Autor: Saiz, José Ramón. 
   Doce meses de cambio político     
 
   03/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

DOCE MESES DE LIBRE

CAMBIO POLÍTICO

GOBIERNO

Con el si mayoritario del pueblo español en el referendum del 15 de diciembre, parece como si

acabara de terminar el primer «round de la transición. Tras el entrañable mensaje de Navidad de

nuestro Rey Don Juan Carlos, puede que haya llegado, ´aprovechando los pocos momentos de distensión

política, la hora de.la reflexión.

Con el.ano que llega, entramos de lleno en un periodo electoral, a poco menos de seis meses de la

celebración de los primeros comí c i o s. La urgencia de unas elecciones generales, que muestren el peso

que cada cual tiene en la realidad del país, asi como la Inadec u a c i ó n de algunas instituciones aún

vigentes, pero en período de reforma seria y auténtica, son datos deducibles del actual momento que

vivimos.

Habría que precisar que el actual Gabinete, que ha cumplido seis meses de vida, no está quemado, a pesar

de que los acontecimientos, que se han sucedido en cadena, no han sido nada fáciles. En distintas´

ocasión nes hemos m a n i f e stado nuestra confianza en la labor que desarrolla, trayectoria y proyección

del Gobierno de Suárez. Frente a quienes le calificaron de equipo de mero trámite, de Gobierno de

verano, nos atrevimos a afirmar, al constituirse, que se trataba de un relevo generacional, con una posible

y deseada gran trascendencia en el proceso político español. En su medio año de actuación, su prestigio

ha crecido progresivamente. Y así, desde una situación difícil, presionado por la oposición de derechas y

de izquierdas, sin perder la. iniciativa. Suárez ha ido cumpliendo sus propósitos Iniciales: es decir, la

primera parte de la reforma constitucional ha aido ya cubierta, desde una postura fuerte ante unas Cortes

que responden más´ al ¡pasado que al interés colectivo, de futuro, debido a la dinámica cambiante de tos

últimos tiempos.

Con Adolfo Suarez al frente del Ejecutivo, los resultados, tras los últimos acon,teciintentos, están a la

vista: ta Monarquía ha funcionado como palanca de los nuevos tiempos, en los que impere la libertad, la

justicia, el orden y la autoridad, cuando el pueblo se dispone

a recobrar su soberanía, rescate que llega de la misma mano del Rey, ´a través de ese recurso de coopera^

ción entre las supremas instancias, como son Corona y pueblo.

Estos nuevos tiempos que vive el país, a los que se ha llegado sin traumas ni convulsiones, hacen pensar a

ese pueblo, que masivamente acudió a las urnas, hace unas semanas, que la paciente, meditada y larga

formación de, Don Juan Carlos, han ofrecido un resultado importante: un Soberano muy equilibrado que

sabe a dónde va, que interpreta fielmente tos deseos del pueblo y que su Gobierno actual no viene a sel

más que un firme y gran apoyo de la voluntad real

Este Gabinete de Suarez, al que se le creyó débil, neófito, carente de grandes protagonistas y que no era

representativo/ (ni de la oposición ni del franquismo ortodoxo), ha sabido afrontar con inteligencia la ley

del relevo de las generaciones, demostrando, fruto de su juventud, el entusiasmo, la fuerza, .el dinamismo

y la capacidad ejecutiva, como asi también ha llegado a recibir los calificativos más propios de los

gobernantes más avezados: experiencia y prudencia. Llegó este Gobierno, después de autoetiminarse

estadistas natos, y, sin embargo, desde una tierra de nadie o un centrismo meramente coyuntural,, entre el

inmovilismo y la ruptura, ha sabido despejar los negros nubarrones que sobre España se avecinaban hace

unos meses. En este, tiempo, se ha pasado de las promesas del primer Gobierno a los hechos del Ejecutivo

actual.

OPOSICIÓN

Los partidos que Integran la oposición democrática quedaron bastante desconcertados cuando Suárez dio

a conocer el alcance d» la reforma constitucional. Estuvo claro, desde el primer momento, que la reforma

dé Suárez llegaba mucho mas lejos de lo que los demócratas españoles pudieron pensar.

