El General Timón de Lara, en su toma de posesión como Inspector de la Policía Armada. 
 "Somos los fieles guardianes del orden que es lo que quiere y ansía nuestro pueblo"  :   
 "Sin un orden público garantizado no hay orden político, social ni económico y, lo que es peor, no hay orden moral". 
 ABC.    05/01/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL GENERAL TIMÓN DE LARA, EN SU TOMA DE POSESIÓN COMO ÍNSPECTOR DE LA

POLICÍA ARMADA

«SOMOS LOS FIELES GUARDIANES DEL ORDEN QUE ES 10 QUE QUIERE Y ANSIA

NUESTRO PUEBLO»

«Sin un orden público garantizado no hay orden político, social ni económico y, lo que es peor, no hay

orden moral»

«Vivimos tiempos difíciles, pero no angustiosos. El orden público ha de ser respetado por todos para

conseguir tí máximo respeto a estas normas. En esta misión las Fuerzas de Policía Armada tienen un

importantísimo papel, que es garantí•ar estas normas dentro del contexto que contemplan muestras leyes y

lograr que la calle no esté en manos de la algarada de unos r otros», ha dicho «1 nuevo inspector general

de la Policía Armada, don José Timón de Lara, en la toma de posesión de su cargo, celebrada ayer por la

mañana

El acto, presidido por el director general de Seguridad, don Mariano Nicolás García, tuvo lugar en la

Inspección General. Entre tos asistentes figuraban el Gobierno Civil de Gerona, todos los comisarios

generales y el j e f e superior de Policía de Madrid.

Después de la lectura del decreto de nombramiento, a cargo del teniente coronel jefe de Estado Mayor,

tomó la palabra el coronel Pallares, Inspector general accidental, que era relevado en su puesto. Comenzó

diciendo que la Policía Armada son unas fuerzas maravillosas, pero con la característica de que no son

soldados, sino profesionales y padres de familias con todos los Inconvenientes que ello tiene a la hora de

vivir en una sociedad de consumo como la actual, lo Que plantea numerosas dificultades al Cuerpo, que

también siente necesidades económicas como en otros sectores ciudadanos.

Dijo que. por otra parte, esta la evolución política, que crea un estado de incertidumbre, con grupos que

tratan de infiltrarse en donde descansa el orden social, con el resto de todo el orden público. Añadió que

la infiltración suele afectar al personal loyen, más asequible a los cantos de sirena que el personal

veterano. Y pudiera también haber alguien que trate de Introducirse en la Policía Armada, que tiene tan

bien ganado prestigio. Por estos problemas, que en su opinión son los principales que afectan al Cuerpo,

recomendó a su sustituto que cuide a las fuerzas con verdadero esmero. Y para terminar. Le deseó que

encontrase un mando fácil 7 agradable, con sus mejores expresiones de lealtad.

DISCURSO DEL NUEVO INSPECTOR

Seguidamente tomo la palabra el nuevo Inspector, señor Timón de Lara, para agradecer el nombramiento

y decir que era consciente de la responsabilidad que asumía, ya que vivimos tiempos difíciles, pero no an-

gustiosos». Dijo que el orden público ha de ser respetado por todos y aquí entra la misión de la Policía, la

de lograr que la calle no esté en manos de la algarada de «nos y otros.

«Somos los fieles guardianes del orden añadió , y habiendo orden, hay paz, que es lo que quiere y ansia

nuestro pueblo; habiendo paz, hay trabajo, y si hay trabajo hoy riqueza, y la riqueza nos trae la felicidad

de los españoles.

Bl orden ya. sabemos que es la disposición de las cosas iguales y dispares, atribuyendo a cada una eI siti

que les corresponde.

La paz ae todas las cosas es la tranquilidad del orden, y la paz de la ciudad es la concordia ordenada, de

los ciudadanos en el mandar y en el obedecer.

En el orden público reside todo el entendimiento de lo que acabo de decir; sin un orden público

garantizado no hay orden político, social, ni económico posible, y lo que es peor, no hay. orden moral."

Exhortó a los asistentes, como primera consigna de su autoridad, a tres misiones Importantes en la vida

castrense: la disciplina, la lealtad y el compañerismo

Y continuó su discurso:

«Llego aquí con ilusión y fe en el trabajo que juntos vamos a realizar. Mucha esperanza y fe en todos

vosotros, y desde ahora os pido a todos vuestra colaboración, y sobre todo vuestra confianza que desde

ahora me tenéis que dar, y con ello lograremos, vosotros y yo. cumplir con nuestra trayectoria, que no es

más que la de servir a España, servir a la Policía Armada y servir a los hombres que ella me confía; estos

hombres que siempre han dado prueba de su grao capacidad, valentía, heroísmo v espíritu de sacrificio.

Pero es preciso y necesario que todos, desde el último policía hasta vuestro general, seamos un bloque

granítico y sin fisuras, bien cerradas y apretadas nuestras filas, para que nada ni nadie de fuera, ajeno a la

Policía Armada, pretenda atacar nuestra invulnerabilidad, y es misión de todos, absolutamente de todos

estar siempre en vigilancia atenta y permanente para detectar rápidamente y cortar con la mayor energía

cualquier Intento que pretenda subvertir este bloque de unida.d,>

Dijo finalmente que su despacho estaba abierto a todos para que se le expusieran los problemas con

nobleza e hidalguía, pero nunca consentirá que se hagan por otros cauces que no sean los reglamentarios

de la vía jerárquica. Terminó dando vivas a España, al Rey y a la Policía Armada.

PALABRAS DEL DIRECTOR GENERAL

Finalmente tomó la palabra el director genera] de Seguridad, señor Nicolás, quien dio la bienvenida al

nuevo general, con el que se mostró encantado de seguir colaborando, ya que «conociendo su

inteligencia, trayectoria e integridad, las fuerzas tienen un mando ejemplar para cumplir su cometido». Y

añadió que el honor y la disciplina deben hacerse extensivas a todos para que así sea más efectiva la

presencia de la Policía Armada. «No vengo a dar una lección —continuó—, porque el ejemplo diario que

nos dan estas fuerzas es la mejor lección que se puede dar.> Deseó los mejores aciertos al general en su

nueva tarea y recordó cómo era necesario un equilibrio entre el trabajo y su compensación, que, dijo,

todos reconocían, y cómo trataría de elevar el espíritu de las fuerzas que han tenido siempre para mejor

servir a España.

 

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