Congreso de los Diputados. 
 Duros ataques de laoposición a las Cámaras Agrarias  :   
 La ley de Seguros Agrarios motivó tres puntuaalizaciones del ministro de Agricultura. 
 ABC.    23/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ABC. JUEVES, 23 DE NOVIEMBRE DE 1978.

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DUROS ATAQUES DE LA OPOSICIÓN A LAS CÁMARAS

AGRARIAS

La ley de Seguros Agrarios motivó tres puntualizaciones del ministro de Agricultura

Madrid. (De nuestra Redacción.) Tras la expectación despertada por la intervención del vicepresidente

primero del Gobierno y ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, un rumor de distensión

corrió por el hemiciclo.

Para acentuarlo más, el presidente del Congreso, don Fernando Alvarez de Miranda —que conoce la

conveniencia y la oportunidad de los descansos—, suspendió la sesión por cinco minutos, que —cosa

curiosa e insólita— esta vez fueron, efectivamente, cinco minutos de sesenta segundos, porque lo normal

es que los minutos de descanso de los diputados tengan duraciones insospechadas.

Para que la distensión fuera más acentuada se entró en el orden del día por el debate y votación de los

dictámenes de comisiones, acerca de proyectos y proposiciones de ley. Y el primero se refería al de la

Comisión de Agricultura, relativo al proyecto de ley sobre seguros agrarios combinados, tema de

indudable interés para extensas zonas agrícolas de nuestro país, pero limpio de complicaciones políticas y

de debates conflictivos.

La sesión entró, por tanto, en esa línea aburrida que suele ser frecuente y habitual.

ATAQUES A LAS CÁMARAS AGRARIAS.—El proyecto de ley se examinó artículo por artículo y a

algunos de ellos había varías enmiendas y votos particulares, que fueron defendidos con tesón reiterado y

complementados con numerosas explicaciones de voto.

Los grupos de la oposición, Socialistas del Congreso y comunistas, especialmente, dedicaron virulentos

ataques a las Cámaras Agrarias, acusándolas de no_ haber hecho nada, en tantos años de existencia, en

favor del campo y de no haber logrado reivindicación alguna para los campesinos.

Lógicamente, se alzaron voces de U. C. D. —y también del Grupo Mixto— en defensa de las Cámaras,

«que cumplen —se dijo— una gran función en el campo y que no tienen por qué presentar tablas

reivindtcativas, porque su labor no es ésa». Se pintó el dramático cuadro que ofrecen los pueblos

eminentemente campesinos, «porque el campo y la ganadería —afirmó un diputado de U. C. D.— están

en permanente y continua catástrofe». «La justicia debe empezar por el campo», afirmó.

El hecho de que la Ley permita a las Cámaras Agrarias actuar como posibles tomadoras de seguros

colectivos agrarios suscitó nuevos ataques de la oposición, y como surgiera una puntualización en torno al

portavoz del Grupo Mixto, el señor Peces-Barba —del P. S. O. E.—, que «ejerce», constantemente, su

cometido de «oposición», aprovechó la oportunidad para meterse con U, C. D. y sus traspasos de

diputados al Grupo Mixto.

Tras un largo torneo de acusaciones y defensas de las atribuciones que la Ley confiere a las Cámaras

Agrarias, intervino brevemente el ministro de Agricultura, señor Lamo de Espinosa, para establecer una

serie de puntualizaciones sobre el tema:

• El dictamen es distinto del proyecto del Gobierno —dijo—. porque las comisiones procuran mejorar y

corregir los textos iniciales.

• Cuando el Gobierno elaboró su proyecto, las Cámaras no eran lo que son hoy. Después de las

elecciones celebradas para su renovación, no es extraño que la Comisión de Agricultura las incorporara al

texto de la ley.

• Tampoco es extraño que el Gobierno acepte una enmienda formulada por su partido. Menos lógica

resulta la vehemencia con que el P, S. O. E. defiende el primitivo texto del Gobierno...

Prosiguieron, sin embargo, los ataques a las Cámaras Agrarias y al hecho de que el Gobierno tenga la

posibilidad de hacer el seguro agrario obligatorio, «cuando para una zona o producción más del 50 por

100 de los que lleven o dirijan directamente las explotaciones agrarias presten su conformidad a

suscribirlo, expresada a través de las organizacions y asociaciones de agricultores o las Cámaras Agrarias,

sin perjuicio de que el Gobierno pueda acordarla por sí en casos graves».

Las enmiendas no prosperaron, y a las ocho de la noche, aprobados los artículos 9 y 10 —el proyecto de

ley tiene 18, una disposición final, dos adicionales, una transitoria y una derogatoria—, se suspendió la

sesión por cinco minutas, esta vez de los «largos». La sesión continuó, sin embargo, hasta las diez de la

noche.

 

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