Autor: A. G.. 
 Manifestación en protesta en Burlada. 
 Joven muerto en Navarra por disparos de la Guardia Civil     
 
 Informaciones.    11/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

De comisario a superagente

Gregorio Moran

RESUMEN DE LO PUBLICADO. —Roberto Conésa, empleado primero de una tienda de ultramarinos,

se incorpora al Ejército republicano durante la guerra. Una vez terminada, comienza a trabajar para la

Policía Política del nuevo régimen

Especialista en la infiltración, primero se introduce en las fuerzas guerrilleras de Toulouse, y

posteriormente en el Partido Comunista de España (PCE). En los años cincuenta participa activamente en

las detenciones de antifranquistas, en expedientes tan conocidos como el de Escritores Jóvenes y el del

Congreso Juvenil de Moscú. Viaja posteriormente a Santo Domingo donde trabaja con la Policía del

dictador Trujillo. A su vuelta a España, se dedica a la información política sobre grupos extremistas

españoles en Europa, y luego en el interior, donde se especializa en confidentes

Dicen algunos entendidos que Manuel Fraga Iribarne, en su época de ministro de Gobernación, fue el

primero que situó en cargos políticos —como son los de Jefes superiores de Policía.— a miembros de la

Brigada Político Social. Quiza sea una exageración, y lo único que Fraga hizo, como casi siempre, es

hacer con descaro lo que otros hacían tímidamente.

El caso es que Roberto Conésa fue nombrado jefe superior de Policía de Valencia por Fraga, en Junio de

1976,

¿Por qué Valencia? Se trata de un destino con larga tradición en Jefes de la Policía Política, Recordemos a

Cano, el de las famosas patadas con sus zapatos de tafilete, comisario político en los primeros años del

franquismo. O a Oleza, también llamado "El Colilla", autor de un libro sobre las guerrillas en los años 40.

Oleza sustituirla a Cano al fallecer este de cancer.

Hoy, Oleza es un hombre importante en la Dirección General de Seguridad madrileña. El mismo director

general, Mariano Nicolás, fue gobernador de Valencia.. De Valencia se viene —como Oleza y Nicolás—,

o a Valencia se va —como Conésa—. Nadie sabe las razones, pero Valencia goza de una fama especial

en el seno de la Policía Política, Hay quien quiere ver una coincidencia también en que determinados

grupos de extremistas, de derecha e izquierda, hayan nacido, precisamente, en Valencia. La misma

Internacional Negra de los neofascistas tiene redes muy importantes en la zona valenciana, y la CIA, y los

croatas, y un largo etcétera.

El propio rescate de las dos personalidades Oriol y Villaescusa— tomó el nombre de "Operación Va-

lencia".

Fraga sabe muy bien lo que hace cuando firma el destino valenciano de Conésa. Con el nombramiento de

Jefe superior de Policía, Conésa entra por la puerta grande de las instituciones. Cuando, en enero de «te

año, le llaman de Madrid para investigar los secuestros de José María de Oriol y Emilio Villaescusa,

Conésa es ya el prototipo del investigador político sobre la extrema izquierda española,

A falta de una investigación periodística a fondo sobre el doble secuestro, hemos de atenernos a las

declaraciones de tres protagonistas: el teniente general Villaescusa, Oriol y el Jefe de la "Operación Va-

lencia", Roberto Conésa.

Aún no se han resuelto dudas tan evidentes como* a los dos secuestrados llegaran a estar Juntos. Uno dice

que si y el otro que no.

Y esto es sólo un garbanzo en el cocido de innumerables interrogantes sobre los Grapos, los lugares en

que estuvieron los secuestrados, y no digamos ya la forma en que fueron liberados.

Los periodistas asistentes a la rueda de prensa en que se hizo el balance de la "Operación Valencia" sa-

lieron con la impresión de que si bien lo allí contado no era totalmente falso, tampoco era toda la verdad,

con lo cual el misterio sigue dominando la rocambolesca historia.

