Conferencia de Garcia Carres en Fuerza Nueva. 
 "Franco votaría no en estas circunstancias"     
 
 El Alcázar.    03/12/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 50. 

CONFERENCIA DE GARCÍA CARRES EN FUERZA NUEVA

"FRANCO VOTARÍA NO EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS"

• "Tenemos lo obligación ineludible de unirnos y de ganar otra vez para España paz, justicia, concordia y convivencia".

• Fue presentado por el consejero del Reino Dionisio Martín Sanz.

• Asistieron al acto, Girón de Velasco, Fernández Cuesta, Guinea Gauna y

otras personalidades.

(Pá9- 7)

"FRANCO VOTARÍA NO EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS"

* "Tenemos la obligación ineludible de unirnos y de ganar otra vez para España, paz, justicia, concordia y convivencia".

*Fue presentado por el consejero del Reino Dionisio Martin Sanz"

*Asisitieron al acto, Girón de Velasco, Fernandez Cuesta,

Guinea Gauna y otras personalidades

MADRID.— (Redacció»).— Los amplios locales de Fuerza Nueva se encontraban ayer totalmente abarrotados de público para asistir a la conferencia del ex-presidente del Sindicato Nacional de Actividades Diversas, Juan García Garres.

Bastante antes dé la hora de comienzo, numerosas personas se agolpaban en las instalaciones. La llegada de José Antonio Girón de Velascó, presidente de la Confederación Nacional de Combatientes, fue recibido con grandes muestras de cariño. Fueron incontables las muestras de preocupación de los presentes interesándose ante la noticia de un intento de asesinato del señor Girón de Velaseo, por un comando aún no desarticulado.

También ¡grandes aplausos y vítores acompañaron la entrada de Blas Pinar, presidente de Fuerza Nueva, Raimundo Fernández Cuesta, presidente de Falange Española de las JONS, Dionisio Martin Sanz, consejero del Reino y de Juan García Caires.

Estuvo asimismo presente en el acto, entre otras personalidades, el vicepresidente de la Confederación Nacional de Combatientes, Francisco Guinea Gauna.

PALABRAS DE MARTIN SANZ

Realizó la presentación del conferenciante el consejero del Reino, señor Martín Sanz, quien señaló la doble condición de García Garres: un hombre de pensamiento y de acción..

Tras analizar brevemente la gran obra realizada por García Carrés al frente del Sindicato Nacional de Actividades Diversas, en el que consiguió importantísimos logros para sectores injustamente menospreciados de los trabajadores españoles, hizo un análisis de k) que fue el pasado Pleno de las Cortes en el que se debatió la reforma política.

~ Maniiesto que al trabajador, a los técnicos y a los empresarios se les ha dejado marginados de la actividad política, con k> que se deja una parte importantísima del pueblo fuera.

"El sindicalismo vertical —siguió diciendo— ha sido y es un órgano de entendimiento que ha hecho innecesaria una lucha de clases.

Los trabajadores españoles en las últimas elecciones sindicales participaron alcanzándose un índice del 90 por ciento. Y esta participación se quiere echar ahora abajo por sólo un par de personas.

También indicó que si en las actuales Cortes había una participación de un 30 por ciento de trabajadores que representaban a ese 70 por ciento de la población íbamos a pasar a un nuevo sistema en el que el trabajador solo estaría representado en el mejor de los casos, entre un 5 o un 10 por ciento, y estos condicionados por los partidos políticos.

"La reforma política —manifestó— consiste en copiar lo que hubiera sido válido para las Cortes de Cádiz, pero no tiene nada que ver con la situación actual".

Propugnó, por último, por la creación de una Alianza Sindical, capaz de devolver su puesto a los trabajadores en la próxima legislatura y para esa alianza una de las personas, sin ninguna duda, capaz de concentrar voluntades, sería García Carrés. Grandes aplusos, que ya habían interrumpido varias veces a Martín Sanz en su intervención, cerraron estas palabras.

INTERVENCIÓN DE GARCÍA CARRES

Tras ésta presentación, tomó la palabra Juan García Carres, quien tuvo palabras de agradecimiento para Blas Piñar a quien calificó como martillo de los desleales al 18 de Julio y para Dionisio Martín San, el gran sindicalista.

Nada más comenzar su intervención fue interrumpido con aplausos y gritas de ¡Franco, Franco, Franco!, que se repetirían *»i muy numerosas ocasiones.

