Autor: JOVELLANOS. 
   Los acuerdos tripartidos y el sector agrario     
 
 ABC.    12/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Los acuerdos tripartitos y el sector agrario

Parece que empiezan a abrirse camino las posiciones realistas que se vienen propugnando por

los que tienen conocimiento y experiencia de los temas y problemas agrarios, después de unos

años en que la inexperiencia y las utopías propias de un exceso juvenil en los partidos políticos,

han colocado en tan difícil situación a la economía española en general y a la agraria en

particular.

Estos días pasados, en esos acuerdos tripartitos entre el Gobierno, las centrales sindicales y

las empresarial CEOE, de los que tan amplia referencia se ha dado en los medios de difusión,

figuran algunos puntos que recogen las posiciones mantenidas en este espacio semanal que

ocupa Jovellanos.

Así se reconoce la necesidad de depurar y clarificar el censo de parados, lo que afectará de

modo importante a las zonas agrarias. Esto requerirá la intervención empresarial, que es

reconocida, en todas las oficinas del paro, lo que significa un esfuerzo a realizar por parte de

las organizaciones empresariales agrarias. La actual picaresca puede ser eliminada si se lleva

a rajatabla que quienes rechacen por dos veces un ofrecimiento de trabajo serán eliminados

del censo dejando de percibir el subsidio de desempleo.

También se podrá llegar, con este sistema de depuración, a conocer con cierta exactitud cuáles

son trabajadores agrarios de verdad y cuáles figuran indebidamente como tales. Lo que

representará una importante clarificación en la Seguridad Social Agraria, que actualmente

aparece como fuente de controversias y críticas.

Otro punto en el que ahora se dan coincidencias de opinión, y antes no lo era así, es el del

empleo comunitario. El pasado mes de mayo, en este espacio de ABC, se trataba ampliamente

este tema. Se explicaban muchas de las corruptelas que encerraba este sistema, ya superado,

y que era un pozo sin fondo donde se enterraban miles de millones de pesetas manipulados en

favor de sus partidos y sindicatos - la mayoría de izquierda - puesto que el dinero para el

empleo comunitario va en cantidades ingentes a tierras andaluzas, donde predominan los

Ayuntamientos regidos por esta tendencia política.

Se había denunciado constantemente, por el empresario agrario, que los alcaldes eran

propicios a hinchar el censo de parados para, así, exigir más envíos de fondos con destino al

empleo comunitario, entrando en una espiral que, cada vez, hacía aumentar más y más la

existencia artificial de parados y los miles de millones de pesetas del empleo comunitario. Por

fin, con cierto sentido de responsabilidad, y conscientes de que este sistema empeoraba la

situación económica del país, tanto socialistas como comunistas reconocen que el sistema hay

que reformarlo.

Por lo pronto, lo que va a quedar bien claro es que el paro agrario no es el causante de esas

cifras astronómicas que se destinan para subvencionar el desempleo en las zonas rurales del

sur de España. Hay paro ficticio y cuando es real se trata de trabajadores que han retornado a

sus pueblos de origen, después de haber trabajado durante muchos años - hasta que la crisis

los dejó sin empleo - en la industria o los servicios de Cataluña, el País Vasco o la Costa del

Sol.

Ya nadie quiere utilizar este limón estrujado del empleo comunitario. Hasta el alcalde de

Marinaleda lo rechaza, diciendo que al trabajador en paro no se le puede ofrecer esta forma de

limosna sino un verdadero trabajo remunerado. Alucinante personaje este Juan Manuel

Sánchez, ya famoso alcalde de Marinaleda. Es una especie de apóstol iluminado e ingenuo,

hecho a la medida para arrastrar gentes poco conocedoras de las realidades económicas;

contradictorio en sus opiniones y en las soluciones que propone a los problemas rurales. Se le

puede augurar que arrastrara masas o será arrastrado por ellas. Se comprende que la FTT

socialista y la COAG comunista le sieguen la hierba bajo sus pies, pues los dardos que Juan

Manuel Sánchez les lanza van envenenados, como si de enemigos a la derecha se tratara. No

va a ser fácil su posición, cogido entre dos fuegos; ni resistirían sus argumentos una

confrontación seria y documentada. Pero tratándose de Andalucía, y con unos políticos, en

Madrid, como los existentes, todo es posible. Por lo que se deduce que hay que elevar el nivel

cultural y mejorar las estructuras económicas de la región andaluza. - JOVELLANOS.

 

< Volver