Autor: Dávila y Jalón, Valentín (Marqués de Dávila). 
   Grave decisión para los españoles ¿si? ¿no?     
 
 El Alcázar.    04/12/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

GRAVE DECISIÓN PARA LOS ESPAÑOLES ¿SI? ¿NO?

Por el Marqués de Dávila

TODO español responsable de sus actos y consciente de sus deberes se debe plantear en estos días cual debe ser su decisión en la consulta electoral planteada por el Gobierno de la Nación.

¿Qué representa y cuáles han de ser las consecuencias de que su voto sumado a otros cientos de miles o de millones diga "Sí?, o de que exprese "No".

Ya en principio puede observar que la consulta ha sido planteada bajo el juego psicológico de que la humanidad es más dada al "sí" que al "no": éste requiere raciocinio; aquél dejarse ir a la afirmación.

En la forma pues de la consulta existe planteamiento de no absoluta equiparación entre ambas opciones.

También el español debe observar que se propaga el término "democracia" para la opción afirmativa; y que se desconoce tal palabra para la negativa. Sin embargo ambas opciones son democráticas. La primera basada en diversidad de opiniones; la segunda en la participación de todos los españoles en las tareas legislativas y en las demás funciones de interés nacional a través de la familia, del Municipio, del Sindicato y dé las demás Entidades de representación orgánica reconocida en las leyes.

De ambas opciones el español tiene experiencia y en su obligación está el recordarla: De ¡a opción "sí", o sea del sistema de partidos políticos: toda la monarquía del Rey don Alfonso XIII; el transcurso de la República y la lucha a que derivó por encontrados pareceres, por la ruina y el desgobierno que a España sometieron los partidos llamados revolucionarios. De la opción "no" los años de gobierno del Generalísimo Franco.

Tal experiencia es de índole histórica, se nos pudiere objetar. Y si bien en la historia está la fundamentación de muchos actos, no podemos desconocer que el-hombre es muy dado a tropezar dos o más veces en la misma piedra, a tenor del dicho popular.

Vengamos pues a los momentos actuales.

De la noche a la mañana unas Asociaciones aparecen autodenominados Partidos. Es tan grande su multiplicación que se reseñan más de cuatrocientas. Sus dirigentes y composición se han auto-nombrado, sin el previo requisito de votación secreta de sectores de opinión.

Unos se autodenominan del Centro y propagan "una alternativa distinta a la que suponen la aparición de una derecha continuista de vocación excluyente o de una izquierda de inspiración marxista".

Otros se colocan en la Oposición y se unen circunstancialmente para negociar "con el Gobierno acerca de las condiciones en que debe celebrarse el referéndum", y su autodivisión en organizaciones que expresan "su pesimismo con respecto a la viabilidad de la negociación".

Alguno que depende de Internacionales políticas y, por ende, de directrices extranjeras, declara "se abstendrá en el referéndum mientras las condiciones del mismo no se modifiquen".

Y..., para qué seguir.

Unos acaban de nacer y ya no se entienden. Otros obedecen directrices de Internacionales políticas a los que les estorba el concepto de "Patria".

¿Cuál es pues el posible afán que pudieran propugnar los Partidos de mantener en paz y en prosperidad a los españoles si desde el principio sus propósitos son los de la lucha política, los antagonismos y los de buscar posiciones?.

"Divide y vencerás". Es el certero axioma de las políticas internacionales.

¿Qué deparará al porvenir a España?.

En la suma de votos de los españoles, en una u otra opción, descansa la contestación.

 

< Volver