"Esta es uno hora histórica —dijo el señor García Carrés— para decir la verdad a secas, y no decir verdades a medias. Estamos llenos de negociaciones secretas, de conversaciones políticas que se nos ocultan, de compadrazgos tenebrosos; y por eso aquí tenemos que hablar claro. Aquí no traficamos con el Régimen de Franco, sino que lo defendemos. La gran conquista del Régimen fue la de integrar a los obreros y a los natrones en una sola organización, aunque estuvieran separados en sus actividades e intereses. Pero se unían cuando era menester. Todo lo que el mundo occidental desea tener en los momentos económicos y sociales como los actuales es precisamente una "mesa redonda" en la que el Capital y el Trabajo pueden avenirse y todos juntos tomar parte en la política económica; cultural y social del Estado. La paz social no se edifica más que así. España había alcanzado un sindicalismo unitario y poderoso; a veces mediatizado por algunas torpezas de la Administración; y este Gobierno acaba de desintegrarlo en su Reforma política, que es el preludio de la Reforma sindical. La responsabilidad histórica que contrae es enorme, y ya estamos viendo las primeras consecuencias; los obreros buscan sus en-cuadramientos antiguos de lucha; y los patronos se disponen a pertrecharse contra la avalancha obrera.

Otra vez se restaura la lucha de clases, la intolerancia económica, y la coacción social.

Un buen día —afirmó más adelante— un líder joven. José Antonio Primo de Ribera, pondría sobre la mesa las razones de la discordia política y social, y sus remedios. Pensaba que la representación política tenia que ser directa desde el pueblo hasta el Estado, sin intermediarios, ni caciques. La representación social tenía que nacer en la Empresa, estableciendo un pacto social entre el Capital y el Trabajo para hacer todos juntos la economía del progreso y de la justa distribución de la riqueza. Había que acercar a los contendientes y hacer que se abrazaran.

Nacieron así los nuevos Sindicatos en España en 1.940. Habla unos objetivos económicos y unos objetivos sociales que tenían que abordar juntos los empresarios y los obreros.

Continuó García Carrés haciendo una breve historia del sindicalismo en los últimos años y señaló que b

gran novedad del Régimen de Franco ha sido el Sindicalismo de participación. Los trabajadores, desde sus primeras organizaciones del siglo pasado, estaban fuera del Estado, incluso frente al Estado. Su suprema aspiración consistía en alcanzar alguna vez estar presente en aquellos lugares donde se hacían las leyes y donde se planificaba la política económica y de rentas. Pues bien: Nuestro Sindicato constituido por obreros, técnicos y empresarios ocupaba la tercera parte de las Corporaciones locales, tenía en las Cortes ciento cincuenta Procuradores; y accedían al Consejo del Reino, al Consejo de Economía Nacional, al Consejo Nacional al Instituto Nacional de Industria y al Banco de España. Sus representantes estaban también en otras instituciones bancarias, agrarias, industriales, y culturales. El mundo del trabajo y de la empresa formaban parte de todo el cuadro institucional del Régimen. Se había alcanzado el gran deseo de todo un siglo de sindicalismo de lucha.

CONSEJO DE ECONOMÍA NACIONAL

Todo esto lo echa por la borda la Reforma sindical y política y como es muy grave el hecho, y muy regresiva la medida, entonces se pretende que estas fuerzas formen parte del Consejo de Economía Nacional, que será un organismo más democrático que el de ahora, pero solamente consultivo y sin ninguna competencia decisoria. Algo es algo, pero se ha perdido lo principal. La Reforma política significa la marcha atrás, el regreso a las catacumbas sindicales, el fraccionamiento de los trabajadores, y la disposición campamental de los intereses en pugna.

Miles de funcionarios sindicales que han cumplido con su deber ejemplarmente durante más de un tercio de siglo no saben cual va a ser su destino, ni tampoco sabe nadie el destino del patrimonio sindical.

La Reforma o la ruptura sindical no ha sido negociada como establece la Ley sindical por sus organismos de dirección y de representación que son los Congresos. Se ha hecho a cencerros tapados. En cualquier caso tenía que haberse sometido a Referéndum de todo el mundo del trabajo, y no hecho por su cuenta por un Gobierno que empieza por no ser representativo, y por ello incapacitado para actos de esta naturaleza.

Nunca se había producido en los Sindicatos una crítica interna tan auténtica, cuando en las viejas organizaciones obreras solamente se oía a sus directivas. El primer Congreso de trabajadores de 1.946; el Congreso social de la tierra de Sevilla; y los Congresos mixtos de los últimos años han sido un exponente y un ejemplo lo que puede ser el sindicalismo unido, poderoso, de reivindicación y de participación. Esto es lo que se están cargando. Pues bien. Tenemos el perfecto derecho a protestar y de denunciarlo.

Acusamos a todos aquellos que sean responsables del desoíante lamiento sindical, porque dividen y debilitan el mundo del trabajo, y rompen el pacto social.

