Autor: Morán, Gregorio. 
 Superagente Conesa: Esta es su vida (2). 
 Un policía algo especial     
 
 Diario 16.    25/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Un policía algo especial

Gregorio Moran

RESUMEN DE LO PUBLICADO. Roberto Con esa pasó de mozo de una tienda de ultramarinos a

militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Tras servir como soldado de la República

durante la guerra civil, el superagente Conesa inicia su colaboración con la España de Franco.

Uno de sus primeros servicios con el nuevo régimen consiste en introducirse en el movimiento guerrillero

de Tonlouse, así como la desarticulación de los primeros núcleos de las JSU surgidas en la posguerra.

"En los años cuarenta, cuando le veíamos en el barrio, ya nadie se atrevía a llamarle El Orejas, como

cuando jugábamos juntos de chicos." No, Roberto Conesa ya es un eficaz policía con éxitos en su haber, y

aunque visita con frecuencia la tienda de sus suegros, esquina General Lacy-Ancora, la situación que

atraviesa el barrio le hace aparecer como una institución más que como un amigo de la infancia.

Roberto se ha casado con Francisca Arranz —no Elvira, como inopinadamente se coló ayer—, una de las

familias más potentes del barrio; llegarían a tener tres tiendas.

La represión golpea en aquellos años en todos los Azimuts politicos. y- Roberto Conesa no se especializa

en ningún grupo. Lo suyo es el descubrimiento de los núcleos que mantienen la lucha contra el régimen.

Conesa llama a la puerta

En marzo del 45, la represión castiga al PSOE y a la UGT, hasta el punto que alcanza a las ejecutivas de

las dos organizaciones. Y tras las ejecutivas cae el otro elemento fundamental: el aparato de propaganda.

Antonio Donoso, militante de la Federación de Trabajadores del Campo —U GT— durante la guerra, es

el hombre que está en posesión del aparato, que oculta en su casa dé la calle Jaén, en una casita de planta

baja con una pequeña huerta.

A esa casa llamarán Conesa, Caballero, Abarrátegui y otro policía una noche del mes de marzo. Donoso

lo había dicho: "No entregaré el aparato sin defenderlo hasta el último instante", y así lo hace, con una

pistola FN del nueve largo que se le encasquilla en el momento de hacer fuego; muere allí mismo.

A la familia de Antonio Donoso —mujer, suegra y tres hijos— les duele hasta el recuerdo de aquella

noche y la imagen de Antonio en el suelo y alguien descargando sobre él el peine entero de otro nueve

largo.

Un policía especial

Conesa será un policía que dejará recuerdo entre las personas que Interroga, y ésta sera otra de las

características de su vida: a quien interrogó no puede olvidarlo.

"Conesa era un policía un poco especial", confiesa una mujer detenida aquel1os años. "No parecía un

policía como los demás; aunque hacia prácticamente como todos, pero sus interrogatorios tenían siempre

detalles propios.

"Frente a policías como Carlos Martínez Unciti, que según tengo entendido era boxeador antes de la

guerra. O Urbano Pérez Salas, o Bachiller, Conesa era el único que solía introducir elementos políticos en

los interrogatorios", sigue diciendo esta mujer que fue interrogada por Conesa en dos ocasiones

diferentes.

Simón Sánchez Montero, dirigente del PCE, le recuerda cuando fue detenido en septiembre de 1945 como

uno de los miembros importantes de la Brigada Político Social. Por entonces se inicia el ascenso

profesional de Conesa, y se le recuerda participando activamente en los interrogatorios, y también como

uno de los más duros en los mismos. Sánchez Montero es un testigo de excepción de aquel estilo Conesa

de interrogar.

Que suba "El Niño"

"Al coronel Eymar, cuando tenia algún problema, le oí que decía que suba el Niño, refiriéndose a

Conesa", precisa un detenido de dos años más tarde, hoy importante dirigente de una editorial.

Aquel estilo de interrogatorio de la época no sólo lo conoce Simón Sánchez Montero e Luis Lucio

Lobato (ambos del PCE), por quien pasará fugazmente Conesa en el expediente de octubre del 42, del que

saldrían doce penas de muerte, nueve de ellas ejecutadas.

Aquel estilo también lo conocen Niceto Cárcamo González y Francisco López García, que están a la

cabeza de un expediente en el que aparecen incluidas 29 personas, detenidas el 4 de Junio de 1946.

Cárcamo no olvidará nunca un interrogatorio de Conesa, en el estilo años cuarenta, durante catorce horas;

de él no saldrá ninguna información y Conesa, en un gesto muy suyo, le dirá "pareces muy valiente; ahí

tienes mi pistola", echándola al mismo tiempo sobre la mesa. Cárcamo lo cuenta hoy día con frialdad, con

mucha ira, pero sin odio.

No sabe controlarse

"Conesa quiere aparentar que es un hombre tranquilo, pero fácilmente se pone fuera de si; no sabe

controlarse", nos comenta uno de los principales inculpados del expediente del Congreso Juvenil de

Moscú, en el cincuenta y siete.

En ocasiones, Conesa recuerda su Inmediato pasado con los grupos de amigos de Legazpi, porque al

detener a Julio García del Arenal en marzo del 43, cuando éste intentaba montar una imprenta clandestina

ni más ni menos que en el baile Pelikán, Roberto Conesa le dirá "no te acuerdas de mi cuando iba al baile

Pelikán, soy cuñado de los Garbanzos".

"Garbanzos" era el apodo con el que se conocían en el barrio los hermanos de Francisco Arranz, Daniel y

Adollo. tros primeros anos de Roberto Conesa no son fáciles en su nuevo trabajo profesional, aunque en

el aspecto económico no le va mal; vive en el 48 de la calle Narváez, en un ático, y mu Narváez, en un

ático.

Aún le queda mucha terreno que recorrer al agente Conesa para llegar a las grandes operaciones policiales

del 47, al "affaire" de la chocolatería de San Bernardo y a sus trabajos en el SCOE (Servicio de

Coordinación, Organización y Enlace). Le queda mucho trabajo a Roberto Conesa para 11egar a ser un

"superagente".

 

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