Autor: ;Caparrós, Francisco. 
 Teniente coronel Carlos Carbonell de Andrés. 
 Un guardia civil, en el caso de los fascistas catalanes     
 
 Diario 16.    17/10/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

2/INFORMACIÓN GENERAL

Teniente coronel Carlos Carbonell de Andrés

Un guardia civil, en el caso de los fascistas catalanes

Gregorio Roldan Francisco Caparros

LÉRIDA, 17 (Enviados especiales D16).—Carlos Carbonell de Andrés, teniente coronel de la Guardia

Civil de Lérida, mantenía estrecha amistad con el fascista detenido Miguel Gómez Benet. Varias

informaciones confirma das absolutamente por D16 aseguran que tal relación podía haberles conducido a

emprender Juntos algún tipo de negocios. Esta misma amistad llevó al teniente coronel de la Guardia

Civil a solicitar el perdón en nombre de su protegido, Miguel Gómez Benet, al ex gobernador de la

provincia de Lérida Luis Mardones.

La vinculación de Carlos Carbonell con el fascista y promotor del atentado contra la revista "El Papus" es

evidente, hasta el punto que le tuvo hospedado en su propia casa.

Durante la comida que se celebró al finalizar el último concurso de tiro de la Guardia Civil, en los

primeros días del pasado mes de mayo, el ex gobernador de Lérida y actual gobernador civil de Tenerife,

Luis Mardones, quedó sorprendido cuando el teniente coronel Carbonell, ante varias personalidades

civiles y militares, le anunció la presencia de Miguel Gómez Benet, quien orden mismo gobernador

estaba desterrado de la provincia por activismo terrorista. La reacción Inmediata del gobernador

Mardones fue tajante: "Que le detengan." Gómez Benet no llegó a aparecer en aquella ocasión.

Una vieja amistad

Las relaciones entre Miguel Gómez Benet y el teniente coronel Carlos Carbonell se pierden en

imprecisiones que hacen referencia a muchos años atrás. Tradicionalmente, Gómez Benet y el jefe de la

Guardia Civil de Lérida, de quien depende la 422 Comandancia y, por tanto, la vigilancia fronteriza de

esta provincia con Andorra, habían sido vistos Juntos en muchos actos, tanto a nivel oficial como

particular.

1.a protección facilitada por el teniente coronel de la Guardia Civil a Miguel Gómez Benet se concreta en

hechos perfectamente determinados. entre los que cabe destacar la curiosa detención de que fue objeto "el

general Gómez". tras el cursillo de adiestramiento fascista celebrado en el Castell de Remei el verano

pasado.

La detención se produjo en la autopista de acceso a Lérida, a primeros de este año. cuando se tuvo

conocimiento oficial del citado cursillo ultra, organizado por Gómez Benet. La orden de detención, según

algunas fuentes, había partido de Madrid y fue ejecutada por la Guardia Civil. ocupándosele en aquel

momento una pistola para la que no tenía licencia.

Por mediación del teniente coronel Carbonell, el detenido fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil de

Lérida, en lugar de ser encerrado en la Comisaría, alegándose que Gómez Benet era "hijo del Cuerpo", ya

que su padre había pertenecido a la benemérita institución. Poco después de la net fue visto en compañía

del teniente coronel Carlos Car-bonell en la cafetería Golden. situada en pleno centro de la ciudad de

Lérida, en un edificio que se encuentra frente al cuartel de la Guardia Civil.

Indignación

Este hecho produjo una in-dignación que llegó hasta los oídos del entonces gobernador Luis Mardones,

quien ordenó que el detenido fuera trasladado inmediatamente a la cárcel de Lérida.

Fuentes leridanas absolutamente solventes aseguran que el recientemente fallecido Antonio Prim,

presidente de la Federación leridana del Club de Tiro Olímpico español, había denunciado en varias

ocasiones la ilegalidad con la que se manejaban las armas que se conceden —hasta cinco pistolas— con

el carnet de socio de este club, armas que tanto no se efectúan ejercicios de entrenamiento deben ser

depositadas en la armería del cuartel de la Guardia Civil.