Acusamos a los liberales de nuevo cuño que so pretesto de defender la libertad dejan a los obreros y empresarios sin voz en los Parlamentos, en las corporaciones locales y en los altos organismos del Estado.

Acusamos a los políticos socialistas, que del brazo, del capitalismo internacional, vuelven a meter en el "gheto" a los obreros para convertirlos en mera carne de cañón.

MANIFESTACIONES DE FRANCO

Y ahora voy a dar lectura a unas manifestaciones de Franco de 1959, para que el Gobierno medite sobre todo lo que se dice en ellas:

"Gobernar es tener en cuenta las realidades nacionales. El Sindicalismo constituye la expresión espontánea y natural de lo real en lo económico y social de los sectores productores de una Nación. Nacen los Sindicatos horizontales para la defensa de sus intereses y son empleados como armas de combate por patrones y obreros para el mantenimiento de su lucha de clases.

La aspiración de la mejora y de la seguridad social que los Sindicatos obreros suelen perseguir es legítima y superior al interés de esa clase. La defensa y la existencia de la empresa de producción no es tampoco de interés exclusivo de los empresarios, sino también de los obreros y de toda la nación.

La lucha de clases es dañosa para la Patria, ruinosa para la producción, perjudicial para empresarios y obreros, e inadmisible en los tiempos modernos. Todas sus batallas acabaron siempre en la esterilidad y en la necesidad de un entendimiento. El orden y la paz son indispensables para el progreso económico. La agitación , política mezclándose a la lucha de clases, las empujó siempre a la subversión del orden establecido. El que nuestro sindicalismo, teniendo en cuenta estas realidades una y concilie lo que ayer estaba enfrentado, constituye la empresa más grande, y más feliz que puede acometerse.

NO EN EL REFERENDUM

Después de estas manifestaciones ahorro el juicio que me merece este Gobierno, autor de la Reforma política y Sindical y que si está donde está es en función del propio Régimen de Franco, y de sus juramentos, que ahora está olvidando.

Lógicamente, y después de todo lo dicho, únicamente me queda por señalar que si el panorama que nos trae la Reforma política es la destrucción del gran hallazgo del Régimen en defensa del trabajo, lo más consecuente es votar que NO en el Referéndum, y quedarse por lo menos con la conciencia en paz.

No hay ninguna duda que Fspaña es el objetivo de !as Grandes Internacionales del comunismo y del capitalismo. Acabamos de ver el triste espectáculo que nos han dado las Cortes, en las que sólo un grupo de procuradores, a los que yo llamaría de la fama, se han opuesto al derrumbamiento de España, se han opuesto a la ruptura, frente a una mayoría que ha sido sometida a presiones a pesar de que alguno había anunciado que no se iban a bajar los pantalones. Estamos aún a tiempo, hay que reaccionar y la única forma de hacerlo es evitar que el Referéndum sea afirmativo.

Quiero terminar mis palabras recordando las declaraciones del Caudillo hechas en 1.974. y que acaba de publicar "BLANCO Y NEGRO", son clarividentes, rotundas, casi como una premonición de todo lo que nos está pasando en estos momentos. Decía Franco: "QUIENES HAYAN ALBERGADO EN EL FONDO DE SU CONCIENCIA LA TORCIDA ESTRATEGIA DE PREPARAR PROBLEMAS PARA CUANDO YO FALTE, EL PUEBLO PODRA EXIGIRLES RESPONSABILIDADES ESTABLECIDAS EN LA LEY ORGÁNICA; DE LOS ACTOS DEL JEFE DEL ESTADO SERÁN RESPONSABLES LAS PERSONAS QUE LO REFRENDEN"

Seremos pues responsables todos; en nuestras manos está el ser o no ser de España. Os ruego, hagáis examen de conciencia y después digáis que no al Referéndum porque estoy convencido que Franco votaría NO en estas circunstancias. Tenemos la obligación ineludible de unirnos y de ganar otra vez para España paz. justicia, la concordia y la convivencia esto es lo que nos demandan aquellos que murieron por una patria mejor y que conseguimos bajo el mandato de Franco y que ahora quieren arrebatarnos. No hay ninguna duda que el enemigo está dentro, vamos a luchar con firmeza creando el frente nacional que Girón nos anunció en este mismo local y también un movimiento sindical para recuperar para nuestros trabajadores y nuestros empresarios el sitio que les corresponde. Camaradas con fe y entusiasmo venceremos.

¡ARRIBA ESPAÑA!

Al término de esta conferencia, se cantó el "Cara al Sol", dando los gritos de ritual el señor Fernández Cuesta.

3 - DICIEMBRE — 1976

 

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