárquica, que, quiérase o no, es hoy la única posibilidad para un futuro en convivencia y en

paz. Ayer, 14 de abril, hubo carreras en las calles, incidentes, cinco policías heridos de gravedad

por el lanzamiento de un «coctel Molotov»... Personalmente no me voy a cansar jamás de

condenar a quienes defienden con las armas —y las hay de signos opuestos— lo que no pueden

defender ni con las palabras, ni con las ideas, ni con los votos. Este clima no ayuda ai país bajo

ningún punto de vista.

Y hoy, día 15, es la fecha elegida por algunas centrales sindicales como jornada de protesta por

las recientes medidas del Gobierno sobre relaciones laborales. Aun cuando la convocatoria de

esta protesta se ha hecho —junto con otras razones— rompiendo los inicios de unidad de las

centrales, hay algo que me parece correcto: Se ha pedido —lo han pedido Comisiones y USO—

que sea una protesta laboral, dentro de las fábricas, sin alteraciones de ningún tipo. Es lo menos

que se puede pedir. No obstante, los resultados habrá que contemplarlos hoy, cuando al filo de la

noche tengamos el primer balance de datos concretos. Vuelvo a lo mismo de antes. Estamos en

un momento difícil y tenso. No está en juego la pervivencia de unos o la desaparición de otros.

Nos estamos jugando, carta a carta, tanto a tanto, el futuro de una realidad —a veces insolidaria,

a veces quijotesca, a veces ingrata— que se llama, y debe seguir llamándose España». Y que

trata de llamarse —y hay que conseguirlo— paz, orden, justicia, democracia y libertad.

LA PESCA Estos días ha vuelto a estar de actualidad e| tema de la pesca. Lamentablemente, el

tema ha ¡do —no en los últimos días, semanas o meses, sino en ios últimos años— a peor. Las

doscientas millas nos echaron de muchos puertos y de muchas aguas, canadienses, europeas y

africanas. Desde tierras hasta hace poco españolas ametrallan nuestros barcos. Desde otras

aguas europeas, después de buenas palabras, nos mandan a casa —como es el acuerdo de¡

Mercado Común, que sólo permitirá pescar a un centenar d3 barcos de los mil y pico largos que

antes faenaban en esas aguas—. Ayer, el Ministro de Comercio protestaba en televisión por tal

decisión, y reconocía los restantes problemas. Ahora sólo hace falta que se proteste en otros

sitios. Y que nos escucho alguien. Sobre todo, esto último.

Francisco MURO DE ISCAR

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