Autor: Morán, Gregorio. 
 Superagente Conesa. Esta es su vida. 
 De mozo de ultramarinos, a militantes socialista     
 
 Diario 16.    24/03/1977.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

De mozo de ultramarinos, a militante socialista

Gregorio Moran

La biografía de un policía siempre es un secreto; sólo cuando un policía se transforma en noticia es un

deber de la prensa darle a conocer a la opinión pública.

Esta es la primera entrega de una serie dedicada al superagente Conesa. el hombre sin el que. según

algunos, el GRAPO hubiera sido otra cosa.

Los GRAPO tienen la culpa. A ellos lea debe Roberto Conesa su popularidad. Si en estos momentos hay

un hombre, público en la Policía española, ése es el comisario Roberto Conesa Escudero", cincuenta y

nueve años de edad.

Es más conocido que el propio director general de Seguridad, Mariano Nicolás, e incluso en algunas

ocasiones hace sombra al ministro del ramo, como fue el caso de la rueda de prensa que siguió a, la

libertad de Antonio María de Oriol y Emilio Villaescusa.

Investigar la vida de un policía es tarea más bien ingrata para un periodista y mucho más aún si el policía,

se llama, precisamente. Roberto Conesa, en cuyas manos parece que va a estar la anunciada Brigada

Nacional Antiterrorista.

Con treinta y ocho años de oficio; Conesa es, además de un experto en descubrir operaciones subversivas,

un hombre que ha sabido cubrir su vida de una tiniebla difícil de penetrar. Casado por segunda vez, tras

enviudar, no tiene hijos.

A tos quince años, Conesa entra a trabajar en Madrid como mozo en una tienda de ultramarinos de

General Lacy. Es poco antes de estallar la guerra. a Ja que se Incorpora con la República.

Numerosos militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) le recuerdan entrando como un

militante más en la sede de General Oraa.

Terminada la guerra. Conesa da un giro a su vida, tanto personal como protesionel Se casa con Elvira

Arranz, hija de los dueños de la tienda, y empieza a trabajar para la. Policía Política del nuevo régimen.

Liquidación de Socorro Rojo

Su primera misión es la reconstrucción y posterior liquidación del Socorro Rojo Internacional. Es el mes

de mayo de 1939. Madrid es un caos, pero, Roberto Conesa, buen conocedor de las JSU, se pone en

contacto con varios militantes Juveniles para la reconstrucción de Socorro Rojo. Se trataba teóricamente

"de suministrar un apoyo a los numerosos detenidos del Madrid del nuevo régimen. De aquí surge el

expediente que pasará a la historia como "el expediente de las menores", cuyas cabezas serán Pilar Bueno,

Ana López Gallego. Martina Barroso y Severino Rodríguez, entre otros.

Serán Juzgados el 3 de agosto. En principio la operación se había montado como un» ayuda a los

miembros de las JSU,en las cárceles y campos de concentración. Más tarde, a partir de tos interrogatorios,

saldrá la acusación final : "Complot para atentar contra la vida del Caudillo en el desfile del 18 de mayo,

"conmemorativo de la Victoria".

Dos días más tarde, a las ocho de la mañana, serían fusiladas en el cementerio del Este trece mujeres entre

los dieciocho y veintiún años, que pasarían a la leyenda como "las trece rosas". Cuando llegaron al

cementerio ya habían sido .fusilados los hombres, y Virtudes González, una de las sentenciadas, no

llegaría a cumplir su último deseo, morir Junto a su novio Valentín Ollero. De los,sesenta y dos del

expediente quedan pocos supervivientes.

Conesa tendrá una activa participación en las detenciones y posteriores confesiones: conocía

perfectamente e! intento de reconstrucción de Socorro Rojo. Fue su primer gran trabajo y su primer éxito

en la nueva profesión que había escogido.

Hay un dato en este expediente, uno de los primeros de la posguerra, que será una constante en su estilo

de trabajo el aprovechamiento de 5as confidencias de una mujer, en este caso María V., cuyos datos

serían importantísimos para él éxito de Conesa.

Infiltración guerrillera

Al principio de los años cuarenta la confusión campa por sus respetos y las infiltraciones se suceden.

Conesa dará entonces una prueba de gran habilidad al introducirse en las fuerzas guerrilleras de Toulouse,

No sólo Casimiro Silvestre Gómez, alias "Roca", Jefe guerrillero, le recordará; otros testigos no pueden

separar ai policía Roberto Conesa de otro compañero suyo, Otero, quien, con menos suerte. será liquidado

por la organización guerrillera.

Varios supervivientes aseguran que Conesa fue e] hombre clave en }a detención, el 7 de noviembre de

1942. de diez guerrilleros españoles que supuestamente intentaban volar una fábrica de material de guerra

nazi en Fuamel Alto Garona.

El propio Conesa se lo contará, años más tarde, a un detenido por asistir al Congreso Juvenil en Moscú:

"Tuve que salir a tiros de Toulouse".

Reconstruir aquellos años de la vida de Conesa no es fácil, pues como nos dijo- una de las fuentes "el

problema es que se está trabajando" con muertos".

Hay quien dice que la verdadera talla de Conesa está en su habilidad como interrogador. Un ejemplo,

según cuenta una mujer procesada en el año 42, es que "a los comunistas siempre nos sacaba a relucir el

pacto germano-soviético, para influir en nuestra moral antifascista. Era un detalle típico de Conesa".

Un año antes, Conesa consiguió que una mujer se convirtiera al catolicismo y abjurara de todas sus ideas

"subversivas´´. Fue en el famoso expediente de Bilbao, cuyo principal implicado es Valeriano Garcia, y

junto a él varios dirigentes • comunistas de la talla de Quiñones, dirigente del PC en el interior que será

fusilado más tarde. Esta mujer, llamada Concha S., llegó al punto de • colaborar en todo lo que se le pidió,

y su deserción fue utilizada ante Valeriano como elemento desmoralizador. Testigos presenciales

recuerdan cómo, tras el interrogatorio, Valeriano salió tan afectado que chocó con la puerta de cristal,

rompiéndola.

En el año 45, Roberto Conesa es ya un hombre bien conocido tanto en la oposición como en el poder. Su

ascensión había comenzado.

 

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