Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   ¡Un paso de vencedores!     
 
 El Alcázar.    06/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

¡PASO DE VENCEDORES!

CONTEMPLO con serena emoción el colosal esfuerzo del Gobierno Suárez para liberar a un pueblo del pesado yugo que le uncía al armatoste de un Estado hecho a imagen y semejanza de su creador. "¡Vota pueblo, para que nadie suplante tu voz!", dicen, armónicamente, unas gargantas juveniles ante la "pequella pantalla" en esta tarde de domingo. Es la frase, ideal, ingeniosa, deslumbrante, que se repite en mudas gesticulaciones tipográficas por las cuatro esquinas de España. Es un susurro delicado para que las llagas del alma se oreen con la saludable brisa de un nuevo y definitivo amanecer, tras la larga y enrarecida noche del cautiverio.

"¡Vota pueblo, para que nadie suplante tu voz!". Es admirable la generosidad del Gabinete, —¡mil quinientos millones de pesetas os contemplan!— puesta al servicio dé este glorioso despertar. ¡Ea; por dinero que no quede!. Ya lo dijo el señor presidente, en Francia: "la democracia tiene un precio" —o cosa asi— y como el movimiento se demuestra andando, según un sabio y lejano proverbio, el Ministerio de Hacienda o quien sea, lo ha dispuesto todo; ¡que la fiesta no decaiga!: ¡Ha sonado la hora! y para que nada ofrezca dudas o reservas, el franquismo residual, encargado de dinamitar el baluarte allana las cosas y le dice al pueblo: "¡anda, muchacho, anímate: Europa nos sonríe y hasta accede, como en un magnánimo anticipo de lo que te prepara, a que sus mas relevantes figuras marxistas celebren

la inauguración del Congreso del Partido Socialista Obrero Español!". "¡Que, sí hombre, que es cierto: "en el día de hoy, irreversiblemente vencido Francisco Franco, las Brigadas Internacionales han ocupado sus posiciones en Madrid. La pesadilla ha terminado!".

Todo se contagia —dicen—: apago el televisor con optimismo. La musiquilla del "¡Vota, pueblo" es pegadiza. Luego me asalta una duda: si la consulta democrática cuesta mil quinientos millones, ¿cuántos habrá que invertir en las próximas elecciones generales?; y si el pueblo quisiera argumentar, ante el referéndum, en un sentido distinto al de las "razones para el sí", ¿quién le ofrecería el dinero?... ¿los partidos? ¿las internacionales? ¿y esa será la voz del pueblo?. ¡Demasiadas preguntas para una aburrida noche de domingo!. El Gobierno Suárez acaso diga bien cuando sugiere que "hay razones para el "Si".

Personalmente, pienso que hay muchas más para el "No". Sucede, sin embargo, que he mirado mis bolsillos y resulta que no tengo la cantidad de monedas necesarias para explicarlo y tampoco dispongo del Erario. ¡Desde el Poder todo es posible! —me repetía con frecuencia mi amigo y maestro Ismael Herráiz— Y ahora podría yo añadir, con pruebas irrefutables en la mano: ¡Todo; absolutamente todo: hasta la ilegalidad!.

Antonio IZQUIERDO

 

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