Los hombres de Gómez Benet eran vistos habitualmenle exhibiendo armas obtenidas por este

procedimiento y cuya circulación ilegal correspondía evitar a! teniente coronel Carbonell.

El mismo presidente del Club de Tiro, Antonio Prim, había protestado en varias ocasiones porque los

hombres de Gómez Benet hacían sus ejercicios de tiro con balas blindadas, destrozando asi las siluetas

que hacían de blanco.

Un pasado borrascoso

Miguel Gómez Benet, epicentro de esta historia de actividades ilegales y fascistas, ejercidas al amparo de

la legalidad de asociaciones como la Guardia de Franco, posee un pasado borrascoso.

Hijo de hombre honrado, número de la Guardia Civil, Gómez Benet desarrolla su actividad durante la

guerra y hasta el último momento en la zona republicana, cometiendo, al parecer, algunas atrocidades en

un campo de prisioneros en la provincia de Valencia. De entre ellas se conocen dos que fueron

denunciadas a la Jefatura Provincial del Movimiento de Lérida, en los años 50, cuando era subjefe

provincial del Movimiento en la provincia Diez Crespo Huidobro.

Las denuncias hacían referencia a un asesinato presuntamente cometido por

Gómez Benet en la persona de un franquista, denuncia interpuesta por una mujer residente en la

provincia. Otra denuncia fue presentada por apaleamiento y formulada por una familia que

posteriormente se trasladaría a Oviedo.

Según algunos testimonios, recogidos de personas dignas de todo crédito, Gómez Benet estaba en

posesión de un documento según el cual se habla presentado para ofrecer toda su colaboración a las tropas

del general Franco en el castillo de Pedralbes, Barcelona, en 1938, cuando todavía era, teóricamente, uno

de los responsables de un campo de prisioneros franquistas en Valencia. Otras informaciones indican que

Gómez Benet pasó a ejercer funciones represivas también en un campo de concentración xal finalizar en

España la guerra civil.

Desde ese momento, hasta el de su última detención, Miguel Gómez Benet, conocido también como "el

general Gómez" o "el padrino", desarrolla una intensa actividad tanto comercial como política, que hace

afirmar a algunos altos empleados de la Banca leridana que en la actualidad obraban a su nombre en el

Banco Es-pañol de Crédito más de 50 millones de pesetas.

En los últimos años, Miguel Gómez, quien alardeó constantemente de su amis de Barcelona, a quien

nunca citaba por su nombre, no solamente iba habitualmente armado, sino que poseía un importante alijo

de armas, entre las que poseía, según testigos presenciales, un par de bazocas.

Hoyuela y las fotos

Por otra parte, Lérida fue durante toda la mañana del domingo un festival de expectación y comentario en

torno al caso Gómez Benet. La publicación de las fotos de los principales encartados en este caso, que

eran recogidas en la primera página de "Mundo Diario", hizo que este periódico se agotara en la ciudad, y

era frecuente ver corrillos en la Rambla comentando anécdotas en torno a los detenidos.

La publicación de estas fotos podría atribuirse a la insistencia de algunos periódicos en comentar la falta

de documentación gráfica de los detenidos del caso Gómez Benet.

Por último, cabe destacar la orden de busca y captura dictada por la Jefatura Superior de Policía de

Barcelona contra Alberto Hoyuela, quien, aludido en la nota de esta misma Jefatura de Policía, estaba

directamente implinado en la red de actividades de los terroristas de extrema derecha.

Alberto Hoyuela, según algunas fuentes, podría encontrarse fuera de España, aunque lo más probable es

que permanezca en un chalet de su propiedad situado en las afueras de la provincia de Barcelona. Otro de

los más buscados elementos de la extrema derecha, Rodríguez Paredes, alias "Pacucho", se encuentra,

según informaciones procedentes de Lérida, en la isla de Ibiza, donde ya se escondió en otras ocasiones.

 

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