Medio millón para Conexa

Según nuestras informaciones, amén del prestigio profesional que alcanzaron Conésa y sus colaboradores,

el Jefe superior de Policía de Valencia recibió una compensación económica nada despreciable: medio

millón de pesetas. Otras doscientas mil fueron a parar a manos de "El Pelos", quien, al margen de su ac-

tual anonimato, es un policía bien conocido de los antifranquistas de los últimos años, con un apodo de

película americana.

Y si éste es un dato nada despreciable, hay otro que conviene aclarar. La diferencia entre las fechas de

ingreso en el Cuerpo General de Policía de Roberto Conésa entre los escalafones del 70 y del 74 >ver

D18 de ayer), puede deberse también a la decisión del Tribunal Supremo, en 1972; la fecha, de

antigüedad la marcaba el momento en que «e habla empezado a trabajar para la Policía, y no la salida de

la Academia.

Una vez conseguido el puesto "político" como Jefe superior de Policía en Valencia, y tras pasar a su-

peragente gracias a la "Operación" del mismo nombre, ¿a qué más puede aspirar don Roberto?

Una respuesta rápida salta al ruedo: dirigir la Brigada Antiterrorista. Y sorprende que, simultáneamente,

dos medios de prensa tan dispares como "El Caso" y "Día 32" se hayan convertido en "portavoces" de su

creación.

Los argumentos a esgrimir llegan, en "Día 32", a decir que la Brigada Antiterrorista no será más que la

rectificación del error que supuso la disolución de la Policía Política, es decir, de la Brigada Político

Social. Algo así como: si no quieren una taza, toman taza y media.

Despedida y cierre

Este es el final de un esbozo de !a biografía profesional de un policía político convertido en hombre

público. Antes de empezar a publicarse esta serie, intentamos, infructuosamente, ponernos en contado con

Roberto Conésa en la Jefatura Superior de Valencia. Fueron dos intentos y los dos fallidos.

Según se nos informó por boca de uno de sus colegas. "después de lo que han escrito sobre él, es para

decirles cualquier cosa", añadiendo el funcionario, quien no autorizó a revelar su nombre, que "la

indignación entre los compañeros del Cuerpo es enorme", basta e! punto de que los policías "han dejado

de leer "Cambio 16", para terminar su sincera defensa de Roberto Conésa diciendo que es "admirado por

toda la corporación", y qué lo mejor que podía hacer D16 era "olvidarnos de él".

Está claro que el consejo se echó en saco roto. Nuestra opinión es que Conésa es un profesional al

servicio de los poderes públicos y. por tanto, al servicio de todos los ciudadanos. Por tanto, los

ciudadanos estamos en nuestro derecho de investigar la vida profesional de na hombre fuera de toda

sospecha, que tiene que desempeñar un importante papel: garantizar nuestra seguridad.

Fracasados los intentos de recoger las opiniones del propio Conésa antes dé empezar a publicar la serie,

volvimos a intentarlo una vez iniciada, pero hasta el momento no ha habido respuesta.

Sólo queda incluir en esta serie, en la que hay una clara ausencia —la opinión del interesada— el texto

del telegrama que se le envió a Conésa con fecha 29 de marzo.

"Señor don Roberto Conésa. Jefatura Superior de Policía. Valencia. ANTES DE INICIAR LA PUBLI-

CACIÓN DE LA SERIE SOBRE SU BIOGRAFÍA PROFESIONAL INTENTE TOMAR CONTACTO

CON USTED PARA MAYOR EXACTITUD EN LOS HECHOS NARRADOS. AHORA REITERO

DESEO ENTREVISTA CON OBJETO AMPLIAR INFORMACIÓN Y RECOGER SUS PUNTOS DE

VISTA. SALUDOS. GREGORIO MORAN. D16."

