La reforma de las fuerzas de orden público     
 
 Informaciones.    14/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

La reforma de las fuerzas de orden publico

LA decisión del Consejo de ministros de proceder a la reorganización global de las fuerzas de orden

público es una de las noticias políticas más Importantes de todo el proceso democratizador: análoga por

su dimensión y espectacnlarldad a la reforma de las fuerzas armadas. Porque el aparato de seguridad del

Estado era hasta ahora el que menos había cambiado de contenido y más de forma. Con este proyecto

parece que, por fin, la reforma va a entrar en el viejo caserón de la Puerta del Sol

Una simple lectura del enunciado de los criterios que van a regir esta reorganización es suficiente para

comprender su significado y trascendencia. La concepción de la actividad policial, como misión

profesional al servicio del Estado, en sustitución de la concepción política al servicio de un régimen

coyuntural, subyace en todos los apartados que hoy publica la prensa. A falta de conocer el articulado

concreto del proyecto, sólo notamos una grave ausencia: la disolución y transformación de los servicios

de información y acción paralelos. Laguna que, por su especial importancia en los difíciles momentos de

transición, esperamos ver rellenada en el desarrollo del texto reorganizativo.

En la medida en que ello se realice, se superará el peligroso distanciamiento existente —como

consecuencia de la anterior instrumentalización política de la necesaria función policial— entre la

sociedad española y sus órganos de seguridad. Esta imagen falsa —no toda la Policía eran los célebres

«sociales»— ha alterado, desgraciadamente, no sólo el respeto al agente del orden público, sino hasta los

mismos conceptos de orden y autoridad. De rebote, hay quienes, consciente o inconscientemente, han

metido en el mismo saco la autocracia y los principios básicos de cualquier sociedad. El grado de

aplicación de este proyecto determinará la recuperación de la buena imagen de marca de la función

policial y de la global comprensión política de que hay un orden y ana autoridad democráticos.

Por ello, Quienes boy deben de sentirse de enhorabuena, en primer losar, son los propios funcionarios de

orden público. Las tesis «quinterístas), que fueron sustituidas formalmente en septiembre ultimo lo van a

ser ahora en su contenido. Ya lo anunciaba hace unos días el propio director general de Seguridad al

señalar que la Policía no es una máquina de represión. En espera de ver cómo ello se traduce en la

práctica, lo que deseamos fervientemente, hay que saludar este importante paso político acordado ayer

por el Gobierna.

 

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