Autor: VARELA. 
   A vueltas con una rectificación     
 
 El Alcázar.    01/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

la balanza

A VUELTAS CON UNA RECTIFICACIÓN

El Gabinete Técnico del Excelentísimo señor ministro de la Gobernación a través del Gabinete de Prensa

de dicho Ministerio ha publicado el día 24 de febrero en la página 6 de este diario, con el mismo cuerpo y

tipo de letra de "La Balanza" del día 12 de febrero, una rectificación.

Efectivamente, decía la nota del Ministerio en la presunta rectificación, que el señor Conesa no había sido

trasladado o desplazado a Valencia por el actual ministro de la Gobernación. Tiene razón. Había

ascendido en la etapa de Fraga a jefe superior de Policía de Valencia. Pero yo no había dicho nunca que

tuviera algo que ver en esa depuración, traslado o ascenso, el señor Martín Villa. Decía —eso sí— que el

señor Martín Villa al presentar a Conesa como jefe de la operación descubrimiento y rescate —con

poderes plenipotenciarios— de Oriol y Villaescusa y no a Rosón había hecho un acto de humildad— que

a mi juicio la engrandecía— porque estaba dando la razón a Federico Quintero que había dimitido según

las informaciones de prensa— porque no estaba de acuerdo con la reestructuración de la D.G.S. y mucho

menos con que a partir de ese momento fuera responsable directo del Orden Público de Madrid, el

gobernador civil. Esta reestructuración motivó además que se desparramaran por distintos puntos de la

geografía, antiguos miembros de la sección "p-s´ . Tanto ellos como Conesa eran hombres que habían

colaborado codo a codo con Quintero.

Al llamar al señor Conesa y autorizarle a traer a su gente, a recomponer el equipo y a actuar libremente,

sin ingerencias políticas, ya me dirá el Gabinete Técnico del Excelentísimo señor ministro de la

Gobernación si no estaban dando la razón al señor Quintero, que era en definitiva mi afirmación.

Era innecesario, por otra parte, que el Gabinete del señor ministro nos recordara la fecha del Decreto

(octubre 1976) por el que se reestructuraban las Jefaturas y Fuerzas de Policía. De esa fecha se acuerdan

muchísimas personas.

Pero este no es el tema, porque puede tener la completa segundad el señor Martín Villa que yo hubiera

hecho gustoso la rectificación si hubiera existido o la aclaración —que creo que es el caso— en el tema

Conesa, con sólo una llamada telefónica o una carta cordial. No es función del periodista confundir a la

opinión pública, sino todo lo contrario. Por eso algunas veces la opinión pública nos perdona algún desliz

sobre todo a los que escribimos al filo de la madrugada luchando contra la hora de cierre del periódico.

Y Martín Villa, me consta por su amor y conocimiento del periodismo no desconoce este argumento.

El tema de porqué rectificó la rectificación del Ministerio tiene un solo motivo. Conozco desde hace

muchos años al director del Gabinete Técnico del señor ministro de la Gobernación. De él aprendí, una

noche del 20 de noviembre de 1965 o 66, en Lugo, que no había que hacer literatura, sino precisión.

Aquella noche el señor Santín —me parece que con camisa azul— dijo en una conferencia sobre la

muerte de José Antonio: "no se puede hablar de asesinato —cito de memoria— ni de ilegalidad. La

sentencia pudo ser injusta, pero esto no quiere decir que haya sido ilegal, porque José Antonio fue

juzgado legalmente por un tribunal y fusilado". Si el abogado Santín —citando textos jurídicos— tenía

entonces tanto amor por la precisión, ¿acaso lo na perdido ahora?. Porque no me dirá el jefe del Gabinete

Técnico del señor ministro de la Gobernación que la extensa rectificación que ha enviado a "El Alcázar"

acogiéndose al derecho de réplica es otra cosa que una aclaración. Esto es: que el señor Conesa no fue

desplazado a Valencia por el señor Martín Villa, sino que fue ascendido a jefe superior de Policía por el

señor Fraga Iribarne. Cosas ambas en las que yo en el fondo no me metía.

VÁRELA

 

< Volver