En realidad, los últimos meses tampoco han sido fáciles para la oposición, Con mucha más´ libertad de

movimientos que en los mese* precedentes a la llegada de Suárez, se vino a encontrar con un Gobierno

que, al hacer públicas sus Intenciones, hizo imposible la coherencia interna en los planteamien

tos de la oposición. Y asi, Im reíorma llegó a dividirles.

Sin embargo, parece haberse recuperado en las últimas semanas. El Pleno de la oposición, con presencia

de numerosos partidos, desde el P.P. hasta grupos ciertamente radicalizados de ta Izquierda, supuso un

paso al frente para entrar en conversaciones con el Ejecutivo. Personalidades como RuizGiménez, en

Coordinación Democrática (dejando *a un lado sus más o menos •veleidades» con los comunistas), han

contribuido a que el .conjunto de la oposición no se radicalizara más de lo normal, por la presión

continua, en este sentido, de los grupúscuIOB de la extrema izquierda.

Posiblem ente, entre laa tácticas adoptadas por la oposición —en este caso la más radical—, la menos

política fue, al parecer, la que propugnaba el abstencionismo en el reciente referéndum, cuyos resultados,

de alguna manera, van a condicionar su ahora manifiesta debilidad en el período de. negociación que va a

abrirse.

Por otra parte, su política, exigente de las condiciones en que viene desarrollando se ei proceso político, la

preparación de las elecciones, el contenido de la ley Electoral, etcétera, es o se presenta como una

conducta normal En el futuro inmediato, a nadie deberá extrañar que la oposición consiga del Ejecutivo

que no se excluya ninguna fuerza política de la legalidad, ni de la concurrencia ante las urnas para la

formación de

esa* Cortes, u las que se atribuye un carácter con» Utuyente.

En ana palabra, hay que señalar ´que un» parte d* la oposición también, en su conjunto, ha sabido estar a

la altura de laa circunstancias en un año trascendental,

CORTES

Ll campo legislativa Ltf aido el caballo de batalla o. mejor dicho, el centro de laa mas duras críticas en el

año de reforma política. De las Cortes .elegidas en el 71. en vida, hoy, gracias a dofl prórrogas, se había

creado una imagen «bunkeriana». que ios acontecimientos acabaron por desmentir. De U mano valiente y

serena da FernándezMiranda han ido aprobando, sin mayores dificultades, tos derechos de reunión y man

ifestación, asociación política, reforma del Código Penal (no sin problemas, debido a la «cuestión

comunista») y el texto de la reforma, eneí histórico Pleno del 18 de noviembre.

En la actualidad. La Cámara ha pasado a un segundo plano, a pesar de que en su agenda figure aún un

proyecto muy importante: el de asociación sindical.

PUEBLO

Dewde el asesinato de Carrero, se viene hablando de la «madurez del pueblo español». P o 81 b (emente,

lo* agorero* de turno pensaron en una nueva España rota, después de aquel magulci

dio o traa I* muerte d* franco. Un gran error* que el pueblo ha confirmado con su serenidad y fundadas

esperanzas en un futura >fu« sólo puede ser mejor.

Posiblemente, el mejor descubrimiento de nuestro pueblo en loa últimos tiem pos ha sido que, después

de muerto Franco, te Iniciaba una nueva etapa para Es paña. El país no podía ver el mismo con Franco

que sin él. Pero est* pueblo com prendió que la andadura hacia el cambio no puede realizarse sobra una

conde na del pasado, sino edlfí cando en el mismo edificio o cambiando lo inservible Nuestro pueblo,

esta socio dad española de más de treinta y cinco millones de españoles, ha sabido apoyar la fórmula

que nos lleva a) cambio, sin acudir al bárbaro recurso de U violencia. Pensamos que el pu« blo ha

pensado y contribuí do a que la nueva estructura polftica no se haya produ cido como en anteriores oca

sloaes ejemplos hay (y mu chos) en nuestra historia—: es decir, constíuir un nuevo edificio encima de

casrutes de minas.

Este gran pueblo español eoprra. ahora y en el futuro que sus políticos sepan In terpretar sus Inquietudes.

En una palabra, que su voto en IM untas del dia 15 » vea reflejado con fidelidad en las próximas e

Inmediatas a e 9 o daciones del Gobierno con I» oposición. Un «sí, en suma, que borró la palabra ruptura

de] dlt clonarlo político español.

José Ramón SAIZ

 

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