Educar para la convivencia     
 
 Arriba.    05/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

HOY, SUPLEMENTO DOMINICAL

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EDUCAR PARA LA CONVIVENCIA

El Ministerio de Educación y Ciencia, por orden publicado el viernes en el «Boletín Oficial del Estado»,

Ha establecido los contenidos en la orientación pedagógica del área social en la segunda etapa de la Educación General Básica. Con ello se trata de facilitar una educación que ayude el ciudadano en formación a conseguir, en plenitud, esa condición de ciudadano con derechos, en una sociedad libre, responsable, adulta... Educar para la convivencia política, para el respeto a las Ideas ajenas, para la tolerancia, la participación, las peculiaridades, el respeto la las minorías...

La democracia no es sólo una forma política, es, an. te lodo, una concepción de la vida, una forma de vi. vlr. Lo realizado por el Ministerio de Educación y Cien, cía es un eslabón Importante en un largo proceso en que, precisamente, esa Idea de la democracia como forma de vida ha presidido la educación del niño y del (oven. Una fecha crucial que no podemos olvidar son los años 59 y 60 en que siendo Jesús López Cancio Delegado de la Juventud, se llevó a cabo una en. cuesta nacional sobre presupuestos mentales de la juventud, en la que colaboraron nombres tan prestíglosos como Juan José Llnz, Árboleya, González Sea. ra, Amando de Miguel, Fernando Suárez, Francisco Vigil, francisco Andrés Oriza, etcétera.

Sobre esta encuesta nacional se llevó a cabo la realización de los cuestionarios de la Formación del Espíritu Nacional, tanto para la Enseñanza Primaría como para el Bachillerato, Inspirados en nombres egregios del pensamiento español, como Ortega y Gasset, José Antonio Primo de Rivera, Unamuno, los pensadores de la generación de) 98, Antonio Machado y los poetas de la generación del 27. La parte formativa de estos cuestionarios se centraba precisamente en la exaltación de los valores de la libertad de la persona, la convivencia social, la participación política, el valor de la tolerancia, etcétera. Como -ejemplo de todo osto, que en su día suscitó la Injusta crítica y fue motivo de graves preocupaciones para tos responsabels de la juventud, está toda una colección de libros en que la altura intelectual de sus autores es indiscutible. Baste mencionar los nombres de Torcuata Fernández. Miranda, Juan Velarde Fuertes, Enrique Fuentes Quin. tana, Efrén Borrajo, Torrente Baltester, Manuel Fraga Iribarne, Eugenio Frutos, Poveda Ariño, Sánchez Silva y muchos otros cuya aportación a, la educación de la juventud constituye un hito, realizado con esfuer. zo, y, a veces, en circunstancias nada propicias, del que ha partido esa idea de la democracia como modelo de vida, basado en la libertad y en ta tolerancia que hay que aprender desde la escuela misma.

Los esfuerzos que ahora se realizan san el resulta. do de una larga evolución. Los hitos de esa evolución han podido ser silenciosos, pero no deben ser silenciados. Conste, desde nuestras páginas, el reconocí, miento y la gratitud de quienes entonces hicieren posible la evolución de la educación de la juventud española, y con ella de la evolución política de España.

 

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