Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   La razón de un sí en el referéndum     
 
 ABC.    07/12/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

7 DE DICIEMBRE DE 1976. PAG. 4.

APUNTE POLÍTICO

la razón de un sí en el referéndum

Por José María RUIZ-GALLARDON

Prometí hace algún tiempo explicar mi voto en el referéndum. Hoy, a pocos días fecha, lo bago.

Voy a votar sí. Por supuesto, respeto las razones de cualquier otra postura que empiece por acudir a las urnas. No soto las respeto: créanme si les digo que he tenido muy serias dadas antes de tomar una decisión los razones de mi voto afirmativo se fundamentan, ante todo, en la necesidad de acudir a una consulta popular —en forma de elecciones genérales— en la que cada ciudadano, al designar a sus representantes, dé a estos el necesario mandato para proceder o no y es qué medida —y subrayo estos conceptos— a la reforma de nuestra Constitución,

Es decir, creo que el sistema de representación anterior de tal manera se había desligado de la voluntad popular que, de hecho, ya no era conveniente mantenerlo y sostener su autenticidad democrática sin un refrendo popular.

La democracia orgánica no ha fracasado por razones «teóricas», pero ha quedado, como sistema, vacío de contenido coa la muerte de Franco. Más todavía: la democracia orgánbica había degenerado en parte, de suerte que a su través o era el superior quien designaba o, todo lo más. algunas minorías no siempre fieles al sistema. Muerto Franco, devuelta la soberanía al pueblo (que en el Jefe del Estado había delegado legitimamente la totalidad de sus decisones políticas), se hace preciso que sea el propio pueblo quien elija a sus representantes para qne éstos establezcan el régimen político español en las futuras Cortes.

He explicado muchas veces que 1a ler cuya aprobación propugno no es una ley «de» reforma política; es ana ley «para» hacer reformas políticas. Es más instrumental que sustantiva. Serán las nuevas Cortes —a las que he calificado reiteradamente de constltuyentes— las >ine determinarán qué hay que reformar y basta dónde. Para que esas Cortes sean representativas áe la voluntad popular, y porque yo creo que es necesario que e1 pueblo hable —y no lo digo como simple reiteración del «slogan» propagandístico—, me inclino por votar sí en el referéndum.

Es, decir, el referéndum es un importantísimo paso para «rae los ciudadanos se articulen, de suerte que en las futuras Cortes se haga imposible la ruptura, precisamente mediante la puesta en vigor de las necesarias reformas. Estas reformas, hechas según los criterios de] anterior sistema, serían, y en cierta medida con razón, tachadas de no representativas. ¿Queremos que lo sean? Pues votemos sí para llegar a las elecciones, para intentar que en éstas triunfen los hombres de la moderación, y así, con todos los sacramentos democráticos, demostrar ante el mundo, y sobre todo ante los propios españoles, que también democráticamente el pueblo español quiere la sensatez y no el vuelco pendular. la continuidad del progreso y no el desquite intencionado, la afirmación de la Monarquía y no el más peligroso y radical de los trances constituyentes, la unidad de España y no el enfrentamiento de sus resrioties con el todo, el trabajo y el respeto d« ls» ley y no el deniutciamlento laboral y económico y la -mera .permisividad o toterancia En una palabra: la autoridad y el orden fondados en la expresión Ubre y democrática de la voluntad popular. Hay que evitar la expropiación de ja democracia en exclusivo provecho de los enemigos de los ideales de aouellos que hicieron posible cuarenta anos d« pac.

Por todo ello, votaré sí__J.M.R.G.

 

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