Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Enemigos del pueblo     
 
 Informaciones.    01/10/1977.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LETRAS DEL CAMBIO

ENEMIGOS DEL PUEBLO

Por Jaime CAMPMANY

ANOCHE, unas 500 personas sembraron el desorden en uno de los lugares más céntricos de Madrid. Las

fuerzas del orden disolvían a estos grupos en una calle o una plaza, y los grupos reaparecían en otro lugar

para seguir perturbando la vida normal de los ciudadanos. Unos cuantos individuos, sin razones y sin

argumentos, pero con insultos y violencias, mantuvieron en jaque a la fuerza pública y a parte de la

población de una ciudad de más de tres millones de habitantes que quiere vivir en paz y pasear por la

calle sin peligro ni sobresaltos. Que la más insignificante minoría trastorne el desarrollo pacífico de la

vida de la inmensa mayoría es un ataque flagrante a todo fundamento de la democracia, es la negación

absoluta de la democracia.

De resultas de esos disturbios, dos personas inocentes, puros espectadores del desorden, resultaron

heridas y corrieron el riesgo de perder la vida. De perder la vida de la manera más estúpida. Natu-

ralmente, quienes tuvieron que enfrentarse con esos energúmenos cuyos lemas eran el insulto a las

fuerzas del orden, fueron precisamente las fuerzas del orden.

Algunas voces políticas quieren hacer aparecer a esas fuerzas como un instrumento utilizado en contra del

pueblo, como un Ejército destinado a defender, no la seguridad y tranquilidad de todos, sino los

privilegios de unos pocos, fiara paliar la intolerante e insostenible afirmación no tea hacen responsables

directos de sus actos, sino de quienes tienen la difícil e ingrata misión de dirigirles y mandarles. De una

manera más o menos solapada se les quiere presentar como enemigos del pueblo, como mercenarios para

luchar contra el pueblo.

No. Los enemigos del pueblo son los que desde el resentimiento y el odio, desde la posición

antidemocrática de la violencia y el desorden, perturban y atenían contra la paz del pueblo. Las fuerzas

del orden son las que, en nombre de cualquier ciudadano que merezca ese nombre, en nombre de la

sociedad, defienden al pueblo. Hora es ya de que todos, sin reservas y sin reticencias, reconozcamos

públicamente que los amigos del pueblo son los guardias y no los revoltosos. Y que la responsabilidad de

las desgracias premeditadas o fortuitas, como la de ayer, hay que pedirte a los que alteran el orden y no a

los que lo defienden. Esos grupos minoritarios y violentos están destrozando, a posterior!, las urnas del 15

de Junio.

 

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