MANIFESTACIÓN DE PROTESTA EN BURLADA

Joven muerto en Navarra por disparos de la Guardia Civil

PAMPLONA, 11 (INFORMACIONES, por A. G.).—No hay motivación política en la persecución y

muerte del joven de veinticuatro años, Francisco Javier Alonso Castillejos, muerto por disparos de la

Guardia Civil, a mediodía de ayer en la localidad navarra de Burlada, lindante con el cinturón urbano de

la capital.

El joven —según fuentes oficiales—, apodado «el Paquito», contaba -con numerosos antecedentes como

delincuente habitual, entre los que figuran 42 diligencias por sustracción de vehículos y otras 16 más por

robo. Desde los ocho de la mañana de ayer, una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico estaba per-

siguiendo a Francisco Alonso, que se había escapado de un coche «Seat 124», matrícula de Vitoria,

sustraído días •atrás. Alonso viajaba en el vehículo con Ángel Mari* Rodríguez, de dieciocho años, que

fue detenido. Posteriormente —siempre segun estas fuentes oficiales—, la Guardia Oliva localizó al

fugado, Que no se detuvo, pese a las reiteradas voces de alto, y fúe alcanzado por uno de los disparos de

los guardias, hecho que sucedió sobre las trece horas.

Al conocerse la noticia comenzaron a circular informaciones muy confusas sobre la ínisma, siendo la más

generalizada que Alonso había sido muerto a tiros cuando realizaba una «pintada». Durante la tarde y

noche de ayer se registraron diversos incidentes, con cierre de bares por «piquetes» en Burlada y Villana

y disturbios en Pamplona, disueltos por efectivos de la Policía Armada.

En fuentes políticas y cercanas a la familia, se segura que el joven muerto no tenía ninguna filiación

politica Esta mañana, el ambiente es tenso en Burlada, pero el comercio funciona con normalidad, sin que

se descarte la posibilidad de nuevos Incidentes para esta tarde, dada la, penosa impresión que ha

producido en la zona la muerte de Francisco Alonso.

NOTA DE LA GUARDIA CIVIl

Por su parte, la 521 Comandancia de la Guardia Civil facilitó anoche la siguiente no ta:

«A las ocho horas del dia de hoy, una pareja de la Agrupación de Tráfico de esta 521 Comandancia de la

Guardia Civil detuvo en el kilómetro 2 de la carretera N-lll término de Pamplona, un coche «Seat 124»

matrícula de Vitoria, que provocó las sospechas de la citada fuerza.

Iba ocupado por Ángel Maria Rodríguez Rodríguez, de dieciocho años de edad, soltero, vecino de

Pamplona, y de Francisco Alonso Castillejos «alias el Paquito», de veinticuatro años de edad, soltero,

residente en Burlada, con numerosos antecedentes como delincuente habitual entre los que figuran 42

diligencias por sustracción de vehículos y 16 por delitos de robo, quedando detenido el primero y dándose

a la fuga el llamado Francisco Alonso Castillejos, pese a las numerosas intimidaciones de la fuerza

actuante.

Posteriormente, miembros de la misma Agrupación, con tlnuanfio las gestiones, localizaron al huido

sobre las 13,15 horas en la localidad de Bulada, donde de nuevo se le conminó a entregarse repetidas

veces con las voces «alto a la Guardia Civil», que no fueron obedecidas; por lo que la citada fuerza hizo

unos disparos en el momento en que el fugado saltaba una verja metálica alcanzándole uno de estos

disparos y cayendo herido siendo trasladado en una ambulancia al hospital provincial de Navarra en el

que ingresó ya cadáver

En el vehículo que resultó haber sido sustraído en Vitoria el día 7 de los corrientes y en el que viajaban se

halla ron diversos efectos, al parecer procedentes de robo. Se instruyen diligencias que serán entregadas a

la autoridad Judicial competente.

Pamplona 10 de octubre de 1976.»

 

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